Recaredo
Keywords: Recaredo, 586, 589, 601, Arrianismo, Austrasia, Baza, Bizancio, III Concilio de Toledo
Recaredo I, hijo y sucesor de Leovigildo, reinó desde el 586 al 601, cuando murió en Toledo. Hermano de San Hermenegildo, fue asociado al trono por su padre, lo que levantó las protestas de los nobles visigodos, que vieron en esta acción el intento de institucionalizar el hereditarismo en la monarquía visigoda caracterizada precisamente por su carácter electivo.
Casó por dos veces: su primera esposa se llamó Bauda (tambien aparece en escritos como Baddo)y su segunda esposa fue Clodosvinda, hija de Sigeberto I rey de Austrasia, con quien tuvo al futuro rey visigodo Suintila.
Combatió a los francos, a los bizantinos (aún presentes en el litoral andaluz), a los vascones y hubo de sofocar varias revueltas de los nobles visigodos.
El hecho más destacado de su reinado se produjo en el 589, cuando convocó el III Concilio de Toledo en el que, junto con varios nobles y dignatarios eclesiásticos, abjuró del arrianismo y se convirtió al catolicismo, con lo que llevó a cabo la unificación religiosa entre visigodos e hispanorromanos, a la que aspiró su padre de forma inversa y quien, al parecer y paradójicamente, le aconsejó esta vía.
| Tabla de contenidos |
Acceso al trono
Cuando su padre Leovigildo murió Recadero se encontraba en Septimania. Seguramente permaneció allí pues proseguía la guerra contra Gontrán de Borgoña, pese a la derrota de éste el año anterior. Carcasona fue atacada de nuevo por Desiderio, noble neustrio que os-tentaba el cargo de dux de Aquitania, si bien fue rechazado.
Paz con Austrasia
Recadero, aconsejado por su madrastra Gosuinda, envió mensajeros a Childeberto de Austrasia, pidiendo la paz. Había ya pasado mucho tiempo desde que Gosuinda maltratara a Ingundis y el tratado pudo concertarse con cierta facilidad. Como con Neustria no existía ningún conflicto pendiente, solo uno de los tres reyes merovingios, Gontrán de Borgoña, permanecía hostil a los visigodos.
Sigue la guerra con Borgoña
Recaredo envió también mensajeros a Gontrán pero este se negó a recibirlos, y cerró la frontera con Septimania. Los visigodos realizaron diversos ataques en la región de la desembocadura del Ródano.
Ejecución de Sisberto
No mucho después de su acceso al trono el nuevo rey hizo ejecutar al godo Sisberto, responsable de la muerte de su hermano Hermenegildo, aunque probablemente por orden de Leovigildo, pues como ya hemos comentado, de no haber tenido la autorización del rey, no hubiera podido desobedecerle tan gravemente y seguir viviendo.
Conversión de Recaredo
A principios del año 587 Recaredo, que ya debía tener simpatías católicas, se hizo bautizar en secreto. Desde entonces intentó convencer a los Obispos arrianos para que abandonaran la herejía, celebrando tres reuniones: una con los Obispos arrianos, a los que intimó a reunirse con Obispos católicos para discutir los problemas teológicos y determinar cual era la verdadera fe; una reunión conjunta de obispos católicos y arrianos, con fuertes polémicas entre ambos bandos, y con un Recaredo presionando a favor de los católicos; y finalmente, no habiendo logrado convencer a los arrianos, una reunión con los Obispos católicos a los que comunicó que ya había realizado su opción por el catolicismo. Estaban presentes muchos magnates visigodos, y al parecer casi todos ellos siguieron a su rey. Hacia la primavera y verano del 587 las Iglesias arrianas fueron expropiadas y entregadas a los católicos.
Nuevas embajadas a los reyes francos
Tras su conversión Recaredo envió nuevas embajadas a Childeberto de Austrasia y Gontrán de Borgoña. Ofrecieron a Childeberto una fuerte suma (diez mil sueldos) y el rey austrasiano (aconsejado por su madre Brunequilda) reconoció que Recadero no era culpable en absoluto de la muerte de Ingundis, concertándose un tratado de alianza; incluso Recadero negoció su enlace con Clodosinda, hermana de Childeberto, pero para concederla Brunequilda pidió el asentimiento de Gontrán. La embajada enviada a Borgoña pidió este consentimiento pero Gontrán se negó a darlo. Unos meses después Childeberto manifestó su aprobación del enlace, alegando que le constaba que los visigodos ya eran católicos, pero al parecer no llegó a celebrarse, pues el 589 el rey ya estaba casado con Baddo o Bado o Bada, una ilustre dama goda.
