Naturalismo
Keywords: Naturalismo, Arte, Ateísmo, Benito Pérez Galdós, Bilis club, Determinismo, Emile Zola, Emilia Pardo Bazán, España
El naturalismo fue un estilo artístico, sobre todo literario, basado en reproducir la realidad con una objetividad perfecta en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares, y cuyo máximo representante e impulsor fue Emile Zola.
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Características
En la mayoría de los escritos lo que se intenta es reflejar que la condición humana está mediatizada por dos factores: la herencia genética, las taras sociales (alcoholismo, prostitución, pobreza, violencia) y el entorno social y material en que se desarrolla e inserta el individuo, lo que se conoce en filosofía como Determinismo.
De aquí deriva otra importante característica del Naturalismo, una importante crítica social que achaca a la sociedad, a las ideologías y a las injusticias económicas la raíz de las tragedias humanas.
Cabe destacar que, si bien Realismo y Naturalismo son muy parecidos en el sentido de reflejar la realidad tal y como es (contrariamente al idealismo romántico), la diferencia radica en que el Realismo es más descriptivo y refleja los intereses de una capa social muy definida, la burguesía, mientras que el Naturalismo se extiende su descripción a las clases más desfavorecidas, intenta explicar de forma materialista y casi mecanicista la raíz de los problemas sociales y alcanza a hacer una crítica social profunda; además, si el individualismo burgués es siempre libre y optimista en su fe liberal de que es posible el progreso sin contrapeso y labrar el propio destino, el Naturalismo es pesimista y ateo merced al determinismo, que afirma que es imposible escapar de las condiciones sociales que guían nuestro sendero en la vida sin que podamos hacer nada por impedirlo.
Se considera que el Naturalismo es una evolución del Realismo. De hecho, la mayoría de los autores realistas envolucionó hacia esta corriente materialista, si bien otros evolucionaron en su descripción de la realidad hacia el interior del personaje llegando a la novela psicológica.
El Naturalismo, al igual que el Realismo, responde al Romanticismo evitando la evasión y volviendo la mirada a la realidad material, pero, lejos de conformarse con la descripción de la mesocracia burguesa y su mentalidad individualista y materialista, extiende su mirada a las clases más desfavorecidas de la sociedad y pretende explicar los males de la sociedad de forma determinista.
El Naturalismo tenía como objetivo explicar los comportamientos del ser humano. El novelista del Naturalismo pretende interpretar la vida mediante la descripción del entorno social y descubrir las leyes que rigen la conducta humana. El Naturalismo surge en París; Zola fue el iniciador del movimiento Naturalista, al decidir romper con el romanticismo, crea este movimiento literario; siendo considerado el maestro de este movimiento junto con Gustave Flaubert. En sus obras más importantes describirían de manera cruda y realista el contexto social de París, el lugar de inicio del movimiento.
El Naturalismo en España e Hispanoamérica
El Naturalismo fue apoyado por los sectores republicanos y demócratas de España, la izquierda de época, y se enfrentó con una firme resistencia de los sectores conservadores que veían en él la disolución de los valores cristianos. Se difundió principalmente a principios de los 80, cuando se fueron dando una serie de pasos que terminaron por aclimatar esta estética en una parte de la literatura española de entonces:
- Traducción en 1880 de varias novelas de Zola.
- Aparición de La desheredada, de Benito Pérez Galdós, y crítica a la misma por Clarín, que vino a ser un manifiesto teórico del Naturalismo en España.
- Aparición de Un viaje de novios, de Emilia Pardo Bazán (1881), cuyo prólogo es otro manifiesto del movimiento.
- Discusiones en el Ateneo (finales de 1881 - principios de 1882) sobre el Naturalismo.
- Publicación efímera de la revista Arte y Letras desde agosto de 1882 propiciada por Galdós, Sellés, Clarín, etc.
- Artículos de Clarín (en La Diana) titulados Del Naturalismo (1882).
- Publicación por Pardo Bazán, desde noviembre de 1882, de La cuestión palpitante.
- Publicación efímera de la Revista Ibérica (desde abril de 1883), por Clarín, Jacinto Octavio Picón, etc.
- Homenaje a Galdós por el Bilis club (1883), que fue una multitudinaria manifestación pública de apoyo al autor de La desheredada. En ella nació la idea de un centro de propaganda naturalista.
- Otros artículos dispersos en diversas publicaciones sobre el naturalismo y la finalidad docente o no del arte.
Empero, y con la excepción de algunos ensayos serios, como La desheredada, de Galdós, lo que se practica en España no es un auténtico naturalismo zolesco, sino una fórmula conciliadora que extrae algunos recursos formales de Zola sin seguir su doctrina ideológica (ateísmo, positivismo, determinismo). Este sincretismo es el que practican Pardo Bazán o el marqués de Figueroa.
En España participaron de este movimiento: Galdós, Pardo Bazán, Clarín, Vicente Blasco Ibáñez, José Zahonero, Joaquín Dicenta, quizá el poeta y dramaturgo del naturalismo más importante en castellano, José Ortega Munilla, Jacinto Octavio Picón y algunos otros más. En América, vinculado al llamado indigenismo, Matías Gonzáles, así como Augusto D’Halmar y Eugenio Cambaceres, entre otros.
El naturalismo en Europa y América
En Italia el naturalismo se denominó Verismo y tiene su principal autor en Giovanni Verga y su obra maestra en la novela del autor titulada Los Malavoglia (Los Malasangre). En Gran Bretaña el gran novelista y poeta del naturalismo fue Thomas Hardy, y en el terreno dramático puede reconocerse alguna influencia de los postulados naturalistas en George Bernard Shaw a través de la asimilación que hace de dicha estética el dramaturgo sueco Henrik Ibsen. En Alemania no se desarrolló este movimiento con tanta fuerza y en Estados Unidos este movimiento llegó bastante tarde, aunque es posible reconocer el Naturalismo en las obras de Theodore Dreiser (Una tragedia americana) y una evolución importante en el nuevo periodismo americano de, por ejemplo, Truman Capote. En Francia, fuera del líder del movimiento, Emile Zola, existe naturalismo en Gustave Flaubert y en otros autores de menor fuste.
