Motín de la Tajada de Sandía
Keywords: Motín de la Tajada de Sandía, 10 de septiembre, 15 de abril, 1846, 1848, 1850, 1854, 1856, 1857
Este hecho ocurrió en el sitio que en la actualidad ocupa el Mercado de Mariscos, que en aquellos tiempos era un pantano adyacente a los patios del ferrocarril, lugar conocido como Barrio de la Ciénaga, cercano a la Playa Prieta, parte de la Bahía de Panamá, hoy enmarcada por la Avenida Balboa.
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Antecedentes
En 1846, mediante el Tratado Mallarino-Bidlack, Estados Unidos se aseguró el derecho de tránsito a través de Istmo de Panamá, una alternativa menos costosa en tiempo y dinero para pasar del océano Atlántico al Pacífico. La otra posibilidad era navegar hasta el sur de América y atravesar el Cabo de Hornos. En 1848 se descubrió oro en California (EE.UU.), cuestión que provocó una gran expansión estadounidense hacia el oeste, siendo vital el paso interoceánico del istmo panameño.
Hacia 1850, Estados Unidos se encontraba construyendo el ferrocarril transístmico de Panamá, lo que provocó una gran afluencia de ciudadanos estadounidenses en la zona, tanto de trabajadores como de transeúntes, que ciertamente mostraban un comportamiento extremadamente arrogante, violento y agresivo en contra de la población local.
El Tratado Mallarino-Bidlack, en su artículo 35, otorgaba un tratamiento preferencial a los ciudadanos estadounidenses, respecto de los naturales y otros extranjeros residentes en la zona, quienes no veían con simpatía el tratado ni este artículo en particular, lo que provocó un fuerte sentimiento anti-norteamericano. Adicionalmente a esto, los norteamericanos solían tratar con desprecio a los latinos y europeos, con excepción de los ingleses. Esta situación, acompañada de la costumbre de los norteamericanos de embriagarse notablemente, provocó constantes roces entre la gente.
Otro hecho que provocó más ira fue el establecimiento, por parte de Cornelius K. Garrison, de un servicio de transporte de mercancías y pasajeros a través del istmo, en abierta competencia con los antiguos remeros y acarreadores nativos.
En 1854, en una nota dirigida al gobernador de Panamá (por entonces una provincia de Colombia), José María Urrutia Añino, José de Obaldía le hace saber de su preocupación, compartida por el encargado de negocios estadounidense James Green, porque "... en la provincia de Panamá continúan las desavenencias entre granadinos y anglo-americanos, proveniente del cobre que se hace a los últimos del derecho denominado de pasajeros", sugiriéndole medidas a tomar a fin de "... prevenir cualquier desgracia allí". También advirtió que la apertura del ferrocarril transísmico significaría el abandono del antiguo transporte acuático terrestre con la consecuente pérdida de puestos de trabajo de los lugareños.
Los hechos
El 15 de abril de 1856, Jack Olivier, estadounidense, con visible estado de embriaguez y junto a otros tres o cuatro norteamericanos, decidió comprarle a José Manuel Luna una tajada de sandía, la cual comió y por la que se negó a pagar un real (5 centavos de dólar). Esto generó una gran discusión que finalizó cuando Olivier extrajo un arma y disparó a un lugareño y escapó del lugar. En ese momento llegaba a la estación el tren Illinois que transportaba norteamericanos provenientes de la ciudad de Colón, quienes se vieron involucrados en el pleito.
Esto provocó una gran pelea entre los panameños y los estadounidenses que, superados en número, retrocedieron y se refugiaron en la estación del ferrocarril distante a pocos metros del lugar.
Los lugareños salieron en persecución de los estadounidenses, prendiendo fuego a las instalaciones donde estos se guarecían. La guardia granadina acudió al lugar y los estadounidenses comenzaron un tiroteo. Esto provocó que una pequeña guarnición estadounidense asentada en la zona reprimiera a los panameños.
Estos hechos fueron conocidos en las ciudades lindantes, incluso en la ciudad de Colón, distante a unos 90 km de donde comenzaran los hechos, donde estalló una ola de disturbios. Los tumultos duraron tres días, al cabo de los cuales ambas ciudades habían sido seriamente dañadas por los incendios, la destrucción y los saqueos, salvándose el barrio San Felipe, donde vivían los extranjeros de la clase dominante, ya que se encontraba amurallado.
El saldo fue de 16 muertos y 15 heridos estadounidenses y 13 heridos y 2 muertos entre los locales. Esta fue la primera insurrección de los panameños contra los estadounidenses y la única que ganaron, al menos a nivel ciudadano.
Consecuencias
Este hecho conmocionó a ambos gobiernos que iniciaron sendas investigaciones para esclarecer el hecho. Ambos informes fueron contradictorios, acusándose mutuamente. Los cónsules de Gran Bretaña, Francia y Ecuador acusaron a los estadounidenses de ser los agresores, testimonio que fue rechazado por el gobierno de los Estados Unidos.
El 18 de julio, el comisionado estadounidense, Amos Corwine, recomendó en su informe "... la ocupación inmediata del istmo de océano a océano por Estados Unidos... a menos que Nueva Granada... nos convenza de su competencia e inclinación para suministrar... adecuada protección y una amplia rápida indemnización". Esto dio lugar a una serie de controversias diplomáticas. Obviamente, las autoridades norteamericanas atendieron este informe y en septiembre de 1856 las tropas estadounidenses desembarcaron en el istmo y tomaron la estación del ferrocarril.
Finalmente el gobierno granadino aceptó su culpabilidad y firmó el Tratado Herrán-Cass, el 10 de septiembre de 1857 y estableció una suma resarcitoria de 412.394 dólares estadounidenses en oro para los damnificados, que fueron integrados recién en 1865:
- 195.410 dólares por indemnizaciones derivadas del motín.
- 65.070 dólares por nuevos reclamos.
- 9.277 dólares por gastos de los comisionados
- 142.637 dólares por intereses.
Pero no fue solo Estados Unidos quién exigió indemnizaciones, también lo hicieron Francia e Inglaterra, cuyos ciudadanos en el lugar se vieron afectados.
A su vez, Estados Unidos utilizó este incidente como excusa para poner el práctica el artículo 35 del Tratado Mallarino-Bidlack, es decir su prerrogativa de salvaguardar la neutralidad y el libre tránsito en Panamá, utilizando para ello sus fuerzas armadas cuando, a su criterio, el gobierno local no diera la seguridad necesaria, lo que motivó una serie de intervenciones estadounidenses en el istmo durante el siglo XIX y XX, lo que a la postre exacerbó la xenofobia y el sentimiento nacionalista de los panameños.
Según la Gaceta del Estado del 3 de mayo de 1856, los muertos fueron Lucas Prados y Apolinar N. por parte de los panameños; y Robert Marks, de Pensilvania; Octavio Dubois, francés; N. Stokes, de los filibusteros de William Walker; Alexander Sweet, de Maine y otros 12 de los cuales se desconocen sus nombres, por parte de los extranjeros.
Enlaces externos
- Documento del Congreso Panameño
- El incidente de la tajada de sandía
- Incidente de la Tajada de Sandía por Guillermo Walker Franco
- Relaciones entre Panamá y los Estados Unidos
- El oro y la sandía
