Neolítico
Keywords: Neolítico, 2500 adC, Agricultura, Alfarería, América, Anatolia, Asia, Canaán, Catalunya
El Neolítico, Nueva Edad de Piedra, por contraposición a Paleolítico o Vieja Edad de Piedra, es uno de los periodos en que se considera dividida la Prehistoria. Inicialmente se le dio este nombre en razón de los hallazgos de herramientas de piedra pulimentada que parecían acompañar al desarrollo y expansión de la agricultura. Hoy día se define el neolítico precisamente en razón del conocimiento y uso de la agricultura o de la ganadería. Normalmente, pero no necesariamente, va acompañado por el trabajo de la cerámica.
El Neolítico o Revolución Agrícola tuvo su desarrollo más antiguo en Oriente Próximo, desde donde se extendió por Asia, Europa y África. Sin embargo, tanto en Asia Oriental como en América cabe pensar en un desarrollo autóctono, al menos en gran medida.
- Neolítico en Oriente Próximo
- Neolítico en Europa
- Neolítico en Asia Oriental
- Neolítico en América
- Neolítico en África
La etapa de transición al neolítico se conoce como mesolítico, mientras que las fases del paleolítico tardío contemporáneas con el neolítico y el mesolítico en otras regiones del planeta se conocen como epipaleolítico. Se denomina subneolítico a un pueblo o comunidad de economía cazadora-recolectora que recibe algún influjo de tipo neolítico, típicamente la cerámica, de sus vecinos agricultores.
Aunque neolítico se traduce literalmente como "Nueva (edad de) Piedra", quizás sería más apropiado traducirlo por "Edad de la Piedra Pulimentada ". Abarca un periodo de tiempo diferente según los lugares. Aproximadamente se sitúa entre el 7000 a.C. y el 4.000 a.C. aproximadamente. Este periodo se inició en el Kurdistán antes del 7.000 a.C. (quizás hacia el 8.000 a.C.) y se difundió lentamente, sin que en Europa pueda hablarse de Neolítico hasta una fecha posterior al 5.000 a.C.
A partir del año 8.000 a.C. el cambio climático (época Post-glaciar) hizo huir a los rebaños de renos hacia el Norte, provocando consecuentemente una disminución de la caza. Declinó la cultura, volviendo el hombre a las cuevas (aunque en algunos casos aislados se conservaron las chozas). El culto a los difuntos y los rituales funerarios se hicieron mas sofisticados. Esta época es llamada "periodo de marasmo" y se sitúa en el final del mesolítico y el principio del neolítico. Este cambio definitivo del clima hacia el 8.000 a.C. (en que se paso a un clima templado) hizo que el hombre modificará sus costumbres (lo que estaría facilitado por los repetidos cambios climáticos -templado, frío, templado, frío- del periodo 12.000 a 8.000 a.C.). Las diferencias culturales de una zona a otra son perceptibles pero resulta imposible dar otro calificativo a los hombres que pueblan extensas zonas que la de “Homo sapiens” o “Hombre de Cro-Magnon” (una de las divisiones del Homo sapiens) sin que puedan establecerse diferencias étnicas regionales que necesariamente hubieron de darse por el desarrollo separado de los distintos grupos, el ambiente geográfico distinto, la diversa climatología, los hábitos alimentarios diferentes, y las múltiples costumbres locales. Del establecimiento de la ganadería, y de una economía de base ganadera, surge la trashumancia, que pone en contacto a los pueblos, y consecuentemente de la facilidad de comunicación entre culturas diversas y a contactos relativamente frecuentes entre gentes de diversas tierras, y una mayor comunicación entre las diversas tribus. La emigración de tribus y la difusión de técnicas que cada grupo aprende del vecino, va extendiendo las culturas neolíticas desde su foco originario al resto del mundo. De estos contactos y del desarrollo simultáneo de la agricultura surgen los primeros molinos manuales para moler los granos que se cultivan.
El Neolítico se divide en tres fases:
- Neolítico inicial (I Fase)
- Neolítico Medio (II Fase)
- Y Neolítico final (III Fase).
Características de este periodo son la completa domesticación de algunos animales (el caballo, el reno, ...), la sustitución de los útiles de piedra tallada por los de piedra pulimentada (que no es la novedad más importante, si bien es la que da nombre al periodo) una casi desaparición de las manifestaciones artísticas y el desarrollo de los cultivos en la primera fase seguida de un decaimiento general.