Primera conspiración arriana
La reacción arriana no se hizo esperar. El Obispo arriano de Mérida, Sunna, y los nobles godos Segga y Vagrila (probablemente condes) proyectaron asesinar al Obispo local católico, Masona, y al dux de Lusitania Claudio y alzar a toda la provincia, seguramente proclamando rey a Segga. No sabemos el desarrollo de la conspiración, pero parece ser que algunos nobles godos que habían accedido a volver al catolicismo, recuperaron su antigua fe, y que muchos ciudadanos romanos (supuestamente católicos) se les unieron. Al fracasar el intento de asesinato de Masona, uno de los conjurados, el futuro rey Witerico, seguramente conde, reveló los detalles de la conjura. Claudio sofocó fácilmente el intento. A Segga se le cortaron las manos (castigo que parece haber estado reservado a los usurpadores), se confiscaron sus propiedades y fue desterrado a Galicia. Vagrila se refugió en una Iglesia emeritense, y el rey ordenó confiscar sus propiedades y entregarlas a dicha iglesia, pero el Obispo Masona le perdonó y se las devolvió. Sunna recibió la oferta de recibir otro Obispado si se convertía al catolicismo (el Obispado arriano de Mérida debió quedar suprimido y el católico ya estaba cubierto; en todo caso el obispado ofrecido no sería metropolitano); Sunna se negó y fue desterrado, marchando a Mauritania donde propagó el arrianismo hasta su muerte violenta, cuya fecha se desconoce (se supone que alrededor del 600).
Supresión del arrianismo
Recaredo ordenó la quema de todos los libros y textos arrianos, excluyó a los arrianos de cualquier cargo público y suprimió la organización de la Iglesia arriana, que desapareció en pocos años. Algunos godos fueron obligados a convertirse al catolicismo.
La segunda conspiración
Un segundo intento arriano tuvo como protagonistas al Obispo Uldila, cuya sede se desconoce suponiéndose que pudiera ser el Obispo de Toledo, que aunque nominalmente había abjurado, conservaba sus creencias arrianas, y a la reina Gosuinda, viuda de Atanagildo y Leovigildo. La conspiración fue abortada y Uldila enviado al exilio. Gosuinda murió poco después. La tercera conspiración. Desde hacía unos meses algunos nobles de Septimania preparaban una conjura para derrocar al rey. La encabezaban los condes Granista y Wildigerno y el Obis-po arriano de Narbona, Athaloc. Los conspiradores pidieron ayuda al rey de Borgoña Gontrán (que era católico).
Nueva guerra con Borgoña
Las hostilidades con Borgoña, suspendidas desde el 586, se reanudaron súbitamente el 589. Las fuerzas borgoñonas al mando de Boso, que habían sido llamadas por los conspiradores, se acercaron a Carcasona que al parecer fue ocupada, pero fueron derrotadas por fuerzas visigodas al mando de Claudio, dux de la provincia Lusitana (aparentemente hispano-romano, aunque pudo haber adoptado un nombre romano al convertirse al catolicismo), en las cercanías del río Aude. Los francos dejaron sobre el terreno cinco mil cadáveres y dos mil prisioneros. La derrota fue completa y la seguridad de Septimania quedó asegurada. Parece ser que Granista y Wildigerno murieron en la lucha y que Athaloc murió poco después de muerte natural.
Fin de la prohibición de los Sínodos
Poco antes de celebrarse el Concilio de Toledo Recaredo comunicó que dejaba sin efecto la prohibición para la Iglesia Católica de celebrar Sínodos provinciales de Obispos.
El Concilio de Toledo
El 8 de Mayo del 589 se inició el III Concilio Toledano. Recadero hizo profesión de fe católica y anatematizó a Arrio y sus doctrinas; se atribuyó la conversión del pueblo godo y suevo al catolicismo. Varios obispos arrianos abjuraron de su herejía, entre ellos cuatro probablemente suevos: Beccila de Lucus (Lugo), Gardingus de Tute (Tuy), Argiovittus de Portus Cale (Oporto) y Sunnila de Vaceum (Viseo, seguramente de la provincia Lusitana); y otros cuatro godos: Ugnus de Barcino (Barcelona), Fruisclus de Dertosa (Tortosa), Murila y Ubiligisclus de Valentia (Valencia) . Sabemos que a la reunión asistió un obispo de Pamplona llamado Loliolo (de nombre godo), pero posteriormente la sede dejó de estar representada has-ta el año 684 . Las resoluciones del Sínodo arriano de Toledo del 580 fueron condenadas. Asistieron al Concilio setenta y dos obispos, personalmente o mediante delegados (además de los cinco metropolitanos), siendo las figuras principales Leandro de Sevilla (instigador de la conversión de Hermenegildo) y el abad de Servitanum Eutropio.
