Grial

Keywords: Grial, 1071, 1399, 1424, 1437, 1959, 1994, Albión

Según la tradición, el Santo Grial (también llamado Graal) es un cáliz, copa o vaso que usó Jesucristo en la última cena. El Santo Grial que hoy se conserva en la catedral de Valencia es un vaso de calcedonia (piedra semipreciosa), de 7 centímetros de altura y 9,5 de diámetro, procedente de un taller de Antioquia, fechado en torno al cambio de era.

Cuenta la leyenda que pudo pertenecer al servicio de mesa de un personaje rico como José de Arimatea, que según la Biblia, organizó la Última Cena. Probablemente lo transportase a Albión (isla mitológica a veces identificada con Gran Bretaña).

Otra tradición cuenta, que el vaso fue utilizado en Jerusalén por los apóstoles y de allí pasaría a Antioquia, llevado por San Pedro. Posteriormente se trasladaría a Roma, donde fue usado por 23 papas hasta el pontificado de Sixto II quien, asustado por la persecución imperial, lo envió a Huesca custodiado por el joven diácono Lorenzo para que lo escondiera en las lejanas montañas de Aragón.

Diversos lugares aragoneses marcarían la ruta del Santo Cáliz: la cueva de Yesa, San Pedro de Siresa, San Adrián de Sasabe, San Pedro de la Sede Real de Bailo, la catedral de Jaca y, hacia 1071, en el monasterio de San Juan de la Peña, en donde permaneció hasta que en 1399 el rey Martín I se llevó el vaso sagrado al palacio de la Aljafería de Zaragoza, donde estuvo más de veinte años, después de una breve estancia en Barcelona, acompañando al rey.

En el año 1424 el Cáliz fue trasladado al Palacio Real de Valencia por orden de Alfonso el Magnánimo, que agradecía así su ayuda al reino de Valencia en sus luchas mediterráneas.

En 1437 la sagrada reliquia fue entregada al Cabildo Catedralicio en nombre de su majestad, como donación, y allí ha permanecido durante siglos, excluyendo necesarias excepciones como las guerras napoleónicas o civiles, así como dos visitas de regreso a San Juan de la Peña en los años 1959 y 1994.

Existen muchas conjeturas acerca de lo que el Grial representa en términos esotéricos, pero todos los grupos o personas que lo buscaron coinciden en que debe ser algo semejante a una fuente de energía inagotable, la piedra filosofal, el secreto de la vida eterna, un objeto capaz de desestabilizar el orden del mundo, y quizá también la finalidad misma del mundo.

Tabla de contenidos

Literatura y cine

La leyenda del Santo Grial ha sido fuente de inspiración para cientos de obras literarias, óperas e incluso películas:

La Edad Media

Sin embargo, nada en la tradición neotestamentaria reconoce poderes místicos al Grial; más bien la búsqueda de tan místico objeto tiene su origen y fin en las leyendas medievales.

Como ya hemos visto, la leyenda del Santo Grial fue recogida por el cantar sajón de Perceval, caballero enfrascado en la búsqueda de dicho objeto mágico. La Europa medieval se caracterizó por su profundo teocentrismo y misticismo.

La comunidad de entonces vivía de alguna manera "atada a su tierra" de modo que los viajes o peregrinaciones más allá del límite doméstico de acción eran muy poco frecuentes. En aquellos tiempos los únicos viajes largos que se realizaban eran a ciudades como Santiago de Compostela, Roma o Jerusalén y exclusivamente con motivos religiosos. Es de suponer que quienes hicieran la travesía a Tierra Santa contasen historias increíbles del lejano Oriente mencionando costumbres y gentes desconocidas para los occidentales. Contando sus aventuras hablarían también de lejanos reinos y palacios, de frutas exóticas y tesoros maravillosos. De tal manera, la Edad Media fue un gran caldo de cultivo para leyendas como la del Santo Grial.

Los Templarios

La leyenda del santo Grial se ha unido en ocasiones a la orden de los Caballeros Templarios, nacida tras la primera cruzada (en el siglo X). Estos caballeros tuvieron como función primordial proteger a peregrinos y cruzados en sus viajes a Jerusalén, y durante doscientos años acumularon donaciones pías que perseguían el mismo objeto.

Al terminar la segunda cruzada, en el siglo XII y aun un poco antes, los caballeros templarios quedaron sin objeto y, por lo tanto, sin gastos, por lo que fueron acumulando grandes cantidades de riqueza.

El extraño proceso contra los templarios iniciado por Felipe el Hermoso rey de Francia, acusándoles de blasfemia, hechicería y adoración de Satanás, probablemente buscaba fines económicos, pero hizo que las generaciones posteriores creyeran en los poderes místicos de la orden, creencia acrecentada por el cumplimiento de una maldición lanzada por el Gran Maestre Templario (Jaques de Molay) desde el cadalso; también se supuso que los Templarios poseían un objeto mágico y lo llevaron, en su huida, hacia Inglaterra (según la leyenda, la noche de San Juan en la que ejecutaron a Jaques de Moley se vio a algunos caballeros templarios huir de la ciudad en una carreta llena de heno).

Grial = descendencia de Jesucristo

Entre los autores que utilizan este misterioso argumento están Dan Brown (en El código da Vinci), Umberto Eco (El péndulo de Foucault) y otros. Estos autores proponen que el término "Santo Grial" en realidad proviene del francés sang real o 'sangre real' y que en lugar de ser la copa de la última cena de Jesús de Nazaret, el Santo Grial sea la descendencia directa del propio Jesucristo y María Magdalena a través de la dinastía de los merovingios (dinastía de reyes francos iniciada por Meroveo y derrocada por Pipino el Breve).

Grial y persecución

El Santo Grial también se ha relacionado con otros grupos religiosos perseguidos durante la Edad Media, como el de los cátaros.

Variados griales

Muchos cálices se reputan como los auténticos griales de la Última Cena. Entre ellos, el "Santo Grial" de la catedral de Valencia, en España; el "Cáliz de Antioquía" de la Colección Cloisters del Metropolitan Museum of Art, o la "Sacra Catina" de Génova.

Véase también:

Keywords: Grial, 1071, 1399, 1424, 1437, 1959, 1994, Albión