Lámpara
Keywords: Lámpara, Bombilla, Bronce, Catacumba, Edad Media, Hierro, Iglesia, Monasterio, Oro
Las lámparas son muebles que dan luz por medio de una o varias bombillas eléctricas. Por su forma, se pueden distinguir:
- lámparas de pie, que se colocan en el suelo
- lámparas de mesa, que se sitúan sobre las mesas
- lámparas de techo que se cuelgan de lo alto
Las lámparas actuales van conectadas a la red y constan de las siguientes partes:
- pie
- pantalla, de material traslúcido que difumina la luz y protege la vista de la iluminación intensa.
- bombilla, que en número de una o varias proporcionan la iluminación propiamente dicha.
Historia
Antes de la invención de la luz eléctrica, las lámparas eran recipientes de líquido oleoso que se hace arder por medio de alguna mecha. Las más antiguas son de barro añadiéndose luego las de bronce (y alguna vez de piedra, de plata o de oro) bien abiertas o cerradas recibiendo unas y otras el nombre de lychnos entre los griegos y lucerna entre los romanos. Se conocen de todas las civilizaciones históricas e la antigüedad y de variadísimas formas destacando por su número y perfección artística en su figura y relieves las griegas y las romanas. Las de barro cocido tienen la forma redonda u oval, con elegante asa y uno o más picos si están cerradas o con los bordes algo doblados u ondulados si son abiertas (siendo éstas generalmente fenicias), pero la de bronce presenta formas ondeadas o prolongadas con variedad de apéndices ornamentales y a veces con incrustaciones de plata u oro estando a menudo dispuestas para la suspensión (lucerna pensil) con cadenillas. Las árabes, pequeñas, de bronce o de barro cocido, se distinguen por su elevación y su pico muy prolongado y ofrecen escaso gusto mientras que las de forma de gran vaso de bronce llevan múltiples adornos arabescos y rematan en cubiertas caladas que se suspenden de lo alto. De ellas, parecen ser una derivación las grandes lámparas del Renacimiento que aun hoy figuran en las iglesias: su enorme copa inferior no es más que el desarrollo del platillo que en la Edad Media se ponía debajo del vaso que contiene el aceite.
Las coronas luminosas empezaron a usarse en las catacumbas desde el siglo IV y consistían al principio en aros suspendidos horizontalmente o montados en un pie esbelto, sobre los que se colocaban lucernas o velas. Se fueron complicando después y en el siglo XI tuvieron su más grandiosa expresión en las célebres coronas de las iglesias de Hildesheim y de Reims (la de ésta última, desaparecida) entre otras muchas. Derivaciones de ellas son las arañas que en la Edad Media consistían en brazos cruzados horizontalmente o radiantes y suspendidos y en la época gótica se componían de ramas de bronce o de hierro cargadas de adornos sobre todo en los siglos XV y XVI. Con el siglo XVIII empiezan las arañas fastuosas adornadas con numerosos colgantes de vidrio que en las más ricas llegan a ser de cristal de roca. De esta última clase, tenemos el soberbio ejemplar que adorna el coro del monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
