Vicuña (animal)

Keywords: Vicuña (animal)

Vicuña
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Vicuñas en Pampa Galeras


Vicuñas en Pampa Galeras
Clasificación científica
<td>Chordata
Reino: Animalia <tr><td>Filo:
Clase: Mammalia
Orden: Artiodactyla
Familia: Camelidae
Género: Vicugna
Nombre binomial
Vicugna vicugna
Molina, 1782

La vicuña (Vicugna vicugna), -del quechua wik'uña- es un camélido sudamericano de la tribu lamini, ubicado en la familia camelidae, que vive en el altiplano andino sudamericano, en los actuales territorios del sur de Perú, parte de Bolivia, norte de Chile y noroeste de Argentina. La principal población de este camélido sudamericano, se encuentra en Perú.

Tabla de contenidos

Historia de los camélidos

[[Imagen:Vicuña1.jpg|thumb|400px|Rebaño de vicuñas en Arequipa.]]

Presentación

Los camélidos sudamericanos están emparentados con los camellos que habitan en otras partes del planeta, en África y Asia. La diferencia morfológica fundamental, es que éstos tienen joroba y son de mayor tamaño. La diferenciación y especiación ha sido el producto de un proceso evolutivo de millones de años.

La evolución de los camélidos

Loa camellos actuales son el resultado de un largo y complejo proceso evolutivo que tuvo su orígen en América del Norte en el Eoceno Tardío hace unos 40 millones de años. En esa época aparecieron unos pequeños mamíferos a los que se les llamó Protylopus petersoni, parecidos a pequeños guanacos de sólo 30 centímetros de altura. A partir de este grupo, se originaron distintas especies que, en su evolución a lo largo de millones de años, fueron adaptándose a diferentes condiciones ambientales y aumentando gradualmente de tamaño.

Los hallazgos de restos fósiles muestran que hace aproximadamente 20 millones de años, los camélidos dominaban las zonas planas de América del Norte. Un estudio detallado de estos restos permitió clasificarlos en cuatro grupos con características propias (Titanotylopus, Paracamelus, Megatylopus y Hemiauchenia).

De estos cuatro grupos de camélidos, los dos más importantes son los Paracamelus y los Hemiauchenia porque dieron origen a todas las especies actuales.

Los Paracamelus tenían algunas especies gigantes como la de los géneros Gigantocamelus y Alticamelus que podían superar los cuatro metros de altura (más grandes que los actuales elefantes). Algunos Paracamelus migraron hace aproximadamente 3 millones de años (comienzo del Plioceno) a través del Estrecho de Bering, desde América del Norte a Eurasia, y se extendieron por toda Europa, el norte de África y China. Es a partir de estos antecesores, que evolucionan los camellos jorobados: el camello y el dromedario actual, que pertenecen al género Camelus.

Por otro lado, los Hemiauchenios migraron hacia el sur, tambièn hace aproximadamente 3 millones de años, pasando por el Istmo de Panamá, invadiendo las planicies y pampas de Sudamérica. Allí se diversificaron dando lugar también a la Paleolama, Lama y Vicugna.

Dejamos los millones de años y entramos a los miles de años. Es el momento de las extinciones. Hace unos 10 a 12 mil años atrás, en la época helada del Pleistoceno, se extinguieron todos los camélidos que había en América del Norte. En América del Sur desaparecen los Hemiauchenia y los Paleolama, y quedan solamente los guanacos del género Lama y la Vicuña del género Vicugna.

La sistemática actual incluye a todos los camellos y camélidos en la familia camelidae, que está subdividida en tribus: Lamini o lamoides o camélidos sudamericanos y Camelini o camellos o camélidos del viejo mundo (Asia y África).

Los lamini contienen dos géneros: Lama y Vicugna, cada uno con dos especies: Lama guanicoe o guanaco y Lama glama o llama, Vicugna vicugna o vicuña y Vicugna pacos o alpaca.

Los camelini contienen un género con dos especies: Camelus dromedarius (camello de una joroba) o dromedario y Camelus bactrianus o bactriano (camello de dos jorobas).

La creación de las llamas

"Los españoles estaban convencidos de que los incas debían ser una de las doce tribus perdidas de Israel que había llegado a América del Sur y que los animales debían haber migrado hasta allí después de desembarcar del Arca de Noé" (Dr. Javier García Gómez y Dra. Bibiana Vilá).

Sin embargo, el jesuíta José de Acosta escribe un libro llamado "La Historia Natural y Moral de las Indias" donde intenta explicar el orígen de los camélidos. En el capítulo titulado: "Como sea posible haber en Indias animales que no hay en otra parte del mundo" da una versión evolucionista revolucionaria para la época, en la cual plantea que el problema a resolver es saber si estos animales difieren específica y esencialmente del resto de los animales o si su diferencia es accidental. Dice de las llamas que "es el animal de mayores provechos y menores gastos de cuantos se conocen" y afirma que Dios unió en la misma especie ovejas y burros.