Puede seguirse el Neolítico con relativa exactitud en la zona de Canaán, región en donde surgen culturas agrícolas, sedentarias, (las primeras culturas agrícolas surgieron sin duda en el Sudeste de Anatolia hacia el 8.000 a.C.) probablemente antes del 7.000 a.C. Se percibe la siembra, plantación y almacenaje de cereales, y se sabe que se domesticaron algunos animales, y entre ellos, el primero, el perro. Se construyeron poblados de cabañas circulares, semi-subterráneas, de una sola cámara, con los muros y el suelo cubiertos de barro.
La innovación se difundió con extrema rapidez y antes del 7.000 a.C. ya se constata al menos una gran ciudad, Jericó, con una superficie de unas cuatro hectáreas, con una muralla de piedra y un foso excavado de unos 8 metros de ancho por 3 metros de fondo, y con, al menos, una gran torre circular de 9 metros de altura, que servia como torre de vigilancia, con escalera para acceder al techo y a la parte alta de la muralla.
Esta primera cultura neolítica (Neolítico pre-cerámico) duró desde aproximadamente el 7.500 a.C. al 6.500 a.C. y fue sustituida por otra venida del Norte, de Anatolia, que duró también unos mil años (6.500 al 5.500 a.C.); siguió después otra cultura neolítica procedente también del Norte, que subsistió otros mil años (5.500-4.500 a.C.). Estas culturas se fueron difundiendo por todo el planeta, acelerándose la difusión después del 5.000 a.C., fecha en que puede fijarse el inicio del periodo Neolítico en el continente Europeo, alcanzando poco después la Península Ibérica.
La cerámica.
En esta época se difunde el uso de las piezas de cerámica, cuya utilización en la Península Ibérica es segura, existiendo resto del Neolítico Medio.
Surgida la cerámica el hombre intenta decorarla. Parece que las primeras decoraciones eran cuerdas a menudo de refuerzo, pero después se introdujeron otras variantes: la acanaladura, el cordón (línea en relieve a modo de cuerda, ligeramente debajo del borde) y las asas de diversos tipos. La cerámica de la época inicial (hacia el 4.000 a.C.) es de la llamada de tipo cardial, con incisiones de diversos tipos hechas con los dedos o con punzones o espátulas de hueso o piedra pulida, en la arcilla blanda pero ya moldeada (sin torno evidentemente), antes de la cocción. Recibe el nombre de cardial por estar producidas la mayoría de las incisiones con un tipo de concha llamada “Cardium Edule” (berberecho), de la que se deriva el apelativo “cardial”. Las incisiones, a menudo combinadas, buscaban efectos simétricos.
La vida en el Neolítico
El cambio climático provoca una lenta reconversión de la economía de subsistencia basada en la caza, a una economía más estable de base ganadera y apoyada en los cultivos. Se aprecia que el hombre deja las montañas para desplazarse hacia los llanos en persecución de sus presas de caza. El hombre vuelve a las cuevas aunque en algunos puntos pudo conservar la utilización de chozas en las cercanías de ríos.
El desarrollo de la ganadería da lugar a la trashumancia y a los contactos relativamente frecuentes con gentes de otras tierras existiendo una mayor intercomunicación entre las diversas tribus. Para las hachas y otros instrumentos se utiliza la piedra pulida y los útiles y algunas herramientas se fabrican frecuentemente con hueso.
Un descubrimiento de capital importancia para la vida del hombre y que tuvo un desarrollo muy rápido, es la cerámica, que permitió la creación de envases para líquidos. Ello facilitó enormemente la vida del hombre que ya no precisaba estar permanentemente en las cercaní-as del agua, o realizar a menudo largos recorridos para abastecerse, pues almacenaba el agua (y no solo agua, también granos, semillas, semillas, productos molidos....) en los recipientes fabricados. Solo necesitaba desplazarse periódicamente para cubrir el consumo realizado desde su anterior abastecimiento.
El culto a los muertos empieza a desarrollarse y aparecen los primeros megalitos
Empiezan a usarse los primeros tejidos. Probablemente los primeros tejidos se hicieron toscamente con ramas. La técnica fue evolucionando hasta llegarse a cestos bastante bien logrados en el neolítico, producto de la necesidad de recolección de frutos, que existía hacia cientos o miles de años. Los cestos se hicieron de mimbre. Habiéndose apercibido el hombre, por causas desconocidas, quizás por casualidad, de que algunos productos, como la lana, el lino y el cáñamo (y luego otros) podían estirarse mediante un tosco huso o una barra de madera redonda, a modo de imitación de los tejidos de los cestos podían tejerse estos hilos y fabricar telas. Seguramente al principio se penso para cestas más ligeras, antes de destinarlos a telas de vestidos. Otra prenda muy difundida es el saco, tejido en esparto.
