Sixto IV
Keywords: Sixto IV, 12 de agosto, 1414, 1467, 1471, 1478, 1484, 21 de julio, 9 de agosto
| Sixto IV | |
| Nombre | Francesco della Rovere |
| Comienzo del papado | 9 de agosto de 1471 |
| Fin del papado | 12 de agosto de 1484 |
| Predecesor | Papa Pablo II |
| Sucesor | Papa Inocencio VIII |
| Fecha de nacimiento | 21 de julio de 1414 |
| Lugar de nacimiento | Celle, Italia |
| Fecha de muerte | 12 de agosto de 1484 |
| Lugar de muerte | Roma |
Sixto IV, nacido Francesco della Rovere (21 de julio de 1414 - 12 de agosto de 1484), fue Papa de 1471 a 1484. Se le reconoce como un príncipe del Renacimiento, fue responsable de llevar a Roma un equipo de artistas para trabajar en la Capilla Sixtina.
Nacido en una humilde familia en Albisola, cerca de Savona, Liguria, formó parte de la Orden de los Franciscanos. Sus habilidades intelectuales fueron demostradas mientras estudiaba filosofía y teología en la Universidad de Pavia. Continuó, luego de sus estudios, administrando una serie de charlas en universidades italianas de importancia. En 1464 se convirtió en el Ministro General de la orden franciscana. El Papa Pablo II lo elevó a Cardenal en 1467.
Como muchos papas, Sixto participó del acto de neportismo. Luego de lograr aumentar el territorio de los Estados Papales, su sobrino el Cardenal Raddaele Riario dirigió el fracasado intento de asesinato en contra de Lorenzo de' Medici (y su hermano), conocido como la "Conspiración Pazzi", 1478). Luego del asesinato, Girolamo Riario (también sobrino de Sixto IV) reemplazaría a Lorenzo en Florencia. El arzobispo de Pisa, uno de los principales organizadores de este golpe, fue ahorcado en las paredes del Palazzo della Signoria. Sixto contestó estas acciones con un interdicto y desatando una guerra de dos años en contra de Florencia. También motivó a Venecia para que atacara Ferrara, ya que deseaba este último territorio para su otro sobrino. Los príncipes italianos, enojados ante estas acciones, crearon una alianza para obligar a Sixto a declarar la paz, un acto que molestó mucho a Sixto.