Para los integrantes del Imperio Inca la creación de las llamas se explica mediante un mito muy especial: el hijo de Manco Cápac y Mama Ocllo (los fundadores míticos del imperio inca, en una de sus leyendas), se enamoró de una de sus hermanas menores que estaba destinada a ser una Vírgen del Sol. Obviamente el emperador inca prohibió el matrimonio y los jóvenes desobedeciéndolo huyeron al campo, con lo que su padre los condenó a muerte. La madre pidió clemencia al dios Viracocha, quien se apiadó de ella convirtiéndolos en una pareja de llamas. Un día Manco Cápac oyó hablar de la existencia de dos animales que vagaban con una mirada humana en sus ojos y ordenó que los capturasen y llevasen al Cusco y cuando los tuvo delante, los reconocíó y los mandó sacrificar. Los espíritus emprendieron viaje por la vía láctea a la morada de Viracocha. Se dice que cuando las llamas lleguen a su destino, recuperarán su forma humana y regresarán al mundo para un nuevo reino con armonía entre los hombres.

Los camélidos sudamericanos

Presentación

Los camélidos que se encuentran en el subcontinente sudamericano están representados por cuatro especies, dos son silvestres: los guanacos y las vicuñas; y dos son domésticas: las llamas y las alpacas. Una característica de estos camélidos es la ausencia de "diformismo sexual". Esto significa que no es muy fácil saber cuáles son los machos y cuales son las hembras, porque son muy parecidos.

Características de los camélidos sudamericanos

Vicuña (Vicugna vicugna) silvestre

Es la especie de camélidos más pequeña, puede alcanzar una altura a la cruz de 0.75 a 0.90 metros, pesando aproximadamente 45 kilogramos. Su pelaje, de color beige o vicuña, está compuesto por la fibra animal más fina del mundo (diámetro de la fibra: entre 11 y 14 micrones). Es blanquecino en la zona ventral e interior de las patas. La particularidad de esta especie es que posee dientes incisivos de crecimiento continuo (como los roedores). La vicuña habita las zonas de Puno (Perú) y altoandinas (a más de 3.200 m.s.n.m.).

Alpaca (Vicugna pacos) doméstica

Las alpacas pesan entre 55 y 50 kilogramos y su altura a la cruz es de 0.95 metros. El ancestro de la alpaca es la vicuña. Han sido seleccionadas para la producción de fibras, muy utilizadas aún en estos días. Su tamaño es poco más grande que el de las vicuñas. Son animales más típicos de la Puna húmeda del Perú, Bolivia y otros sitios más al sur. Casi no hay alpacas en Argentina, pero en la actualidad, hay muchísimas en Estados Unidos de Norteamérica, Europa y Nueva Zelanda. El diámetro de la fibra es de entre 12 y 28 micrones.

Guanaco (Lama gaunicoe) silvestre

Su altura a la cruz es de 1.00 a 1.20 metros y, si se incluye la cabeza, entre 1.50 y 1.60 metros. Su peso es típicamente el doble que el de las vicuñas, alrededor de los 100 kilogramos, pero puede alcanzar hasta los 140 kilogramos. Su pelaje es más largo que el de la vicuña pero más corto respecto del de la alpaca, también de excelente calidad y de color rojizo en los guanacos sureños del Perú. El diámetro de la fibra oscila entre 16 y 18 micrones. Una caracetrística de los guanacos, es que tienen la cabeza oscura y la parte ventral y las patas de color más blanquecina. El guanaco norteño, es el antecesor de la llama. La presencia de guanacos en la Argentina, es muy amplia ya que posee el 95% de todos los guanacos del mundo, distribuyéndose ampliamente desde la Patagonia hasta la Puna. En América del Sur, se le puede encontrar fácilmente en Perú, Bolivia, Paraguay, Argentina y otros sitios al sur.

Llama (Lama glama) doméstica

Son los camélidos sudamericanos más grandes. llegan a pesar 150 kilogramos y tienen una altura a la cruz de 1.20 metros. Las llamas no constituyen un grupo natural, ya que han sido "creadas" por los antiguos pobladores peruanos, a partir del proceso de domesticación de guanacos hace aproximadamente 5.000 años. Su distribución geográfica ha sido muy variable en el tiempo según se extendían las culturas precolombinas andinas peruanas, relacionando el hábitat de las llamas con los límites del Imperio Inca, primero en territorio de Perú, y conforme iban conquistando Ecuador, Colombia, Bolivia, Chile y la provincia de Tucumán en Argentina, iba ampliándose el territorio de la llama.

Actualmente existen muchos rebaños de llamas en Europa, Japón, Estados Unidos de Norteamérica y Nueva Zelanda. Existen además, distintas razas de llamas. El color y largo de su pelaje es variable, dependiendo de la raza a la que pertenecen. El diámetro de la fibra oscila entre 20 y 80 micrones, dependiendo si son productoras de fibras o de carga.

Los camélidos y el hombre andino peruano


La llegada de los grupos humanos a América es un factor decisivo para las especies animales ya que las han utilizado para contribuir a su alimentación y bienestar.

los camélidos han sido utilizados por las personas a lo largo de generaciones. Algunas especies (las llamas y las alpacas) fueron creadas a partir del proceso de domesticación hace más de 5.000 años y tuvieron una participación muy importante en la historia de las culturas precolombinas peruanas.

