Tratado de Tordesillas
Keywords: Tratado de Tordesillas, 1474, 1476, 1479, 1493, 1494, 1500, 7 de junio, Alejandro VI
Se conoce como Tratado de Tordesillas el compromiso suscrito en Tordesillas (Valladolid) el 7 de junio de 1494 entre los reyes de Castilla y Portugal en virtud del cual se establecía un reparto de las zonas de conquista y anexión del Nuevo Mundo en base a una línea divisoria del Océano Atlántico.
| Tabla de contenidos |
Antecedentes
En 1474 muere Enrique IV de Castilla sin un manifiesto sucesor al trono y su hermanastra Isabel aspira a hacerse con él, no obstante haber proclamado el rey antes de morir la legitimidad filial de Juana, la hija habida de su matrimonio con Juana de Portugal. Aunque parece ser esto lo cierto, se difundió el rumor de que era fruto del adulterio de la reina con don Beltrán de la Cueva, por lo que se la conoció como Juana «la Beltraneja». Ambas pretendientes a la corona contaban con sus propios partidarios dentro de Castilla que llevaron la defensa de los supuestos derechos al campo de batalla en guerra civil. El conflicto se internacionalizó en razón de los respectivos matrimonios: Isabel estaba casada con Fernando II de Aragón y Juana con Alfonso V de Portugal. Entablada la contienda, el problema sucesorio dio paso a otro más trascendente: la hegemonía de uno de los reinos litigantes, Aragón o Portugal, al unirse a la poderosa Castilla. Tras las decisivas batallas de Toro (marzo de 1476) y Albuera (febrero de 1479) Isabel se alzó victoriosa y los Reyes Católicos afianzaron su liderazgo peninsular.
El Tratado de Alcáçovas
El 4 de septiembre de 1479 se selló la paz entre los dos reinos vecinos mediante el Tratado de Alcáçovas suscrito por Alfonso V de Portugal y los Reyes Católicos. Además de servir para formalizar el fin de la beligerancia, el pacto contenía otras cláusulas concernientes a la política de proyección exterior, en un momento en que los dos reinos competían por el dominio del océano Atlántico y de las costas africanas. Portugal obtenía Madeira, las Azores, Cabo Verde y Guinea, mientras que Castilla recibía las Islas Canarias, si bien renunciaba a navegar al sur del cabo Bojador, esto es, del paralelo 27 en el que se encuentran las propias islas. Esta limitación equivalía a dejar vía libre al monarca portugués para intentar alcanzar la India navegando hacia levante tras bordear África por el sur. La posibilidad de navegación hacia el oeste no se contemplaba por cuanto que era insospechado su interés: faltaban 13 años para el descubrimiento de América.
Las Bulas Alejandrinas
Cuando de regreso de su primera expedición a «las Indias» el 4 marzo de 1493 Colón arribó a Lisboa forzado por el temporal, once días antes de rendir viaje en Palos de la Frontera, tuvo ocasión de entrevistarse con Juan II de Portugal y ponerle al corriente de sus descubrimientos. Faltó tiempo al monarca portugués para que reclamase la pertenencia de las nuevas tierras alegando derechos derivados del tratado de Alcáçovas. Los Reyes Católicos, por su parte, negaron tal pretensión aduciendo que la navegación se había efectuado siempre al oeste, y no al sur de Canarias. En demanda y confirmación de la plena soberanía española sobre los recién hallados territorios, Isabel y Fernando acudieron al veredicto papal. La arraigada tradición teocrática de los pontífices romanos imponía la aceptación de su arbitraje en el mundo cristiano en estos asuntos territoriales. Le correspondió pues al valenciano Rodrigo Borja, a la sazón titular de la sede de San Pedro como Alejandro VI, proceder al reparto de las tierras y los océanos del Nuevo Mundo entre las dos potencias que optaban a su descubrimiento, colonización y dominio: España y Portugal. En las cuatro bulas Alejandrinas de abril a septiembre de 1493 (las dos Inter Cœtera, Eximiœ Devotionis y Dudum Siquidem) dictadas con tal ocasión, se fijó el meridiano divisorio de las zonas de influencia española y portuguesa a 100 leguas al oeste de las Azores y Cabo Verde, siendo la zona occidental la correspondiente a España y la oriental a Portugal. Se dejó notar el origen eclesiástico de dichos documentos, pues se decretaba la excomunión para todos aquellos que osasen viajar a las Indias sin autorización de los reyes de Castilla. Con ello el papa ponía a Dios al servicio de los católicos monarcas Fernando e Isabel como recompensa a quienes, a su vez, se hallaban al servicio del papa en la lucha que por entonces mantenía contra los invasores franceses.
El Tratado de Tordesillas
Las prerrogativas derivadas de las bulas Alejandrinas, muy favorables a los Reyes Católicos, no satisficieron a Juan II, quien quedaba excluido en la práctica de las empresas americanas, toda vez que la línea imaginaria de demarcación trazada por designio papal le relegaba a las costas africanas, quedando el Nuevo Mundo de forma privativa para el reino de Castilla. Las circunstancias internas y externas del momento político aconsejaron a los reyes castellanos pactar con el lusitano unas nuevas condiciones de transigencia hacia él. Los pactos se recogieron en el Tratado de Tordesillas, firmado en esta localidad vallisoletana el 7 de junio de 1494 por los delegados de ambas monarquías; por parte española: Enrique Enríquez de Guzmán, mayordomo mayor de los reyes, Gutierre de Cárdenas, comendador mayor de Santiago y contador real, y el doctor Francisco Maldonado; por el lado portugués: Ruy de Sousa, su hijo Juan de Sousa y el magistrado Arias de Almadana. Se fijó un plazo de cien días para su ratificación por los respectivos monarcas; los Reyes Católicos lo refrendaron el 2 de julio de 1494 en Arévalo (Ávila), y Juan II lo hizo el 5 de septiembre siguiente en Setúbal.
La esencia del Tratado consistió en el convenio de una nueva línea de demarcación, siendo ésta la que, teniendo sus extremos en ambos polos geográficos, pasase a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde. Esta línea viene a coincidir con el meridiano situado a 46º 37’ longitud oeste. La gran diferencia con la establecida por las bulas pontificias es que la parte oriental de América del Sur, el extremo este de Brasil, quedaba ahora adscrito al área de acción de Portugal, lo que posibilitó el sometimiento a su soberanía cuando en 1500 Pedro Alvares Cabral arribó a sus costas.
Tordesillas, Tratado de Categoría:Tratados