Edicto de confirmación del Concilio
Las decisiones del Concilio adquirieron fuerza de ley al publicar el rey un Edicto de confirmación del Concilio. La desobediencia era castigada con graves penas (la confiscación de la mitad de los bienes para los honestiores y el destierro y la perdida de sus propiedades para los inferiores).
La cuarta conspiración
Una nueva conspiración se organizó después del Concilio liderada por Argimundo, dux de una provincia (tal vez la Cartaginesa), y personas influyentes del palacio. Aunque los conjurados pretendían asesinar al rey y proclamar en su lugar a Argimundo, se ignora si pretendían restablecer el arrianismo. Descubierta la conjura Argimundo sufrió decalvación y amputación de la mano derecha.
Cambios sociales
Sabemos que, coincidiendo con la conversión al catolicismo, se produjeron algunos cambios sociales entre los godos: su forma de vestir se adaptó a la de los romanos, desapareciendo los tradicionales broches y hebillas y las propiedades de los difuntos ya no se enterraron con éstos.
Familia de Recaredo
Hubo negociaciones para casar a Recaredo con las princesas francas Rigunthis y Clodosinda, pero no consta que dichos enlaces llegaran a celebrarse. De hecho el 589 Recaredo aparece casado con la dama goda Baddo o Bado o Bada, supuesta hija del conde de las Larguiciones, Fanto. Aunque se ignora la fecha de nacimiento del rey, si se sabe que Hermenegildo, su hermano mayor, había nacido hacia el 564, por lo que él mismo hubo de nacer el 565 o después de esta fecha. Por tanto el 589 contaba como máximo 24 años de edad. Su hermano Hermenegildo se casó el 579, contando pues quince años de edad (la princesa Ingundis tendría unos 13 o 14 años). Las negociaciones para casarlo con Rigunthis se realizaron hacia el 482 o 483 cuando contaría poco más de quince años, y las nuevas negociaciones de las que tenemos noticias son del 587 cuando contaba con poco más de veinte años. El enlace ya debía tener cierta urgencia, no por el hecho de que ya era rey (pues la monarquía no era hereditaria) sino por la edad de Recaredo, que inmediatamente casó con una dama goda. El enlace con Clodosinda, que algunos autores suponen realizado después de enviudar de Bada, no debió tener lugar pues no cabe imaginar negociaciones para un enlace estando ya casado. Como su hijo mayor Liuva nació hacia el 581 o 582 (en todo caso antes del 584), se le supone hijo natural, extremo apoyado por el texto de la Crónica de San Isidoro que dice: Ignobile quidem matre progenitus, sed virtutum indole in signitus (que podría traducirse por “Fue creado por una madre sin duda oscura, pero destacó su carácter virtuoso”). Los otros hijos habidos, Suintila y Geila, habrían nacido pues de Bada.
La cuestión bizantina
Hacia el 599 se desarrolló una guerra contra los bizantinos, sin que sepamos las causas ni el desarrollo, aunque parece que la lucha fue favorable a Bizancio que ocupó diversos territorios (no muy extensos en todo caso). Debió ser tras ello que Recaredo solicitó por mediación del Papa una copia del tratado concertado con los bizantinos, que fijaba los limites de la provincia de Spania (se supone que el ejemplar de los visigodos se habría perdido y el ejemplar imperial se supone destruido en un incendio seguramente el 564 o el 565). El Papa le respondió que desistiera de ello, pues caso de aparecer el tratado, aun con las presuntas conquistas bizantinas, el reino visigodo resultaría perjudicado, pues la extensión de la provincia debía ser menor que en el momento del tratado (¿551? ¿564?). Como sabemos que Leovigildo había recobrado toda o parte de la región del Estrecho (con Asidona), las regiones cercanas a Málaga y Baza (y tal vez la misma Baza) y probablemente el territorio entre Baza y Málaga, las regiones ocupadas por los bizantinos se situarían bien en la zona costera entre Málaga y Cartagena o bien en la zona del Estrecho.
Muerte de Recaredo
Recaredo murió en Toledo el último mes del año 601, y le sucedió su joven hijo Liuva, que como hemos visto debía ser ilegitimo.
|
Precedido por: | Reyes godos |
Sucedido por: |
