Sátira
Keywords: Sátira, Arcipreste de Hita, Aristófanes, Bion, Carlos Arniches, Catulo, Conde de Villamediana, Don Quijote de la Mancha, Edad Media
Subgénero lírico que expresa indignación hacia alguien o algo, con propósito moralizador, lúdico o meramente burlesco. Se escribe en prosa o verso, o alternando ambas formas (sátira menipea). Surge en Grecia (Aristófanes, Bion, Menipo de Gádara, Arquíloco, Luciano de Samosata), pero se desarrolla fundamentalmente en Roma (Ennio, Lucilio, Varrón, Catulo, Horacio, Juvenal, Persio}, Marcial, por orden cronológico). Tanto es así, que Marco Fabio Quintiliano consideraba a la sátira como un género completamente romano.
La sátira se suele valer del humor, de la anécdota y del ingenio para ridiculizar defectos sociales o individuales; a veces adopta para ello la forma más concentrada del epigrama, que expresa un solo concepto y un súnico tema de burla; por el contrario, la sátira suele ser mucho más extensa y prolija.
Ennio, Lucilio y Varrón escribieron sátiras menipeas inspiradas por la filosofía cínica o estoica, que se expresaba a través de discursos o "sermones" morales llamados diatribas. Epicteto, Bion, Menipo y Luciano de Samosata habían ya escrito este tipo de discursos que ridiculizaban los defectos morales y sociales y sirvieron de modelo a estos escritores latinos.
En España el género se cultivó desde la Edad Media; el primero fue Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, que atacó el poder igualador del dinero. Lo satírico entró incluso en la composición de numerosos géneros como la novela picaresca, la fábula, el artículo periodístico de costumbres, el esperpento de Ramón María del Valle-Inclán o la tragedia grotesca de Carlos Arniches; es más, forma parte esencial de obras tan importantes como el Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes.
Autores satíricos españoles fueron, en la Edad Media, aparte del ya citado Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, Pero López de Ayala, numerosos autores de la llamada poesía cancioneril del siglo XV, entre ellos los anónimos redactores de las Coplas del provincial, de las Coplas de Mingo Revulgo y de las Coplas de la panadera; en el Siglo de Oro, Félix Lope de Vega, quien recomendaba que en ella no se fuera "claro ni descubierto": "pique sin odio, que si acaso infama / ni espere gloria ni pretenda fama". Luis de Góngora compuso sátiras personales feroces, pero Francisco de Quevedo le superó en ese terreno, si bien estaban mal dirigidas; el Conde de Villamediana, (Juan de Tassis y Peralta), fue más atrevido que ambos; Diego de Torres y Villarroel, Francisco José de Isla, que atacó la exhuberante y pedantesca oratoria posbarroca, José Cadalso, José de Arroyal y Leandro Fernández de Moratín en el siglo XVIII adoptaron la sátira para criticar según los principios ideológicos de la Ilustración; Sebastián de Miñano, Félix Mejía, Mariano José de Larra, Leopoldo Alas, Modesto Lafuente, Miguel Agustín Príncipe y Juan Martínez Villergas, en el siglo XIX, practicaron la sátira mediante el artículo periodístico.
