Metástasis
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La metástasis es la diseminación a órganos distantes del tumor primario maligno o cáncer, que ocurre generalmente por vía sanguínea o linfática.
Los cánceres son capaces de propagarse por el cuerpo gracias a dos mecanismos: invasión y metástasis. La invasión es la migración y la penetración directa por las células del cáncer en los tejidos vecinos. La metástasis es la capacidad de las células del cáncer de penetrar en los vasos sanguíneos y linfáticos, circular a través de la circulación sanguínea, y después crecer en un nuevo foco (metátasis) en tejidos normales de otra parte del cuerpo.
Los tumores se clasifican como benignos o malignos dependiendo de si pueden invadir localmente y/o metastatizar a órganos distantes. Los tumores benignos son los tumores que no pueden diseminarse por invasión o metástasis; por lo tanto crecen sólo localmente. Los tumores malignos son los tumores capaces de propagarse por invasión y metástasis. Por definición, el término "cáncer" se aplica solamente a los tumores malignos.
Cuando se diagnostican a los pacientes con cáncer, se debe conocer si su enfermedad está localizada o se ha diseminado a otros órganos distantes.
La causa principal de muerte de un paciente por cáncer son las metástasis. Debido a la capacidad de propagarse a otros tejidos y órganos, el cáncer es una enfermedad potencialmente mortal, por eso es de gran interés comprender cómo se producen las metástasis en un tumor maligno.
Las células del cáncer que se extienden a los ganglios linfáticos cercanos al tumor primario (ganglios linfáticos regionales), se llama invasión ganglionar, adenopatías, ganglios linfáticos positivos, o enfermedad regional. Las células del cáncer también pueden diseminarse a otras partes del cuerpo, distantes del tumor primario. Los médicos utilizan el término enfermedad metastásica o enfermedad diseminada para describir al cáncer que se extiende a otros órganos o a los ganglios linfáticos con excepción de los cercanos o regionales al tumor primario.
Cuando las células cancerosas se diseminan y forman un tumor nuevo, éste se llama un secundario, o tumor metastásico. Las células del cáncer que forman el tumor secundario son como las del tumor original. Por ejemplo, si un cáncer de mama se disemina (metastatiza) al pulmón, el tumor secundario está formado de células malignas del cáncer del mama. La enfermedad en el pulmón es cáncer de mama metastásico y no cáncer de pulmón.
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Factores implicados en las metástasis
La metástasis es una serie compleja de pasos en que las células cancerosas abandonan el lugar original del tumor y emigran a otras partes del cuerpo a través de la circulación sanguínea o linfática. Para hacer esto, las células malignas se separan del tumor primario, se unen y degradan las proteínas de la matriz extracelular circundante, que separa el tumor de tejido colindante. Degradando estas proteínas, las células del cáncer pueden practicar una abertura en la matriz extracelular y escaparse. Cuando los cánceres de cabeza y cuello metastatizan, viajan comúnmente a través del sistema linfático a los ganglios linfáticos del cuello.
Los investigadores del cáncer que estudiaban las condiciones necesarias para la metástasis del cáncer han descubierto que uno de los acontecimientos críticos requeridos es el crecimiento de una nueva red de los vasos sanguíneos. Este proceso de formar nuevos vasos sanguíneos se llama angiogénesis.
La angiogénesis del tumor es la proliferación de una red de vasos sanguíneos que penetra en el tumor, le proporciona nutrientes, oxígeno y le retira los residuos. La angiogénesis tumoral comienza realmente con las células cancerosas del tumor que producen moléculas que envían señales al tejido normal huésped circundante. Estas señales activan ciertos genes en el tejido huésped que responde con la síntesis de proteínas que estimulan el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos.
