Templo de Salomón
Keywords: Templo de Salomón, Arca de la Alianza, El Escorial, Flavio Josefo, Herodes, Salomón, Santa Sofía de Constantinopla, Tablas de la Ley
La construcción del Templo de Salomón comenzó durante el cuarto año del gobierno de Salomón. Se tardó en construirlo aproximadamente 7 años, lo que implica que debió de terminarse en el año 961 a.C. El Templo propiamente dicho, según la descripción de la Biblia, era un edificio largo y bastante estrecho, orientado sobre un eje longitudinal en dirección Este-Oeste. El edificio debió tener una longitud interior de aproximadamente 30 metros, 10 metros de ancho y una altura de también 10 metros (60x20x20 codos). Sus dimensiones, por tanto, eran más bien las de una capilla palatina, ya que el culto se hacía desde su exterior. A ambos lados de su entrada se erigieron dos columnas, llamadas Jaquim y Boaz. Los sacerdotes y el rey entraban en el Templo a través de una gran puerta chapada de oro, de aproximadamente 10 metros de alto y 4 de ancho. Trás de esa puerta se encontraba el vestíbulo de entrada, el «Ulam». Después de este vestíbulo, se encontraba la estacia principal, el «Hekal» o Santo, iluminado a través de unas ventanas altas. La anchura y longitud guardaban una proporción de 1:2, lo que significa que la planta del «Hekal» estaba compuesta por un doble cuadrado. El forjado de piedra se cubrió con un solado de madera de cedro. Las paredes del «Hekal» se cubrieron con lamas de cedro, traidas de las montañas del Líbano, el mismo material de las vigas del forjado.
La tercera cámara, el «Debir» o Santo de los Santos (Sancta Sanctorum), se encontraba en la parte trasera, a un nivel más alto que el «Hekal», y sólo podría accederse a él subiendo por una escalera. El «Debir» tenía la forma de un cubo de aproximadamente 10x10x10 metros (20x20x20 codos), y en su centro se puso el Arca de la Alianza. Éste era un arcón grande, hecho de madera de acacia, cubierta con planchas de oro y con cuatro anillas a las esquinas en las que se ponían varas para transportarla. Dentro del Arca se guardaron las Tablas de la Ley, entregados por el mismo Dios a Moisés. En estas Tablas se grabaron los Diez Mandamientos, sirviendo de conexión entre Yahvé e Israel.
Durante los tiempos del Éxodo del pueblo judío el Arca estaba oculta en el Tabernáculo, que fue finalmente traído a Jerusalén por el rey David. Ya se había acreditado el poder mágico del Arca cuando se derrumbaron las murallas de Jericó al pasar los judíos ante ellas con el Arca.
El edificio se situó en una meseta rocosa llamada Moria, que en tiempos del rey David era más pequeña, de aproximadamente 40x100 metros. Durante el reinado de Salomón se agrandó. Pero fue en los tiempos del rey romano Herodes cuando su superficie se aumentó hasta aproximadamente 500 metros de largo por 300 metros de ancho. El patio interior del Templo se rodeó por un muro formado por tres capas de bloques de piedra cubiertas por vigas de madera de cedro. En este patio interior podían entrar los peregrinos y las masas de fieles, pero el Santuario del Templo sólo era accesible al rey y a los sacerdotes.
La construcción del Templo de Jerusalén fue el evento más importante del reinado de Salomón, gracias al cual su nombre se ha recordado hasta 30 siglos después de su muerte. Ya en el Viejo Testamento el Templo había acaparado la mayoría de los escritos donde aparecía el rey Salomón. El escritor judeo-romano Flavio Josefo dedicó muchas páginas al Templo, añadiendo algunos detalles que no se mencionaban en la Biblia, pero que él transcribió de manuscritos ya desaparecidos. Su fama ha trascendido los tiempos, influyendo -como edificio ideal diseñado por el mismo Dios- el la concepción de edificios como Santa Sofía de Constantinopla o El Escorial.