La utilización de los camélidos ha sido motivo de transacciones económicas alguna de las cuales tuvieron gran importancia en la antigüedad y otras, siguen teniendo vigencia.

La importancia de la llama en el mundo antiguo peruano

El padre Bernabé Cobo en su "Historia del Nuevo Mundo", decía: "Crió Dios a las llamas de estas zonas frías para el bien de los moradores, que sin este ganado pasaran la vida con gran dificultad, por ser tierras muy estériles, a donde no hay algodón de que vestirse, como en las tierras calientes, y haberlo de comprar de afuera para tanta gente, fuera imposible, ni hacen árboles frutales y legumbres sino muy pocas, por lo cual el dador de todos los bienes Dios Nuestro Senyor, recompensó la esterilidad de las Punas y paramos inhabitables de dichas sierras, con criar en ellas tanta cantidad de este ganado manso, que no tenia cuenta ni suma lo mucho que por todas partes había antiguamente, el cual era toda riqueza de todos los indios serranos, porque se vestían de su lana y de sus pieles hacían calzado, de manera que no traían sobre sus cuerpos mas que lo que sacaban de las llamas, sustentándose de su carne y servíanle de juementos para llevar y traer sus cargas en los tajines y acarreos. Con la carne y ropa que dellos hacían, compraban y rescataban lo que les faltaba de los valles y tierras calientes como el ají, pescado, maíz, coca y fruta y lo demás que habían menester. Porque en tales tierras yungas carecían sus moradores de carne por no nacer en ellas este ganado, ni otro manso con que suplir esta falta hasta que se trajeron los ganados de España de que en todas partes hay ahora en grande abundancia".

Los camélidos silvestres y los Incas

Tanto los guanacos como las vicuñas siempre estuvieron ligados a las antiguas poblaciones humanas que habitaban en la Puna del Perú, y fueron valoradas durante el Imperio Inca.

Los incas tenían reglas para la explotación de estos animales que eran capturados por medio de los chakus cada tres o cuatro años. A muchos se los dejaba ir, a otros se los esquilaba y a algunos machos se los mataba aprovechando su cuero y su carne. Fuera de los chakus estaba prohibida la caza de la vicuña.

Con la fibra de la vicuña se tejían telas livianas llamadas Kumpi que eran usadas por la realeza inca y cuya confección y cuidado estaba a cargo de las Vírgenes del Sol. Tan preciadas eran esta telas que existían funcionarios dedicados a su control y almacenamiento y se "sacrificaban" telas, incinerándolas para los dioses.

Aún en la actualidad, los pueblos puneños del sureste peruano, conservan una estrecha relación mística con los animales. Para ellos, los animales son Salqa o silvestres y Uywa o domésticos. los salqa son criados por las divinidades en la misma forma que los uywa son criados por los pastores. Para los Apus o divinidades de las montañas, los zorros equivalen, a los perros, los pumas son gatos, y las vicuñas son alpacas. Por eso está penado en muchas culturas andinas peruanas, atentar contra las vicuñas, ya que tienen dueño, y, por tanto, el cazador puede ser castigado como si un pastor le robara alpacas a otro pastor.

Fibras de camélidos: un gran recurso.

En Sudamérica el comercio y distribución de las fibras de camélidos está fuertemente asociado a tradiciones culturales y religiosas. En Abrapampa (Jujuy, Argentina), durante los días de Semana Santa, se realiza la Manca Fiesta. Una celebración en la que se mezcla la actividad de venta y trueque de materias primas y productos elaborados, con la resurrección de Cristo y las comparsas, y la chicha y la coca con las velas y los rezos. Estas fiestas suelen durar varios días en los que familias enteras traen su producción para venderla en el Mercado: los de la Puna traen lana y fibra, los de la pre puna traen verdura y maíz. De Bolivia vienen con mote (maíz pelado en cenizas de tola), papas y hojitas de coca. Los almacenes de la zona se llenan de bolsas de harina, azúcar y fideos. También hay feria de ropa, calzado, comidas, kermesse y venta de animales en pie. Es uno de los pocos momentos en que los pobladores reciben dinero en efectivo, aunque para la mayoría es el momento del trueque.

También llegan a la manca fiesta camiones vacíos de los acopiadores de lana. Intermediarios que fijan el precio de la lana a lo bruto (se compra sin distinción de colores ni finuras). El precio que imponen es generalmente bajo y los pobladores, al principio, prefieren no vender. Pero a lo largo de los días van cediendo. Porque la venta en la feria es escasa, porque los changuitos tienen hambre, porque la chicha y el vino corren. Se llega así al momento de festejar, pero si no hay venta, no se puede. Finalmente alguno vende y luego va aflojando el resto.

Al final, en medio de la macha y la resaca los coyas cargan los burros o las llamas que habían venido con lana, con las provisiones que han podido comprar o conseguido por trueque y que deberán durar todo el año. Mientras tanto los acopiadores hacen paquetes inmensos con la fibra, llenan sus camiones y parten hacia la ciudad.

