Novela pastoril
Keywords: Novela pastoril, Bernardo de Balbuena, Félix Lope de Vega, Miguel de Cervantes, Renacimiento, Virgilio, Égloga, Épica, Gaspar Gil Polo
Subgénero literario incluido dentro del archigénero épico o narrativo (véase épica, que se configuró históricamente a partir de la aparición de la Arcadia de Jacopo Sannazaro, si bien existía una amplia tradición anterior de literatura pastoril centrada en torno al subgénero lírico de la égloga o poema las más de las veces dialogado en que diversos pastores idealizados se cuentan sus amores, afortunados o no. La égloga o idilio pastoril nació con el poeta griego Teócrito, quien fue seguido en este género por el también griego Mosco y el poeta romano Virgilio, quien innovó al hacer de sus pastores trasunto de personajes reales de su entorno: Mecenas, el emperador Augusto etc... Posteriormente, en la Edad Media, Giovanni Boccaccio compuso algunas prosas narrativas de tema pastoril y eglógico como el Ninfale d'Ameto y el Ninfale Fiesolano. Pero será Sannazaro quien, en su Arcadia (1504, traducida al castellano en 1549), configure definitivamente el género como un argumento narrativo entreverado de composiciones o canciones en verso de tema amoroso entonadas por los pastores.
La novela pastoril refleja la visión idealista y poco realista del Renacimiento, su espíritu estilizado y su platonismo. La temática es siempre amorosa y ofrece una visión estática de la naturaleza. La narración es morosa y lenta y la acción, que es sin embargo embrollada, se desenvuelve con premiosidad ya que lo que importa fundamentalmente es el análisis de los sentimientos y pasiones de los personajes y la descripción del paisaje natural. Por otra parte, son frecuentes las interrupciones don digresiones de todo género o incluso con otras historias ajenas a la acción principal, aparte de los constantes versos intercalados.
Aunque ya en las poesías de Garcilaso de la Vega y en los capítulos finales del "Amadís de Grecia" (1530) de Feliciano de Silva hay elementos típicos del género bucólico, tradicionalmente se considera que la novela pastoril pasó a España en el Renacimiento a través de los siete libros de la italianizante Diana (1559) del portugués que escribía en castellano Jorge de Montemayor. La obra tuvo un enorme éxito y se tradujo y fue imitada en toda Europa (la Astrea de Honoré d'Urfé en Francia y también en ese mismo país, pero en el siglo XVIII, la Estela de Florián, etc...). El género se nacionalizó después con la "Diana" de Alonso Pérez y la Diana enamorada (1564) de Gaspar Gil Polo, que son continuaciones de la obra de Montemayor, la segunda de ellas ambientada en el paisaje valenciano. En la obra de Gil Polo además se ensaya la introducción de nuevos metros. El género tuvo gran cantidad de seguidores e incluso versiones "a lo divino" (Los pastores de Belén, 1612, de Lope de Vega, por ejemplo). Destacan especialmente El pastor de Fílida (1582) de Gálvez de Montalvo, La Galatea (1585) de Miguel de Cervantes, La Arcadia (1598) de Félix Lope de Vega, La constante Amarilis (1607) de Suárez de Figueroa y el Siglo de Oro en las selvas de Erifile (1608) de Bernardo de Balbuena, que supone un retorno a la tradición italianizante del género en castellano. Después entró en crisis.