En este periodo el hombre ha domesticado al perro. El hueso se usa frecuentemente.
Para conservar la carne se usa el sistema del acecinado o secado o salado, colocándola colgada en el centro de una figura de tres estacas con el suelo en el mismo vértice.
La cerámica es una aportación de la época. Antes se usaban calabazas vacías (que podían contener agua pero no podían ponerse al fuego) y cestos de mimbre (que no podían contener agua). Posteriormente estos recipientes de mimbre se impermeabilizaron con la arcilla dejada secar al sol o con fuego. Mas tarde aprendieron a dar la forma a la arcilla con un esqueleto de mimbre muy simple y luego sin esqueleto. La forma era a menudo de calabaza y las dimensiones parecidas al cesto de mimbre.
Los cazadores no usaban las piezas de arcilla (por ejemplo no servían como carcaj por su fragilidad), por lo que las usaban raramente, prefiriendo las de mimbre o de tejidos. En cambio a los ganaderos y agricultores les proporcionaba una continuidad en el abastecimiento de agua y otros productos (harina, miel...) para ellos y sus ganados, lo que complementado con la conservación de la carne les hacia ser menos dependientes de la caza diaria.
La habilidad manual de los pobladores de la época se utilizaba para la preparación de trampas de cuerdas de cierta complejidad. El animal capturado por las cuerdas anudadas tendidas por el hombre, era rematado después por este. El desarrollo de las trampas coincide con el culto a la araña, extendido por todas las culturas neolíticas de Europa Occidental y otras, culto probablemente vinculado a la habilidad de este pequeño animal para colocar sus trampas, las telas de araña.
El hombre estaba habituado a seguir las huellas de los animales y es notoria la especialización que habían alcanzado, hasta el punto de que en las pinturas rupestres, en los pies están representadas perfectamente las pezuñas tal y como se marcaban en el suelo. Al parecer, por las representaciones pictóricas, los hombres corrían a una altísima velocidad, persiguiendo a sus presas.
De esta época son también las primeras cucharas, que no se usaban para comer sino para mezclar los alimentos en cocción.
Fue en esta época cuando, a raíz de capturas de jabalíes vivos (lechones), estos animales fueron domesticados y dieron origen al cerdo (en general el jabalí era una pieza de caza). A menudo se representan en las pinturas rebaños de jabalíes que no son objeto de caza y que podría tratarse de rebaños en proceso de domesticación.
Las danzas rituales, asociadas a ritos de fertilidad y a las practicas religiosas (desconocidas) de la época, siguen practicándose. Cada grupo dispone probablemente de un hechicero que en esta época se adorna con una cabeza de toro salvaje hueca y una piel de toro que incluye la cola. Estos hechiceros son los que aprendían y difundían las nuevas técnicas, trasmitían sus conocimientos a su sucesor o sucesores y hasta es posible que fueran los autores de las pinturas rupestres pues en general estas se asocian a ritos religiosos o mágicos.
Los hechiceros tenían vagos conocimientos astronómicos (observaban el cielo y en una pintura esta representada la Osa Mayor); observaban las costumbres de los animales, salvajes o no, para hacer más fácil su captura o imitarlos (por ejemplo la araña, pero también otros) y ensayaba sobre vegetales, comestibles o no.
Existen representaciones de ejecuciones: una falange de guerreros, entre los que parece distinguirse uno de los demás por su posición y por el uso de una pieza en la cintura, y que probablemente debía ser el jefe del grupo, dispara flechas contra un condenado ¿eran sacrifi-cios humanos ligados a creencias religiosas? ¿eran ejecuciones de prisioneros de guerra? ¿era la aplicación de la pena capital por algún delito?. No es posible concretarlo.
En este periodo se celebraban asambleas o reuniones de guerreros, representadas no solo para las ejecuciones, creyéndose que tenían importancia política o religiosa. Se representan escenas con unos veinte guerreros lo que nos daría la existencia de grupos de más de unos cien individuos, ya que hay que incluir a las mujeres, niños, ancianos, adolescentes, hechice-ros y sus ayudantes, centinelas, y otros. La Asamblea de guerreros ejerce, según se cree, un poder decisorio. Por algunas representaciones se deduce que la Asamblea, si no tenia un carácter militar, tenia una finalidad religiosa, venerándose a las pinturas de los grandes animales o a estos mismos (de la veneración de las pinturas neolíticas existe constancia en épocas posteriores, incluso en tiempos de los romanos, presumiéndose que la tradición de su veneración continuo sin interrupción desde el Neolítico al periodo romano).