En estos momentos aparecen numerosas iniciativas que están trabajando con las comunidades y revirtiendo esta situación con mecanismos asociativos de mejora, producción y comercialización de la fibra de camélidos.

Los problemas mencionados con los camélidos, la pérdida de recursos y falta de políticas de estado que protejan a las comunidades, ha ido generando en las poblaciones indígenas, la tendencia a la cría de ganado no autóctono más valorado subjetivamente, como vacas y cabras.

Lo paradójico de esta situación es el valor de las llamas y las alpacas en Europa, Estados Unidos de Norteamérica y Australia, reflejado en los precios que alcanzan los reproductores en el extranjero. Por ejemplo, el macho campeón en la feria de Antofagasta de la Sierra se vendía a 180 dólares en Catamarca, mientras que una pareja de llamas de buena calidad puede costar alrededor de 15,000 dólares en Estados Unidos de Norteamérica y ¡un macho de alpaca suri llegó a venderse en 70,000 dólares!.

La carne de camélido

Los pueblos aymaras ante la necesidad de conservar la carne de consumo de camélidos domésticos (llamas y alpacas), desarrollaron una técnica de deshidratación utilizando los rayos del sol y la sal. Ello dio origen al conocido Charqui, que hoy día se sigue utilizando.

Este tipo de carne tiene muchas ventajas desde el punto de vista nutricional. Estudios científicos han destacado el bajo porcentaje de grasas que tiene la carne de camélido doméstico (4.8%), por lo que es muy adecuado en dietas para personas con afecciones cardíacas o que siguen un régimen bajo en grasas. Pero además el nivel de grasas disminuye en el charqui que tiene 2.1%

Así tenemos que de proteínas, el charqui de camélido tiene 74.1% contra 67.0% del charqui de bovino; de humedad, el charqui de camélido, 1.2% contra 20.0% del charqui de bovino; lípidos, 2.1% del charqui de camélido contra 4.0% del charqui de bovino; cenizas, 4.5% del charqui de cemálido contra 8.0% del charqui de bovino y extracto no nitrogenado, 6.9% del charqui de camélido contra un 1.0% del charqui de bovino.

Conociendo a las vicuñas

Presentación

Las vicuñas (Vicugna vicugna) son los camélidos más pequeños que habitan las zonas puneñas y altoandinas a más de 3,200 m.s.n.m.; pesan aproximadamente 45 kilogramos. Su color en beige en el lomo y en las patas y la panza es blanco.

Conociendo a las vicuñas

Las vicuñas (Vicugna vicugna) son los camélidos más pequeños, como se dijo, pesan 45 kilogramos y tienen una longitud de un metro. Son silvestres. Su color es beige o vicuña (marrón claro rojizo) en el lomo y blanco en la zona ventral y las patas, con variaciones dependiendo de las zonas geográficas donde habitan. Las poblaciones norteñas son más oscuras y tienen un mechón en la parte delantera de pelos largos y blancos (mechón pectoral). Las vicuñas tienen las patas con almohadillas y su fibras es la más fina del mundo. Su distribución se limita a la puna, a más de 3,200 m.s.n.m. Las vicuñas habitan las altiplanicies cuyo clima es frío y seco. Sor herbívoras y se alimentan de las plantas de la estepa puneña. Otros animales que también se alimentan en estas estepas son los suris, la vizcacha, la chinchilla y otros camélidos (guanacos, llamas y alpacas). Las vicuñas están muy adaptadas al ambiente donde viven, ya que son los herbívoros silvestres nativos del continente americano más importantes en ese ecosistema. Por su forma de alimentarse se les ha denominado “pastoreadores de bajo impacto”, lo que significa que no ponen en peligro la posibilidad de recuperación de las pasturas. A diferencia de los camellos, las vicuñas son “bebedoras obligadas”, es decir, deben beber agua todos los días, por lo que generalmente viven cerca de los ríos o de lagunas. Los pobladores de la Puna aseguran que las vicuñas tienen dueño: ellas son el ganado de la Pachamama, la madre tierra, y tienen su propio pastor, Coquena.

Organización social de las vicuñas

Las vicuñas son territoriales y su organización social se basa en grupos familiares y grupos de animales solteros cuya distribución es muy variable siendo comunes las fusiones y fisiones de los mismos. El número medio de animales por grupo familiar es de un macho, tres a cuatro hembras y dos crías. La cantidad de vicuñas en las familias es muy similar en distintas poblaciones, inclusive en distintos países. Los machos defienden su territorio con peleas.

Vicuña: territorio y organización social

Al igual que los guanacos, la organización social de las vicuñas está basada en grupos familiares y tropas de solteros, pero a diferencia de aquellos, las vicuñas son más sedentarias, su organización es más rígida y se mantiene todo el año.

Los grupos familiares están formados por un macho, tres o cuatro hembras y, más o menos dos crías. Estas familias ocupan territorios bastante fijos donde tienen revolcaderos en los que empolvan su particular fibra generando así un colchón de aire que la vuelve más aislante y evitando el afieltramiento (apelmazamiento) de la fibra.

