Rafael Caldera
Keywords: Rafael Caldera, 11 de marzo, 1916, 1958, 1969, 1974, 1993, 1994, 1999
Rafael Caldera Rodriguez (San Felipe, 24 de enero de 1916) es un abogado, político, parlamentario venezolano, Presidente de la República en dos ocasiones, entre 1969 y 1974, y entre 1994 y 1999.
Caldera enseñó sociología y leyes en varias universidades antes de participar en la política. Luchó contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y fundó el patido demócrata cristiano COPEI. Participó en la contienda electoral de 1958, luego del derrocamiento del dictador, pero perdió ante Rómulo Betancourt, del partido socialdemócrata Acción Democrática (AD). Se alió con éste, formando el Pacto de Punto Fijo.
Caldera es candidato presidencial en las elecciones de 1947, 1958, 1963 y 1968. Gana estas últimas, con una escasa diferencia respecto a AD, partido de gobierno, y recibe el cargo el 11 de marzo de 1969 por parte de Raúl Leoni. Por primera vez un partido con minoría parlamentaria consigue gobernar el país.
Participa nuevamente en la contienda electoral en 1983 y pierde ante Jaime Lusinchi, de AD. Compite en sucesivas ocasiones en las elecciones internas de su partido para ser nuevamente candidato pero no lo logra, hasta que en 1993 decide fundar un nuevo partido. Luego de romper con COPEI (partido fundado por él en 1936) y crear una nueva organización política denominada Convergencia Nacional, y con el apoyo de sectores históricamente antagónicos a su figura, tales como el Partido Comunista de Venezuela (PCV), Movimiento al Socialismo (MAS), Movimiento Elector del Pueblo (MEP), Rafael Caldera llega al poder por segunda vez en 1994. Con este triunfo, Caldera recoge los frutos de su discurso del 4 de febrero de 1992, fecha de una intentona golpista en contra del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez. La frase de Caldera "a un pueblo no se le puede pedir sacrificios mientras pasa hambre" marcó el inicio de su marcha a Miraflores, para su segundo mandato.
Caldera hubo de manejar una vertiginosa espiral inflacionaria y un paralelo descenso de las reservas de divisas, empleadas generosamente para el sostenimiento del bolívar frente al dólar. El 27 de junio anunció la suspensión con carácter temporal de algunas garantías constitucionales, fundamentalmente las relacionadas con la propiedad privada y la libre actividad económica, que supuso el control estatal sobre el mercado de cambios, el sistema bancario y los precios. Las entidades financieras en bancarrota por la fuga de capitales y las afectadas por prácticas especulativas iban a ser intervenidas y saneadas por el Estado, y de hecho el Banco Central de Venezuela (BCV) anunció la suspensión inmediata de todas sus operaciones de compra-venta de dólares. Dado lo extraordinario de la situación, las medidas fueron toleradas por la opinión pública y comprendidas por la comunidad internacional.
Se inicia con la intervención del Banco Latino, continuó con el derrumbe e intervención de una decena de instituciones bancarias y culminó con la fuga de capital por concepto de auxilios financieros otorgados por el Estado a la banca, miles de ahorristas afectados y un grave desequilibrio en la economía de Venezuela. La confianza y credibilidad de venezolanos y extranjeros en las instituciones bancarias fue afectada gravemente. Más de setenta mil medianas y pequeñas empresas quebraron, fundamentalmente por el control de cambios impuesto por el gobierno, que dificulta la obtención de divisas para adquirir insumos. Los alimentos, la ropa, el calzado, la vivienda, el transporte, en fin, todo la que afecta al ciudadano común subieron de forma desproporcionada, sin control, empobreciendo cada vez a mayor número de venezolanos.
Aunque éste prometió durante su campaña no acudir jamás ante el Fondo Monetario Internacional, debió hacerlo ante la crisis económica. El nulo efecto de la práctica intervencionista en la economía del país, hace que Caldera anuncie el programa llamado Agenda Venezuela que prometía restablecer el equilibrio macroeconómico y apalear la inflación. Aplica medidas de corte neoliberal de acuerdo con las recomendaciones del FMI, que hasta entonces se había resistido a adoptar. Así, se devaluó el bolívar en un 70%, el control de cambios fue levantado, los combustibles se encarecieron en un 800%, se liberalizaron los tipos de interés (el IVA subió a 16,5%), Se continuó el proceso de privatización de los activos del Estado y se avocó a la disciplina en el gasto público, entre otros aspectos.
En 1997, una comisión tripartita, conformada por el sector empresarial, laboral y Gobierno, asumieran la reforma del régimen de prestaciones sociales, tras la revisión profunda de la Ley Orgánica del Trabajo. La labor de la comisión tripartita quedó plasmada en un sistema de prestaciones sociales que preveía, entre otras cosas, su pago anual y no al cese del desempeño laboral como se hacía anteriormente; al mismo tiempo, se establecieron cinco subsistemas de seguridad social con la finalidad de mejorar la actividad del Ejecutivo en la resolución de los problemas básicos de los trabajadores venezolanos.
También en el Gobierno de Caldera se inició un proceso de apertura petrolera que muchos catalogaron como el preludio a la privatización del sector; sin embargo se llevó a cabo aglutinando esfuerzos del sector privado, nacional e internacional, para la explotación, exploración y refinamiento del oro negro y del gas natural. La crisis mundial en los mercados del crudo influyó negativamente en este proceso.
Durante el gobierno de Caldera fueron sobreseídos y salen en libertad los golpistas de 1992, conformando el partido político Movimiento Quinta República (MVR), comandado por Hugo Chávez.
El 2 de febrero de 1999 Caldera concluyó su mandato con la toma de posesión de Chávez. A pesar de que había permitido su excarcelación en marzo de 1994 al sobreseer su caso a cambio de su baja en el Ejército, el flamante mandatario no excluyó a Caldera de sus críticas en su discurso inaugural. Tras las nuevas parlamentarias del 30 de julio de 2000 Convergencia Nacional, el partido creado por Caldera, se quedó con un solo representante en la nueva Asamblea Nacional unicameral.
Caldera está casado con Alicia Pietri, con quien tiene seis hijos: Mireya, Rafael Tomás, Alicia Helena, Cecilia, Andrés Antonio, y Juán José Caldera; éste útlimo es también político y partlamentario por el estado Yaracuy, desde 1974 hasta la fecha.
Fuentes
- Biografía, primer gobierno y otros documentos de referencia en página web de Convergencia.
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