El uso de la miel continua. Su importancia deriva del hecho de que era el único alimento dulce conocido, igual que la sal era el único salado. Además, de los panales se obtenía la cera, que seguramente se usaba en rituales mágicos, religiosos y/o funerarios.
De la miel se obtuvo en una época indeterminada la hidromiel, solución acuosa de miel que a consecuencia de la fermentación alcohólica ha perdido toda o parte de la materia azucarada y ha derivado en alcohol etílico, siendo parecido en su sabor a algunos tipos de vino. La hidromiel tenían un color brillante y dorado, que la asemejaba igualmente a ciertos vinos. Para fabricar la hidromiel se usaba el agua utilizada para lavar utensilios que habían contenido miel, a la cual se añadía miel (25% de miel y 75% de agua) con un polen extraído de los panales para su fermentación (0,05%), creándose una bebida de unos quince grados.
Otra bebida es la cerveza, que es anterior a los cultivos. Los pobladores neolíticos se cree que calentaban al máximo una piedra hueca conteniendo agua y plantas silvestres, fermentándolo con las mismas hierbas masticadas y escupidas en el liquido. Este procedimiento se usaba aun en la industria lechera vasca a principios del siglo XX (si bien la leche se introducía en recipientes de madera en los que se introducían las piedras calientes). Fue en Egipto donde se aprendió a elaborar la cerveza con cebada, sistema que probablemente no alcanzo Europa hasta el periodo de los indoeuropeos o celtas.
No se conocía el vino, ni tampoco el aceite (usándose grasas animales). En cambio si se conocía la leche, a raíz de la domesticación del ganado, aunque solo se usaba la de cabra (hasta la época romana no se difundió el uso de la leche de vaca).
El trigo, que era una planta silvestre difundida en Asia, fue cultivado desde antiguo en Oriente Medio, y su cultivo se difundió en el Neolítico llegando a Europa hacia el 5.000 a.C. Se co-mían los granos de trigo y otros cereales, y más tarde se trituraron, comiéndolos entonces triturados o convertido en pasta al mezclarlos con agua. A veces también se comían los grano hervidos.
Los sistemas de crear la harina mediante molinos de piedra se difundieron en el Neolítico. La pasta o masa (harina y agua) se cocía en piedras calientes. Más tarde se descubrió el sistema de fermentación y su cocción paso a realizarse en hornos cada vez más evolucionados. Se fabricaba el pan con harina de trigo, de cebada y de centeno, y probablemente también con harina de otros cereales (mijo, avena...).
El Neolítico Medio o Pleno
El Neolítico Medio o pleno podemos situarlo entre el 3500 adC y el 2500 adC.
Es en este periodo que la cerámica alcanza su plena difusión, con la importancia capital que tiene para la vida del hombre. La cerámica de la época corresponde al tipo llamado de cerámica con acanaladura que da idea de un mayor desarrollo de la cerámica en general.
Llama la atención en este periodo la desaparición de los cultivos agrícolas, que adquirieron bastante desarrollo en la etapa anterior, y que en esta casi se extinguen o cuando menos re-troceden en forma notoria. No se conoce a causa que motivo este fenómeno general.
Parece ser que este periodo provocó desplazamientos masivos de poblaciones que se asentaron en zonas geográficas determinadas. En Catalunya se percibe claramente el asentamiento de una po-blación procedente seguramente de Suiza y Norte de Italia, que empujo a los primeros emigrantes orientales del periodo anterior más al Sur. Los emigrantes instalados en Catalunya, que constituyen la cultura de los Sepulcros de fosa, aportaron una cultura de base agrícola y ganadera, que establecía sus poblados en cabañas en los llanos, enterrándose en sepulcros de fosa, siempre lejanos de cuevas, lo que demuestra que no las utilizaban. Sin duda pasada la primera época de invasión, y asentada sólidamente la población, estos emigrantes pudieron adoptar nuevas costumbres funerarias, religiosas, económicas y sociales, influidos no solo por la cultura de donde procedían, sino también por los restos de la cultura mesolítica anterior a la primera emigración oriental, y por esta primera cultura oriental.
La trashumancia puso en contacto a los pobladores de diversas regiones. Asi la cultura arcaizante Asturiense en la cornisa Cantábrica y Aquitania, la Cultura de las Cuevas en el Valle del Ebro (neolítica), y la Cultura de los Sepulcros de fosa en Catalunya.
En esta época ya aparecieron algunos elementos de bronce en Francia, hacia el final del periodo.
Categoría:Prehistoria