En los límites de los territorios que ocupa cada familia hay varios bosteaderos (acumulación de heces de vicuña), que sumados a la presencia de un macho territorial son una señal que aleja a los intrusos. Estas señales tienen distinto significado si se dan juntas (macho + bosteadero) que si aparecen separadas, veamos:

La defensa de las hembras y del territorio por parte de los machos se da tanto individualmente manteniéndose alertas y patrullando su territorio, o a través de comportamientos agresivos directos con peleas. Los bosteaderos son también una señal para la reproducción.

A través de ellos los machos reconocen si en su territorio hay hembras en celo (receptivas para copular), ya que el orín de estas hembras tiene un olor muy particular. En estos casos, luego de oler el bosteadero, los machos desarrollan un comportamiento que, a ojos humanos, resulta muy gracioso: dirigen la cabeza hacia arriba, y abren y cierran la boca varias veces. Esta conducta se denomina en inglés “flehmen”, que traducido significa algo así como “flechazo”.

Las hembras de vicuña que viven en los territorios familiares se la pasan comiendo la mayor parte del tiempo. Las madres quedan preñadas nuevamente la semana del parto, entonces mantienen dos crías simultáneamente ya que por un lado tienen una cría gestándose en sus panzas durante un año y por el otro, la ya nacida, continúa amamantándose durante casi 8 meses.

Estas hembras están todo el tiempo “transformando” la energía del pasto en leche para las crías ya nacidas y en alimento y nutrientes para las que están en gestación y para su propio mantenimiento y actividad.

Adaptación y supervivencia de las vicuñas

Presentación

Son notables las adaptaciones de las vicuñas (del resto de los camélidos también) a las condiciones de la Puna. Esto es consecuencia del proceso de evolución de los animales en su medio y de la coevolución de los camélidos y la estepa.

Estas adaptaciones incluyen aspectos que preservan al medio en que viven, como las almohadillas en que terminan sus patas, que no erosionan demasiado el suelo del altiplano. Por otro lado, estos seres vivos de la puna forman parte de un ecosistema en equilibrio dinámico en el que unos sirven de alimento a otros.

Ciclos y flujos

Los animales en la naturaleza, comen y son comidos. A las plantas se las llaman seres productores o autótrofos porque fabrican su propio alimento (a través del proceso de fotosíntesis) utilizando como materias primas el agua, las sales minerales del suelo, el sol y el dióxido de carbono del aire. En este proceso, además de generar materia orgánica, se libera oxígeno. A su vez todo ser vivo que muere o las partes que quedan en la tierra entran en proceso de descomposición que realizan seres denominados descomponedores encargados de reciclar la materia.

El sol permanentemente está enviando energía en forma de luz y calor, gran parte de ésta se utiliza para mantener la temperatura en rangos compatibles con la vida y en activar el ciclo del agua en la Tierra. Menos del 1% es aprovechada por los vegetales en el proceso de fotosíntesis. La Tierra irradia parte de este calor al espacio. Estas características de la energía (que siempre sale del sol) hacen que se denomine flujo, ya que es abierta. Por el contrario, la materia en la Tierra se recicla y, por tanto, se la denomina ciclo.

En ecología se hacen modelos sobre las interacciones de los seres vivos. Un modelo muy importante es la denominada trama trófica, ya que explica el ciclo de la materia y el flujo de la energía en ecosistemas naturales.

Los sistemas pre puneño, puneño y altoandinos comparten ciertas características de flora y fauna con variaciones de densidad y presencia de especies. Estos sistemas son típicamente estepas y pastizales que poseen pequeños parches más verdes y ricos (vegas o bofedales) en las zonas húmedas y zonas sin vegetación (peladares y salares). Algunas de las especies más características son: la tola, la yareta, el ichu y otros pastos.

Estos sistemas, de baja biomasa de vegetales, sostienen varias especies de herbívoros entre los cuales se encuentran los camélidos silvestres, vicuñas y guanacos y los camélidos domésticos, llamas y alpacas. Otras especies silvestres que pastorean en la Puna, son los suris o ñandúes, las vizcachas, los cuises o cuyes, los quirquinchos, peludos o mulitas, los tucos, los tojos o topos. También estas estepas son el recurso base para la ganadería de camélidos domésticos, ovinos, caprinos, mulares y vacunos. Dentro de los predadores naturales los zorros y pumas son muy perseguidos, pero en realidad son las jaurías de perros asilvestrados, quienes realmente general las matanzas más notorias de ganado. Las carcazas que los predadores dejan, son el alimento del necrófago más grande de la zona: el cóndor.

Vicuñas: camélidos vulnerables

Presentación

La fibra de la vicuña fue valorada desde tiempos prehistóricos. Las prácticas indígenas tenían cierto límite en su uso. Quienes no tuvieron límite fueron los conquistadores, quienes las cazaron de a miles con armas de fuego (arma que no existía previamente en América). Esta caza indiscriminada continuó en la época de las luchas por la Independencia y Simón Bolívar (1783 – 1830) dictó una de las primeras leyes conservacionistas de América. Desde la independencia hasta aproximadamente 1950 se siguió cazando vicuñas hasta que la especie estuvo en real peligro de extinción y sólo quedaban 10,000 ejemplares en toda la puna de los cuatro países en donde viven.

