Telepatía
Keywords: Telepatía, Ciencia ficción, Fundación e Imperio, Idioma griego, Liga de la Justicia, Los límites de la Fundación, Pseudociencia, Superhéroe
Telepatía (literalmente "percepción distante/sentimiento") proviene del griego tele, "distante", y pathe, "sentimiento", y se refiere a la capacidad de un individuo de comunicarse con otro mediante el uso de la mente. Las causas de este poder, como suele ocurrir con otros tipos de superpoderes, pueden ser muy variadas. Los partidarios de su existencia real la atribuyen a poderes extrasensoriales o cognición anómala.
Tipos de telepatía
La telepatía aparece con frecuencia en obras de ficción, especialmente en historias de superhéroes y de ciencia ficción. Hay muchas variantes, pudiendo ser la capacidad de hacer una o varias de las siguientes cosas a voluntad:
- Un medio de comunicación similar al teléfono, que permitiría mantener conversaciones sin necesidad de hablar. Así, es frecuente que en un grupo de superhéroes haya un telépata que se encargue de mantener en contacto telepático a todo el grupo, como solía hacer Mariposa Mental en la Patrulla X.
- La capacidad de modificar la personalidad y recuerdos de otros.
- Una forma sofisticada de empatía, que permite percibir o modificar las emociones ajenas, como el Fundación e Imperio.
- La capacidad de leer los pensamientos ajenos, como el Detective Marciano de la Liga de la Justicia.
- La base de una forma de inteligencia colectiva, como en Los límites de la Fundación.
Las razones por las que un personaje tiene esta clase de poderes son muy variadas: es un extraterrestre, un mutante, tiene implantado un aparato que se lo permite, etc.
En la realidad
El estudio de la telepatía está considerado como una pseudociencia por el hecho de que los experimentos no tienen el rigor científico adecuado y obvian los resultados negativos que han arrojado ciertos estudios serios sobre el asunto.
Un experimento típico procede como sigue:
- Se seleccionan dos personas jóvenes, entre 20 y 40 años; una de ellas se acomoda en una sala insonorizada y se tapa los ojos. Esta persona será el receptor y no debe recibir ningún estímulo de sus otros sentidos, debe estar totalmente relajada, y no pensar en nada en concreto, pero dejar que sus pensamientos fluyan libremente.
- El otro individuo es el emisor, al que se colocará en otra sala cercana a la del receptor. Al emisor hay que hacerle lo contrario que al receptor - hay que estimular sus sentidos: normalmente se hace con imágenes acompañadas de sonidos que sean especialmente sugerentes para la mente humana. El emisor debe concentrarse todo lo que pueda en los estímulos que está recibiendo.
- Por último el receptor tiene que contar los pensamientos que han pasado por su mente durante la experiencia. Si estos pensamientos tienen alguna relación con lo que ha estado percibiendo el emisor, se puede considerar que quizá haya habido comunicación telepática. Ninguno de estos experimentos ha llegado a conclusiones determinantes.
Estos fracasos se atribuyen a muchas razones. Una de ellas (la más evidente) es que el ser humano sencillamemte no tiene capacidad telepática. Otros estudiosos más optimistas piensan que se debe a que para transmitir datos tanto emisor como receptor tienen que estar preparados o haber recibido algún tipo de entrenamiento mental. Pero el hecho último es que la telepatía no puede reproducirse en laboratorio con experimentos controlados y los únicos indicios de su existencia son meramente testimoniales.
