Retórica

Keywords: Retórica, Anaxímenes, Aristóteles, Cicerón, Demetrio de Falero, Dialéctica, Empédocles, Helenismo, Isócrates

El helenismo retórica significa técnica y arte de hablar bien, y es equivalente a la oratoria. Sus orígenes son griegos, y en la Grecia antigua la manera de hablar importaba tanto, si no más, como lo que se decía.

Definición

La retórica es a la vez la ciencia (en el sentido de estudio estructurado) y el arte (en el sentido de práctica que reposa sobre un saber demostrado) que se refiere a la acción del discurso sobre los espíritus. En principio, la retórica se ocupa de la lengua hablada, pero es evidente que sus aplicaciones han trascendido al discurso escrito, que es en cierta manera una transcripción limitada o imitación estrecha del discurso oral.

Historia de la retórica

La retórica, calificada por Roland Barthes de metalenguaje (discurso sobre el discurso), ha comportado numerosas prácticas presentes sucesiva o simultáneamente según las épocas.

Nació como ciencia hacia el año 485 antes de Cristo en Grecia antigua cuando dos tiranos sicilianos, Hierón y Gelón, expropriaron numerosas tierras de ciudadanos de Siracusa por medio de mercenarios costeados por ellos. Los perjudicados se sublevaron democráticamente y quisieron volver al statu quo anterior, lo que les abocó a innumerables procesos legales para probar que eran propietarios de los terrenos arrebatados. Eso creó la necesidad de personajes que supiesen hablar bien ante la asamblea de jueces para poder defender los derechos de los antiguos ciudadanos a esas tierras. Esa elocuencia vino a transformarse rápidamente en objeto de enseñanza por parte de Empédocles de Agrigento, Córax y Tisias (a este último se le atribuye el primer manual de retórica) y dicha enseñanza se transmitió al Ática por comerciantes que comunicaban Siracusa y Atenas. La retórica demostró pronto su utilidad como instrumento político en el régimen democrático, en siglo V a. C., divulgada por profesores conocidos como sofistas, entre los cuales los más conocidos fueron Protágoras de Abdera, Gorgias e Isócrates, a los cuales se oponçia Platón, quien distinguía dos tipos de retóricas.

La retórica sofística, éticamente despreciable, está constituida por la logografía, que consiste en escribir no importa qué discurso y tiene por fin la verosimilitud y la ilusión.

La retórica verdadera, en cambio, es llamada por el psiquegogía o formación de las almas por medio de la palabra.

Para Platón, la esencia de la filosofía reposaba en la dialéctica: la razón y la discusión conducen poco a poco al descubrimiento de importantes verdades. Platón pensaba que los sofistas no se interesaban por la verdad, sino solamente por la manera de convencer, así que rechazó la palabra escrita y buscó la interlocución personal, ad hominem. El modo fundamental del discurso es el diálogo entre maestro y alumno.

Dos diálogos de Platón se refieren precisamente a la retórica: el Gorgias y el Fedro.

En el curso de la Antigüedad, los teóricos de la retórica (Anaxímenes, Aristóteles, Demetrio de Falero, Cicerón, Quintiliano, Hermágoras, Hermógenes y otros muchos) han ido efectuando poco a poco diferentes distinciones hasta concluir en el esquema siguiente:

Invención: todo lo referente a la búsqueda de ideas y su desarrollo en función del tema por tratar y los destinatarios a afectar.

Disposición: todo lo que concierne a la construcción del discurso, sus diferentes partes, sus transiciones etc...

Elocución: todo lo referido a los procedimientos que tocan al estilo, los sonidos, los ritmos etc...

Memoria: los medios de retener un texto previamente compuesto o de improvisar a partir de un repertorio de formas predefinidas.

Acción: los medios para ejecutar un discurso: pronunciación, adaptación al momento y público concreto, como haría un actor.

Por otra parte, es preciso notar que, desde la Antigüedad, la división en invención, disposición y elocución es un artificio: muy a menudo, el retórico es conducido a estudiar unos procedimientos que revelan simultáneamente numerosas categorías. Es así como el ethos, que concierne a la imagen que uno quiere dar del locutor, que se trata del autor mismo o de un personaje que pone en escena, el ethos pone en juego a la vez la invención, la disposición, la elocución y la acción.

La retórica contemporánea ha prescindido del discurso oral, y por tanto la memoria y la acción, que le eran específicas, han perdido su importancia en favor de las otras disciplinas. Se considera actualmente que es útil para actores, abogados, psicólogos, políticos, publicitarios, escritores y vendedores. La invención, sola o conjuntamente con la disposición, es a menudo llamada argumentación; la elocución se subdivide, como habían determinado ya los teóricos de la Antigüedad, en un gran número de puntos de vista sobre el discurso a hacer (arte de la retórica) o sobre el discurso ya hecho (retórica como ciencia): sobre el vocabulario (registros de la lengua), sobre los ritmos y las sonoridades, sobre la forma y la estructura de las frases (sintaxis, parataxis, hipotaxis, tipo de progresión remática, periodo, estilo comático, etc...), sobre las microestructuras de composición, sobre las figuras o recursos estilísticos (tratado por la estilística)... Ernst Robert Curtius estudió el poderoso influjo que ejerció la retórica clásica sobre la literatura medieval, renacentista y barroca en su Literatura europea y Edad Media latina, traducido al castellano en 1955. La retórica clásica, compilada por filólogos como Heinrich Lausberg en los tres volúmenes de su Manual de retórica literaria. Fundamentos de una ciencia de la literatura, traducidos al castellano en 1984, ha pasado en la actualidad a renovarse con las aportaciones modernas de Chaïm Perelman y Lucie Olbrechts-Tyteca, que en 1958 publicaron un fundamental Tratado de la argumentación, traducido al castellano en 1994; la disciplina creada a raíz de este libro se denomina desde entonces Neorretórica o Retórica de la argumentación.

Keywords: Retórica, Anaxímenes, Aristóteles, Cicerón, Demetrio de Falero, Dialéctica, Empédocles, Helenismo, Isócrates