Metástasis y tumor primario
Las metástatis teóricamente deben corresponder siempre con un tumor primario, es decir un tumor que empezó con una célula o células malignas en otra parte del cuerpo. Sin embargo, cerca del 10% de pacientes que se diagnóstican tienen metástasis sin encontrar un tumor primario. Los estudios han demostrado que si la anamnesis simple no revela la fuente del cáncer (hemoptisis:cáncer de pulmón, hematuria:cáncer de vejiga), las pruebas de imagen complejas tampoco. En algunos de estos casos aparece más adelante el tumor primario.
El uso de la inmunohistoquímica ha permitido que los patólogos den una identidad a muchas de estas metástasis. Sin embargo las pruebas de imagen del área afecta revela sólamente de vez en cuando un tumor primario.
Diagnóstico de tumores primarios y secundarios
Las células de un tumor metastásico se parece a las del tumor primario. Una vez que el tejido canceroso se examina al microscopio para determinar el tipo célular, un médico puede decir generalmente si ese tipo de célula ha sido encontrado normalmente en la parte del cuerpo del cual la muestra de tejido fue tomada.
Por ejemplo, las células del cáncer de mama se parecen igual si están encontradas en la mama o se han diseminado a otra parte del cuerpo. Así pues, si una muestra del tejido tomada de un tumor en el pulmón contiene las células que se parecen a las células de la mama, se diagnostica que el tumor del pulmón es un tumor secundario o metastásico.
Los cánceres metastásicos se pueden diagnosticar al mismo tiempo que el tumor primario, meses, o años más adelante. Cuando un segundo tumor se encuentra en un paciente que se ha tratado de cáncer en el pasado, es más posible que sea una metástasis que otro tumor primario.
Cerca del 10% de pacientes con cáncer, se diagnostican de un tumor secundario, pero no se puede hallar ningún tumor primario, a pesar de pruebas diagósticas complejas. Los médicos denominan al tumor primario desconocido u oculto, y dicen que el paciente padece de un cáncer de origen primario desconocido o metástasis de origen desconocido. En casos raros (por ejemplo melanoma) no se encuentra ningún tumor primario incluso en la autopsia. Por lo tanto se piensa que algunos tumores primarios pueden regresar totalmente, pero deja sus metástasis detrás.
Lugar de las metátasis
Las localizaciones más frecuentes de las metástis son los órganos más irrigados por la sangre como son el cerebro, los pulmones, el hígado, los huesos y las glándulas suprarrenales. La excepción a esta regla son los riñones y el propio corazón, pese a que por sus cavidades pasan muchos litros de sangre al día.
También existe la tendencia de ciertos tumores a diseminarse en determinados órganos. Por ejemplo el cáncer de próstata, aunque puede diseminarse en cualquier órgano, tiende a propagarse por los huesos. Igualmente el cáncer de colon, lo hace en el hígado y el cáncer de estómago en los ovarios en el caso de las mujeres, llamándose en este caso tumor de Krukenberg.
Los cánceres que más metastatizan son los cánceres más frecuentes como el cáncer de mama, el cáncer de pulmón, el cáncer colorrectal y el cáncer de próstata.
Tratamiento del cáncer metastásico
Cuando el cáncer ha producido metástasis, se puede tratar con quimioterapia, radioterapia, terapia biológica, tratamiento hormonal, cirugía, o una combinación de éstos. La elección del tratamiento depende generalmente del tipo de cáncer primario, del tamaño, la localización de la metástasis, la edad, la salud general del paciente y los tipos de tratamientos usados previamente. En los pacientes diagnosticados de metástasis de origen desconocido, sigue siendo posible tratar la enfermedad incluso cuando el tumor primario no puede ser localizado.
Cuando un cáncer presenta metástasis se encuentra en la fase o estadio más avanzado (estadio IV). Desafortunadamente las opciones de tratamiento disponibles raramente curan a los pacientes. Algunos tumores como el cáncer testicular y algunos linfomas pueden ser curables cuando se encuentra en enferemdad metastásica en la mayoría de los casos.
Categoría:Oncología
