Serapeo
Keywords: Serapeo, 300 adC, Adriano, Alejandría, Basalto, Biblioteca de Alejandría, Columna de Pompeyo, Crimea, Dinastía Ptolemaica
Este artículo se refiere al templo del dios Serapis, o Sarapis, en Alejandría. Puede encontrarse más información sobre el propio dios en Serapis (mitología)
El Serapeo fue un monumental santuario para el culto de Serapis, fundado en el año 300 adC por Ptolomeo I Sóter y ubicado en la ciudad de Alejandría. La tradición se apoya en las noticias que da el gran ensayista y biógrafo griego Plutarco (c. 46-125), que asegura que el rey de Egipto Ptolomeo I Sóter robó la estatua del dios que se encontraba en Sinope —la actual Sinop de Turquía, ciudad situada en la orilla del mar Negro, frente a las costas de Crimea—. A lo largo de la historia, muchos expertos han estudiado este tema y algunos aseguran que el relato de Plutarco no se ajusta a la realidad histórica.
En lo que sí están de acuerdo los historiadores es en que este dios es producto del sincretismo de las mitologías egipcia y griega. Serapis integra las divinidades Osiris-Apis egipcias, cuyo culto se asociaba con los dioses griegos Zeus y Hades. Ptolomeo Sóter lo hizo señor tutelar de Alejandría en una magistral operación política, consiguiendo que tanto los egipcios más tradicionalistas como la población griega más o menos nueva aceptaran a este dios representado como un hombre con barba, sedente y con una especie de cesto en la cabeza, símbolo de la fertilidad de la tierra, puesto que se le supone lleno de semillas.
El templo y su historia
Ptolomeo Sóter mandó construir el primer templo consagrado a Serapis. Parece que era una edificación bastante simple y modesta. Ptolomeo fue el introductor del culto a este dios. Ptolomeo III lo amplió al mismo tiempo que mandaba construir la biblioteca-hija de Alejandría. A partir del emperador romano Claudio I (emperador desde el 41 al 54 después de Cristo), el templo fue evolucionando y tomando dimensiones de gran santuario, hasta alcanzar los 185 por 92 metros. De esta manera la acrópolis alejandrina iba embelleciéndose con una serie de edificios: además del templo y biblioteca citados, se añadieron el templo de Anubis, el de Isis, la necrópolis de los animales sagrados, los obeliscos de Sethi I y la gran columna de Serapis, que todavía se mantenía en pie en el siglo III.
Siendo emperador de Roma Trajano (98 al 117) hubo en Alejandría una revolución de judíos y el templo fue destruido. Más tarde, en época del emperador Adriano (117-138) hubo una reconstrucción. Adriano mandó esculpir la gran estatua del Buey Apis que se encuentra en el museo Grecorromano.
El templo tuvo actividad durante siglos, siendo muy visitado por toda clase de peregrinos, hasta que en el año 391, el patriarca cristiano de Alejandría, Teófilo, atacó la biblioteca al frente de una muchedumbre enfurecida con ardores religiosos. El Serapeo fue entonces demolido piedra a piedra y sobre sus restos se edificó un templo cristiano, consagrado a San Juan Bautista. Este nuevo templo llegó intacto hasta el siglo X.
Se accedía al lugar sagrado subiendo 100 escalones. El exterior estaba recubierto de mármol, y las paredes del interior de metales preciosos. Allí estaba colocada la monumental estatua de Serapis.
El recinto
En la actualidad (siglo XXI) la acrópolis alejandrina se ha convertido en un parque arqueológico, con plantaciones de arbustos que rodean un cerro. Por todo el recinto se encuentran dispersos y recuperados restos arqueológicos encontrados en las excavaciones que llevó a cabo el arqueólogo G. Botti:
- Fragmentos de columnas que se cree pertenecían al antiguo templo.
- Estatuas orantes de Ramsés II y un rey de la dinastía saíta.
- Estatua sedente de Ramsés II.
- Capiteles corintios y alguno jónico.
- Una esfinge sin cabeza, que tiene grabado el cartucho de Horemheb que reinó del 1321-1293 adC.
- Dos esfinges de granito rosa, colocadas delante de la columna de Pompeyo. Fueron descubiertas en 1906, en la zona de Ahari Abu Mansur.
- Restos de un barrio antiguo, hacia el oeste.
- Dos galerías que tal vez fueron catacumbas, aunque los arqueólogos opinan que sus nichos son demasiado pequeños. Se encuentran hacia la zona norte.
- A los pies de la colina, el suroeste, hay una estatua dedicada a Isis Pharia que fue encontrada en el mar, frente al fuerte de Qaitbey. Mide 8 m.
- Columna de Pompeyo, llamada así por equivocación, porque en realidad fue erigida en honor de Diocleciano, emperador romano desde el 284-305 adC.
Los tesoros que se fueron descubriendo a lo largo del siglo XX y que pertenecían al Serapeo se encuentran guardados y protegidos en el Museo Grecorromano de Alejandría. Se trata de las siguientes piezas:
- Buey Apis en tamaño natural, de basalto negro (en la sala nº 6).
- Basamentos de columnas destrozadas.
- Esfinges de la época Ptolemaica.
En el año 1944 fueron descubiertas las 10 estelas que mandó hacer Ptolomeo III, correspondientes a la fundación del templo. En su origen estaban distibuidas en las cuatro esquinas del templo. Una era de oro, otra de plata, otra de bronce, otra de sedimentos del río Nilo. Había 5 de pasta de vidrio y por último, la decima era de fayenza (variante francesa de cerámica mayólica con barniz de estaño). Sobre cada estela podían verse las escrituras en griego y en jeroglífico. Había otra estela cuadrada que se supone de la época de Ptolomeo IV.
Ver
Bibliografía consultada
- Egipto. Andrew Humphreys. National Geographic. RBA S.A. 2004 ISBN 84-8298-308-3
- Egipto, Editorial Anaya, ISBN 84-9776-146-4
- Historia Universal Oriente y Grecia de Ch. Seignobos. Editorial Daniel Jorro, Madrid 1930
