Pío V
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Pío V, nacido Antonio Michele Ghiselieri, (Bosco, Italia, 17 de enero de 1504 - Roma, 1 de mayo de 1572), monje dominico, papa entre el 7 de enero de 1566 el 1 de mayo de 1572.
| Pío V | |
| Imagen:Piusv.jpg | |
| Nombre | Antonio Ghislieri |
| Comienzo del papado | 7 de enero, 1566 |
| Fin del papado | 1 de mayo, 1572 |
| Predecesor | Papa Pío IV |
| Sucesor | Papa Gregorio XIII |
| Fecha de nacimiento | 17 de enero, 1504 |
| Lugar de nacimiento | Bosco, Italia |
| Fecha de muerte | 1 de mayo de 1572 |
| Lugar de muerte | Roma, Italia |
En 1558, siendo papa Pablo IV, había sido nombrado Gran Inquisidor; con tal experiencia nadie mejor que él para poner en práctica los acuerdos del concilio de Trento e impulsar su espíritu contrarreformista con implacable firmeza. Lejos parecían quedar los papas renacentistas y su concepción de una iglesia adaptada a las nuevas corrientes de pensamiento. El papa electo, Pío V, no participaba de aquel ánimo de apertura a las tendencias renovadoras y se propuso erradicar cualquier frivolidad contraria a la inflexible línea tridentina. Como los detalles también cuentan, encargó al pintor Daniele da Volterra que cubriese las figuras trazadas en la Capilla Sixtina por Miguel Ángel quien no las había dotado de vestimenta y exhibían su impúdica desnudez ante el puritano observador. Asimismo mereció su desaprobación la pagana costumbre de lidiar toros; la bula De salutis gregis dominici de 1 de noviembre de 1567 prohibía estos bárbaros espectáculos bajo pena de excomunión a perpetuidad.
Sirvan estos gestos como ejemplo del ardor fervoroso con que Pío V se propuso encauzar la vida espiritual del mundo cristiano, y aun la terrenal también, pues como tantos otros papas teocráticos que le habían precedido, mediante la bula In cœna Domini proclamó la supremacía de la iglesia de Roma y de su cabeza visible sobre todos los poderes civiles y sobre quienes los ostentan.
Donde pudo empleó la inquisición; donde no, la excomunión, única arma de que se pudo servir contra Isabel I de Inglaterra a la que declaró depuesta en 1570, o la financiación con cargo al erario pontificio con que participó en las guerras de religión en Francia contra los hugonotes, o la expulsión de los judíos de los estados de su jurisdicción.
Contra los turcos promovió el papa la Liga Santa en la que quiso involucrar a todos los príncipes cristianos pero que quedó constituida finalmente por España, Venecia y los propios Estados Pontificios, con alguna participación genovesa. Al frente de las fuerzas combinadas puso el papa a don Juan de Austria, hermanastro de Felipe II, a quien definió, utilizando la cita evangélica referida a Juan el Bautista, como «un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan». Las capitulaciones de la Liga fijaban detalladamente los recursos militares con que había de contribuir cada uno de los participantes. El papa asumía el compromiso de aportar 12 galeras aparejadas y dispuestas, 3.000 soldados de infantería y 270 jinetes con sus monturas; todo un indicador del poderío bélico de la mística iglesia de Cristo. También se comprometían los coaligados a acudir en socorro de cualquiera de los miembros de la Liga que se viese atacado por los turcos, en especial si los territorios en peligro eran los de la santa sede. Como cláusula de penalización para quien no atendiese sus obligaciones de confederado, el papa impuso en las estipulaciones la pena de excomunión latae sententiae y el entredicho con pérdida de sus posesiones y liberación del juramento de fidelidad de sus súbditos.
En 1567, san Pío V promulgó una bula papal, en la que ordenaba que fuesen trasladadas parte de las reliquias de los santos Justo y Pastor desde Huesca a Alcalá de Henares, ciudad de su cuna y martirio. En noviembre de ese mismo año, Felipe II y su hijo el príncipe Carlos, enviaron una carta cada uno dirigida al Obispo de Huesca para que cumpliese con lo ordenado por el Papa. Así fue, como parte de las reliquias de los santos Justo y Pastor, fueron remitidas a la ciudad de Alcalá de Henares de la que son patronos los "Santos Niños".
Pío V murió el 1 de mayo de 1572, unos meses después de que la Liga obtuviese un gran triunfo en la batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571). Fue canonizado por Clemente XI en 1712.
| Predecesor: Pío IV | Papa 1560 - 1572 | Sucesor: Gregorio XIII |
Pio V