Protección de las vicuñas

Con las vicuñas en peligro de extinción, en el Perú se empezó a trabajar seriamente para su recuperación y conservación. Se crearon leyes nacionales, provinciales e internacionales.

Existen en el mundo instituciones dedicadas a la conservación del ambiente, como por ejemplo, UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura) y PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente).

Entre las organizaciones privadas, la más importante a nivel internacional es la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). La IUCN es la encargada de escribir los famosos “libros rojos” donde figuran las especies en peligro de extinción. En ellos las especies se encuentran clasificadas en categorías como: “raras”, “en extinción”, “vulnerables”, “sin peligro”, etc., según su mayor o menor grado de riesgo.

En el último libro rojo, las vicuñas quedaron clasificadas como de bajo riesgo pero dependientes de la conservación. Esto es lo que significa la sigla LRcd (del inglés: Lower risk: conservation dependent). Es decir que la vicuña no corre riesgo gracias a que está protegida. Si esta protección cesara, el grupo pasaría a estar en una categoría de peligro de extinción antes de los cinco años.

La amplia información disponible actualmente sobre el peligro de extinción de muchas especies hace evidente la necesidad de protegerlas y controlar el comercio internacional de aquellas especies amenazadas. Para ello existe el CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), que es un acuerdo internacional concertado entre aproximadamente 150 países, el cual tiene por finalidad clasificar a las especies en apéndices de manera tal que el comercio internacional de animales y plantas silvestres no constituya una amenaza para las mismas.

Otra organización sumamente importante es la red TRAFFIC (Trade Records Analysis of Flora & Fauna in Comerce), que es un organismo que, manejando información sobre el tráfico de animales y su clasificación de CITES, realiza operativos en las aduanas, entrena a empleados de las mismas, y “decomisa” animales o sub productos que se están tratando de contrabandear para ser vendidos en otros países.

Convenio para la conservación y manejo de la vicuña (extracto)

Los Gobiernos de las repúblicas de Bolivia, Chile, Ecuador y Perú, animados del propósito de continuar fomentando la conservación y el manejo de la vicuña y en consideración a la experiencia recogida en la ejecución del Convenio para la Conservación de la Vicuña suscrito en La Paz el 16 de agosto de 1969, resuelven celebrar un nuevo Convenio para la Conservación y Manejo de la Vicuña en los siguientes términos:

Artículo 1º.- Los gobiernos signatarios convienen en que la conservación de la vicuña constituye una alternativa de producción económica en beneficio del poblador andino y se comprometen a su aprovechamiento gradual bajo estricto control del Estado, aplicando las técnicas para el manejo de la fauna silvestre que determinen sus organismos oficiales competentes.

Artículo 2º.- Los gobiernos signatarios prohíben la caza y la comercialización ilegales de la vicuña, sus productos y derivados en el territorio de su respectivos países.

Artículo 3º.- Los gobiernos signatarios prohíben la comercialización interna y externa de la vicuña, sus productos al estado natural y las manufacturas de éstos hasta el 31 de diciembre de 1989. Si alguna de las partes alcanzara un nivel de poblaciones de vicuña cuyo manejo permitiere la producción de carne, vísceras y huesos, así como la transformación de cueros y fibras de telas, podrá comercializarlos bajo estricto control del Estado. La comercialización de cueros transformados y de telas se hará utilizando marcas y tramas internacionales reconocibles, registradas y/o patentadas, previa coordinación con las partes a través de la Comisión Técnico Administradora del presente Convenio y en coordinación con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas en Flora y Fauna Silvestres (Washington, 1973).

Artículo 4º.- Los gobiernos signatarios prohíben la exportación de vicuñas fértiles, semen u otro material de reproducción, con excepción de aquellas destinadas a alguno de los países miembros para fines de investigación y/o redoblamiento.

Artículo 5º.- Los gobiernos signatarios se comprometen a mantener y desarrollar los parques y reservas nacionales y otras áreas protegidas con poblaciones de vicuñas y a ampliar las áreas de repoblamiento bajo manejo en su forma silvestre prioritariamente y siempre bajo control del Estado (…).

Los camélidos extrandinos

Hasta 1980 existían muy pequeñas poblaciones de camélidos extrandinos, la mayoría de los animales en zoológicos, circos y en algunos pocos establecimientos ganaderos. A partir de 1980 se inicia la exportación de llamas y alpacas a Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, etc. Si bien al inicio de estas exportaciones estas especies eran utilizadas como mascotas, hoy la producción extrandina está dirigida principalmente a la producción de fibra para uso industrial y artesanal. Para analizar la magnitud de este fenómeno se puede acceder a las cifras oficiales de la Asociación de Criadores y Propietarios de Llamas y Alpacas de Estados Unidos de Norteamérica (AOBA) que en diciembre de 1995 reporta más de 90,000 animales. Esto significa que en 1996 los países que tenían más camélidos eran en el siguiente orden: Perú, Bolivia, Estados Unidos de Norteamérica, Chile y Argentina. Si analizamos una proyección de la población de llamas y alpacas norteamericana exclusivamente, vemos que en el 2030, Estados Unidos de Norteamérica, tendrá más camélidos que Perú. A este dato hay que sumarle los camélidos de otras partes del mundo, como Australia, Israel y unos 2,000 ejemplares exportados a China.

