Protocolos de los Sabios de Sión
Keywords: Protocolos de los Sabios de Sión, 1922, 1938, Adolf Hitler, Antisemita, Antisemitismo, Basilea, Catolicismo, Comunismo
Los protocolos de los sabios de Sión o Los protocolos de los ancianos de Sión es un panfleto aparecido en la Rusia zarista, donde una supuesta logia secreta sionista exponía un proyecto judío con redes en todas las naciones de la Tierra, con el fin de hacerse con el poder mundial.
Se considera uno de los mayores fraudes literarios más notorios de la historia (como el diario de Hitler o el hombre de Piltdown). Este documento supone el ejemplo perfecto de las teorías conspirativas, que en un momento dado pueden utilizar los prejuicios y las fobias para construir una mentira que perdura a través de los tiempos.
Entre otras situaciones, este libelo inspiró la masacre de 60.000 judíos (a los que se responsabilizó de la Revolución de 1917) a manos de los rusos blancos.
Su lectura por parte de Adolf Hitler, evidenciada en Mein Kampf, fue determinante para avivar los prejuicios fanáticos del futuro dictador (que por otra parte tenía ascendencia judía).
Con el paso del tiempo se ha convertido en libro de texto entre los grupos de ultraderecha, compartiendo estantería en las librerías dedicadas a este tipo de literatura con panfletos suprematistas blancos y obras en las que se niega el [holocausto]] judío en manos de los nazis.
Incluso el magnate automovilístico estadounidense Henry Ford —que tenía una fotografía de Hitler sobre la mesa de su despacho— financió de su bolsillo varias ediciones del folleto ruso, creó especialmente una revista (The Dearborn Independent: 'nacido independiente') para denunciar el peligro judío. Luego reunió sus artículos antisemitas en un extenso libro en cuatro volúmenes titulado El judío internacional, con el que pretendió demostrar a traves de diversos ejemplos la veracidad de los Protocolos. No se conoce la razón del antisemitismo de Ford. Rápidamente la obra fue traducida al alemán por Theodor Fritsch y para 1922 ya se habían superado las 22 ediciones. Tanto la extensa obra de Henry Ford como los Protocolos de Sión se volvieron elementos indispensables dentro de la propaganda antisemita de Hitler.
Este mito de la conspiración judía internacional ha encontrado en los países islámicos un público excepcionalmente receptivo a este mensaje. Las versiones en árabe de los Protocolos se multiplican difundidas por todos los medios posibles, desde fotocopias a internet.
Historia
Si bien fue muy recurrido por sectores antisemitas, su verdadera autoría resulta confusa. La teoría más solicitada parece indicar que fue obra de los servicios secretos zaristas, con el fin de extender el antisemitismo entre la población rusa, creando un enemigo ficticio que distrajera a las masas de los problemas políticos de la Rusia del momento.
En diciembre de 1901, un oscuro personaje conocido por el alias de Serguéi Alexándrovich Nilus dijo haber traducido al ruso unos textos que en conjunto tituló Los protocolos de los sabios de Sión
se sabe que los protocolos en realidad son usados por los judios para llevar a cabo su plan maligno en contra de todo el mundo, y para ello utiliza varias artimañas muy bien planeadas para manipular a la personas con la mentira, por que los judios son unos perfudos asquerosos y ambiciosos que utilizan la avaricia y el poder para acabar con las razas, difundiendo su anticristianismo en las mentes de las personas, la verdad son un asco. y esto pasa muy desapercibido por una gran mayoria. asi que ojo y no se dejen engañar.
Análisis
Una somera lectura del panfleto deducir fácilmente que se trata de una fabricación poco lúcida por su carácter autoinculpatorio fuera de toda lógica y su total carencia de raíces lingüísticas y culturales judías, sólo apto como propaganda antisemita para masas apenas alfabetizadas, con muy pobre formación cultural.
Con todo la leyenda traspasó las fronteras de Rusia, y aún hoy en día hay quien defiende que ciertamente la organización secreta existió y existe.
Una de las falsedades más evidentes del texto es la pretendida relación entre judaísmo y masonería. Posteriormente también se ha querido relacionar la masonería con el comunismo, lo que no pasa de ser un absurdo tan grotesco como el anterior, si recordamos que la masonería fue prohibida y los masones fueron perseguidos por todos los regímenes comunistas, comenzando con la Unión Soviética.
En 1922 la Cuarta Internacional Comunista declaró que la masonería y el comunismo son incompatibles, y un par de años más tarde la policía secreta rusa liquidó los últimos vestigios de masonería arrestando a los pocos masones restantes. Algo similar ocurrió en todos los países de la órbita soviética, donde la masonería estuvo estrictamente prohibida mientras duró el régimen comunista. La única excepción conocida a esta regla general es la de Cuba, donde la Orden continúa funcionando bajo estrecha supervisión policial, pero no ha sido suprimida.
Comentario a los Protocolos
En enero de 1938, casi a comienzos de la guerra contra el nazismo, el sacerdote católico francés Pierre Charlés publicó en la revista Nouvelle Revue Théologique un artículo comentando la influencia de los Protocolos en el sempiterno antisemitismo europeo.
- Si se los toma como un programa, los Protocolos [...] son sólo una serie de divagaciones sin importancia, que delatan a cada momento la incoherencia del redactor y su ignorancia de las nociones más elementales. Nadie podría jamás llevar a ejecución ese programa, porque hormiguea de contradicciones y de visible insania.
- Está comprobado que estos Protocolos son una falsificación, plagiada torpemente de la obra satírica de Maurice Joly y compuesta con el fin de hacer odiosos a los judíos, excitando contra ellos las pasiones irreflexivas y ciegas de las personas más ignorantes.
- El Congreso Sionista de Basilea (Suiza) no tuvo absolutamente nada que ver con la composición del panfleto ruso.
- Se puede discutir sobre el fin perseguido por el o los autores de la falsificación. Parece, en verdad, que debe relacionárselo con la situación interna de Rusia y con el manifiesto zarista del 30 de octubre del mismo año. Pero no queremos examinar este punto para no mezclar conjeturas con esta conclusión de por sí clara.
- El odio es como la legendaria túnica envenenada de Deyanira, de la que su esposo Hércules nunca logró desprenderse. Ay, el odio es el tesoro que el hombre más ferozmente guarda; y el hombre lapida con rabia a aquellos que intentan arrebatárselo.
