Julio César
Keywords: Julio César, 100 adC, 13 de julio, 15 de marzo, 44 adC, Antigua Roma, Britania
right|tumb Cayo Julio César (Gaius Julius Caesar) (13 de julio de 100 adC - 15 de marzo de 44 adC) fue un líder político y militar de la Antigua Roma que conquistó la Gallia Comata o trasalpanina extendiendo el Imperio Romano hasta el Océano Atlántico e introdujo la influencia romana en la moderna Francia, un logro cuyas consecuencias directas son visibles en la actualidad. Julio César se casó tres veces a lo largo de su vida. Sus esposas fueron Cornelia Cinilla, Pompeia Sulla y ultimamente Calpurnia Pisonis.
Procedente una de las más antiguas familias del patriciado romano, los Julios, fue educado esmeradamente con maestros griegos. A los 12 años fue nombrado Flamen diales por su tio Cayo Mario y obligado a casarse con Cornelia Cinilla. Quedo huerfano de padre a los 14 años y fue perseguido y proscrito por Lucio Cornelio Sila cuando este fue dictador. Pasó una juventud disipada, en la que empezó muy pronto a acercarse al partido político «popular», al cual le unía su relación familiar con Cayo Mario (Tío político de Cesar al casarse con su tia Julia maior. En su juventud fue secuestrado por piratas en un viaje como privatus por las islas griegas. Fue liberado tras pagar un alto rescate, vengandose más tarde al crucificar a todos los piratas del campamento donde habia sido secuestrado y haciendo esclavos a los niños y mujeres. Gano la corona cívica con 20 años. Se ganó el apoyo de la plebe subvencionando fiestas y obras públicas. Y fue acrecentando su prestigio en los diferentes cargos que ocupó: cuestor (69), edil (65), gran pontífice (63), pretor (62) y propretor de la Hispania Ulterior (61-60).
De regreso a Roma, consiguió un gran éxito político al reconciliar a los dos líderes rivales, Craso y Pompeyo, a los que unió consigo mismo mediante un acuerdo privado para repartirse el poder formando un triunvirato y así oponerse a los optimates que dominaban el Senado (60). Al año siguiente, César fue elegido cónsul (59); y las medidas que adoptó vinieron a acrecentar su popularidad: repartió lotes de tierra entre veteranos y parados, aumentó los controles sobre los gobernadores provinciales y dio publicidad a las discusiones del Senado.
Pero la ambición política de César iba más allá y, buscando la base para obtener un poder personal absoluto, se hizo conceder por cinco años -del 58 al 51- el control de varias provincias (Galia Cisalpina, Galia Narbonense e Iliria). El triunvirato fue fortalecido por el Convenio de Luca (56), que aseguraba ventajas para cada uno de sus componentes; pero respondía a un equilibrio inestable, que habría de evolucionar hacia la concentración del poder en una sola mano. Craso murió durante una expedición contra los reinos de los partos (53). La rivalidad entre César y Pompeyo no encontró freno una vez muerta Julia, la hija de aquél casada con éste (54). Entretanto, César se había lanzado a la conquista del resto de las Galias, que no sólo completó, sino que aseguró lanzando dos expediciones a Britania y otras dos a Germania, cruzando el Rin. Con ello llegó a dominar un vasto territorio, que aportaba a Roma una obra comparable a la de Pompeyo en Oriente, defensa de la República como última esperanza de salvaguardar el orden oligárquico tradicional. Tras cruzar el río Rubicón -que marcaba el límite de su jurisdicción-, César inició una guerra civil de tres años (49-46) en la que resultó victorioso: conquistó primero Roma e Italia; luego invadió Hispania; y finalmente se dirigió a Oriente, en donde se había refugiado Pompeyo. Derroto a Cneo Pompeyo Magno cerca de las costas griegas (Farsalia).Persiguiendo a éste, llegó a Egipto, donde aprovechó para intervenir en una disputa sucesoria de la familia faraónica, tomando partido en favor de Cleopatra VII («Guerra Alejandrina», 48-47 a.C),con quien tuvo un hijo,Cesarion Ptolomeo XV,último faraón de la dinastia Ptlomeaica.. Asesinado Pompeyo en Egipto, César prosiguió la lucha contra sus partidarios. Primero hubo de vencer al rey del Ponto, Farnaces, en la batalla de Zela (47), que definió con su famosa sentencia veni, vidi, vici («llegué, vi y vencí»); luego derrotó a los últimos pompeyistas que resistían en África (batalla de Tapso, 46) y a los propios hijos de Pompeyo en Hispania (batalla de Munda, cerca de Córdoba, 45). Vencedor en tan larga guerra civil, César acalló a los descontentos repartiendo dádivas y recompensas durante las celebraciones que organizó en Roma por la victoria.
Una vez dueño de la situación, César acumuló cargos y honores que fortalecieran su poder personal: cónsul por diez años, prefecto de las costumbres, jefe supremo del ejército, pontífice máximo (sumo sacerdote), dictador perpetuo, emperador con derecho de transmisión hereditaria…, si bien rechazó la diadema real que le ofreció Marco Antonio. El Senado fue reducido a un mero consejo del príncipe. Estableció así una dictadura militar disimulada por la apariencia de acumulación de magistraturas civiles. Murió asesinado en una conjura dirigida por Casio longinio y Bruto, que le impidió completar sus reformas; no obstante, dejó terminadas algunas, como el cambio del calendario (que se mantuvo hasta el siglo xvi), una nueva ley municipal que concedía mayor autonomía a las ciudades, el reasentamiento como agricultores de las masas italianas proletarizadas…; todo apuntaba a transformar Roma, de la ciudad-estado que había sido, en cabeza de un imperio que abarcara la práctica totalidad del mundo conocido, al tiempo que se transformaba su vieja constitución oligárquica por una monarquía autoritaria de tintes populistas; dicha obra sería completada por su sobrino-nieto y sucesor, Octavio Augusto.
Fuente
Extraído de Biografiasyvidas, respetando sus condiciones
César, Julio
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