Esta situación supone un riesgo para la “economía pastoril” andina en las poblaciones marginales de la Puna de Latinoamérica dedicadas a la ganadería de camélidos como única y principal fuente de ingresos.

El futuro de las vicuñas

Hemos analizado algunas dificultades por las que atraviesa la población de vicuñas en apartados anteriores. Es posible mantener, e incluso aumentar, el número de vicuñas. Para ello es necesario hacer esfuerzos y realizar acciones concretas por distintos grupos como los ganaderos, agricultores, pobladores, políticos, jóvenes y niños. En este bloque se tratará de analizar lo que se está haciendo desde distintos ámbitos e instituciones y lo que se puede hacer a nivel personal.

El proyecto MACS

El proyecto MACS, trata de la utilización económica sustentable de camélidos silvestres sudamericanos y de las estrategias para aumentar la producción rural en comunidades pastoriles en América Latina.

Como ya se vio, las vicuñas se recuperaron de la situación de peligro de extinción que vivieron a mediados del siglo XX gracias a muchos esfuerzos de la gente comprometida en su conservación. Ahora, con las poblaciones recuperadas los países que tienen vicuñas planifican y realizan distintos planes de utilización o planes de manejo.

El proyecto MACS es un proyecto en el que participan un grupo interdisciplinario de investigadores de diversos países latinoamericanos y europeos. A través de éste se pretende:

  1. Establecer lineamientos para el uso sustentable de camélidos silvestres.
  2. Desarrollar políticas tendientes al uso sustentable de los recursos.
  3. Recomendar prácticas acordes con los estándares internacionales de bienestar animal para el manejo de vicuñas.
  4. Realizar recomendaciones de extensión rural incorporando las vicuñas y su problemática en las comunidades de altura.
  5. Establecer un programa de educación ambiental regional para la educación formal y no formal de las áreas puneñas.
  6. Diseminar los resultados de los trabajos de investigación generados a partir del MACS, así como fomentar el intercambio entre especialistas.

Diversos tipos de manejo de las vicuñas

Las vicuñas se pueden utilizar de dos maneras principalmente:

A. Silvestres (libres).

Se basa en la captura de vicuñas que viven en libertad. Se utiliza una técnica llamada Chakku de origen ancestral (era la manera de capturar vicuñas por los incas) que consiste en que numerosas personas sostienen unas sogas con cintas de colores armando como barreras que van caminando por la puna y las vicuñas caminan o corren por delante de estas barreras que convergen en una “manga de captura”. Estas mangas son como embudos con aproximadamente un kilómetro de largo, que se van estrechando y finalizan en un corral de captura y esquila. Los lados de estas mangas están realizados con palos de 2 metros de altura que tienen una red por fuera. Estas mangas son, por tanto, desarmables y se pueden llevar a distintas zonas. En el Chakku se necesitan muchas personas y sobre todo mucha coordinación entre ellas para que no se escapen las vicuñas. Una vez capturados los animales, se esquilan algunos (aquellos que tengan fibra de más de 4 centímetros de largo y no sean crías ni hembras en avanzado estado de gestación), se toman datos biológicos para investigación (muestras de sangre, peso, estado corporal, muestra de heces, etc.) y luego se las libera nuevamente a su hábitat silvestre. En general, en estas prácticas, los beneficios económicos son para las comunidades donde habitan las vicuñas y sobre todo para aquellos que participan de la captura. Esta técnica lleva mucho trabajo en el armado y desarmado de la manga y en la captura de los animales.

Las vicuñas viven en condiciones naturales y reciben un gran disturbio en el momento de la captura. Esta forma de utilización de las vicuñas es la única posible en Bolivia, se utiliza en algunas poblaciones de Perú y Chile y en el futuro se realizará en Argentina.

B. En cautiverio (encerrados)

Aquí habría que diferenciar los dos tipos de cautividad en corrales grandes como los “cercos” peruanos de 1,000 hectáreas o en pequeños corrales de aproximadamente 10 hectáreas en Argentina. Aunque algunos autores hablan de “semicautividad“ para los cercos grandes, para evitar confusiones llamamos cautiverio a cualquier clase de manejo que no permita que los animales se muevan libremente.

Tanto los cercos como corrales tienen un alto costo de las instalaciones ya que los alambrados deben tener 2 metros de altura.

Cuando los animales están restringidos en sus movimientos, las peleas entre los machos familiares y las tropas de solteros pueden ser muy frecuentes y con un alto nivel de agresividad (en la naturaleza los solteros pueden alejarse muchos kilómetros), por lo que en muchos de estos sistemas se separan los solteros o se los castra. Por otro lado no siempre las zonas donde están los encierros poseen las pasturas necesarias y muchas veces se debe suplementar con alimento y agua a las instalaciones. Estos sistemas disminuyen el esfuerzo de captura de un Chakku tradicional, pero interfieren en la biología de la especie.

Tipos de cautiverio

Corrales (Argentina): este sistema es fomentado por el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) quien tiene una estación en Abrapampa en donde se obtienen las vicuñas cautivas para iniciar criaderos. En este sistema aquellos que quieren poseer un criadero deben emplazar un corral de entre 10 a 12 hectáreas. El costo del mismo puede ser cubierto a partir de un “préstamo” que realiza una empresa hilandera a la cual se devuelve la inversión con la fibra esquilada de las vicuñas (esto lleva entre 4 a 10 años, dependiendo del número de vicuñas en el corral). El INTA dona una cierta cantidad de animales (12 a 36 vicuñas que incluyen machos castrados no reproductivos) a productores individuales, las crías nacidas en cautiverio se deben devolver al INTA para cubrir la donación inicial. La ganancia económica es para el productor individual que es dueño del corral.

Cercos (Perú): Este sistema fue ampliamente fomentado por CONACS (Consejo Nacional para los Camélidos Sudamericanos) quienes apoyaban la instalación de grandes cercos comunales de aproximadamente 1,000 hectáreas de donde se sacaban los animales domésticos. Con un perímetro de 12 kilómetros, los costos de los mismos, aproximadamente 22,000 dólares, se cubrían con un préstamo del Estado al cual se le puede devolver la inversión, o bien en fibra o con animales vivos (valuados en 1,000 dólares cada uno) En estos cercos, se capturan vicuñas también en arreos con numerosas personas de la comunidad.

Encierros (Chile): El sistema es muy similar al peruano excepto que los campesinos no se endeudan ya que es el estado chileno quien hace la inversión de la infraestructura. Este factor limita la posibilidad de expansión del sistema.

En todos estos tipos de manejo que incluyen la captura y esquila de animales, es fundamental la utilización de técnicas de sujeción y extracción de la fibra que minimicen las consecuencias de este uso, para los animales en términos de estrés y mortalidad posterior.

Por otro lado, algunos investigadores sostienen que los encierros no son el manejo que el Convenio Internacional de la Vicuña fomenta, ya que en el Artículo 5º, especifica que, “los gobiernos signatarios se comprometen a mantener y desarrollar los parques y reservas nacionales y otras áreas protegidas con poblaciones de vicuñas y a ampliar las áreas de repoblamiento bajo manejo en su forma silvestre prioritariamente y siempre bajo control del Estado (…).

Manejo en los países andinos

En los cuatro países andinos (Perú, Bolivia, Chile y Argentina) donde las poblaciones de vicuñas se han recuperado, comenzaron planes de utilización de las mismas. Todos los planes se basan en la obtención de su fina fibra a partir de la esquila de vicuñas vivas, pero ninguno de los países está libre de los problemas del furtivismo, o sea de la obtención de fibra por los cazadores ilegales a partir de vicuñas muertas.

En Perú las vicuñas están bajo la propiedad y usufructo de las comunidades campesinas a través de los Comités Comunales de la Vicuña (260). En Bolivia las comunidades no tienen la propiedad sino el usufructo exclusivamente y en Chile y Argentina la propiedad de los animales, es del Estado.

En relación a los países, Bolivia es el único país que sólo utiliza a las vicuñas en libertad. El resto de los países tienen uso en cautiverio y en libertad. Hasta el inicio del proyecto MACS en Argentina sólo utilizaban vicuñas en cautiverio.

Estos tipos diversos de manejo tienen sus ventajas y desventajas. Es uno de los objetivos del proyecto MACS estudiarlos en profundidad para poder realizar sugerencias en función de cuáles sean mejores desde el punto de vista de la biodiversidad y de la equidad social.

Las vicuñas están en Perú, protegidas por Ley y se sanciona a quienes de forma furtiva las cazan. Pero existen personas que quieren obtener su fibra de forma ilegal. Por eso existen cazadores furtivos.

La vicuña y los símbolos patrios peruanos

right|150px|thumb|La vicuña en el Escudo Nacional del Perú

La vicuña es el símbolo patrio peruano que representa al reino animal o fauna autóctona del Perú y se encuentra representada en el Escudo Nacional del Perú.


Comercialización de la lana de vicuña

Estando prohibida la exportación del Perú de este animal, la comercialización internacional de los textiles elaborados con esta lana es promovida oficialmente así como la exportación de su lana permitida reguladamente.

Siendo excesivamente caro el metro de este textil, escasos son los particulares que pueden darse este lujo que puede llegar a costar, según la calidad del textil peruano, hasta tres mil dólares el metro en el mercado especializado europeo.

Las compradoras son generalmente las grandes firmas de alta costura y prestigio internacional tanto francesas como italianas que elaboran prendas exclusivas en base a este material, llegando a ser por ejemplo, en el caso de los abrigos confeccionados, la tela de vicuña la parte principal y el forro en visón.

Así mismo, ciertas industrias textiles italianas importan la lana del Perú, la cual es procesada en ese país mezclándola con otras fibras animales.

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Las dos primeras imágenes han sido facilitadas por PromPerú


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