Juan XXIII
Keywords: Juan XXIII, 11 de abril, 11 de noviembre, 15 de mayo, 1881, 1958, 1959
| Juan XXIII | |
| Imagen:Papa-Giovanni-XXIII.jpg | |
| Nombre | Angelo Giuseppe Roncalli |
| Comienzo del papado | 28 de octubre, 1958 |
| Fin del papado | 3 de junio, 1963 |
| Predecesor | Pio XII |
| Sucesor | Pablo VI |
| Fecha de nacimiento | 25 de noviembre, 1881 |
| Lugar de nacimiento | Sotto il Monte, Italia |
Juan XXIII, nacido Angelo Giuseppe Roncalli, (* Sotto il Monte, Italia, 25 de noviembre de 1881 - † Roma, 3 de junio de 1963) fue pontífice romano desde el 28 de octubre de 1958 hasta su muerte.
Giovanni_23.jpg
Nacío el 25 de noviembre en el caserío Brusico de Sotto il Monte, provincia y diócesis de Bérgamo. Fue el tercero de los 10 hijos, y el mayor de los varones, de Giovanni Battista Roncalli y de Mariana Mazzola. Su condición humilde, unida a sus dotes excepcionales, le favoreció durante toda su vida. Cursó sus estudios en el seminario de Bérgamo y en el Colegio Ceresoli de Roma, y fue ordenado sacerdote en 1904. De 1905 a 1914 desempeñó el cargo de secretario del obispo de Bérgamo y de profesor del seminario. Realizó viajes a Francia, Palestina y España, los cuales, como agudo observador que era de hombres y cosas, le proporcionaron una clara visión del mundo. Durante la I Guerra Mundial, ejerciendo el cargo de capellán militar, dio muestras de bondad, abnegación y sacrificio. En 1921 funda la «Casa del Estudiante», que dirige hasta que Benedicto XV le nombra director del Consejo Nacional Italiano de la Obra de la Propagación de la Fe. Consagrado obispo en 1925, este mismo año actúa en Bulgaria de visitador apostólico y más tarde (1931) de delegado apostólico. En este cargo mantuvo contacto directo, durante diez años, con la Iglesia oriental, aprendió el búlgaro e incitó a los sacerdotes a aprenderlo para acrecentar la eficacia de su apostolado. De forma clandestina, apoyó a huelguistas en la lucha por sus derechos y ayudó a las familias de los trabajadores presos por ideas políticas o pertenencia a sindicatos. Incluidos anarquistas y comunistas. En 1934 recibió el nombramiento de delegado apostólico de Grecia y, días más tarde, el de delegado apostólico de Turquía, administrador apostólico de Constantinopla y arzobispo titular de Mesembria. Sus dotes de bondad y comprensión, unidas a su exquisito tacto diplomático, le acompañaron en su delicado cargo de nuncio apostólico cerca del gobierno francés (1944). Fue de los pocos representantes de la iglesia católica en las zonas ocupadas por los nazis durante la II Guerra Mundial que ayudó a la población judía perseguida. Con el permiso de las autoridades judías, se dedicó a dar certificados de bautismo a cientos de judíos y no dudó incluso a falsificarlos para salvar in extremis la vida de judíos que se habían negado a dicho bautizo. (Pio XII recibió información sobre las condiciones de los judíos y se negó a intervenir bajo una supuesta necesidad de neutralidad bien temiendo por la suerte de El Vaticano bien por haber firmado un tratado diplomático con la alemania nazi). La fama le llegaría por sus grandes cualidades diplomáticas al conseguir apaciguar a la francia de la postguerra resentida por la actitud pasiva de la iglesia con la francia ocupada. Cardenal y patriarca de Venecia en 1953, se convertiría después en Juan XXIII con 77 años de edad (1958) y un incipiente cáncer de estómago. El cónclave eligió una solucion de compromiso en un Papa presumiblemente débil, gris y continuista al que le presuponían pocos años de vida. Desde su puesto, observa con preocupación el distanciamiento surgido entre las normas y burocracia de la Iglesia católica y buena parte de la sociedad. Contra todo pronóstico toma con fuerza las riendas de la iglesia y pone patas arriba toda la política, normativa e incluso los rituales romanos.
Su primera medida, que le enfrentó definitivamente con el resto de la curia, fue la reducción de los privilegios que gozaban los sacerdotes, la bajada de los áltos salarios y de la vida de lujo que en ocasiones llevaban los obispos y cardenales. Con dicho dichero dignificó las condiciones laborales de los trabajadores del Vaticano en salarios y derechos. Veía como un problema histórico el empecinamiento del Vaticano en proseguir una ortodoxia medieval apenas renovada con el transcurso de los años. La Inquisición seguía siendo fuerte y los teólogos y universidades católicas carecían de capacidad de plantear dudas, preguntas o mostrar su experiencia diaria. Además, veía con preocupación que las ideologías de izquierdas hubieran cuestionado la validez del mensaje religioso, e intentó por todos los medios dialogar con dichas fuerzas.
El sabía que el rito católico y la propia estructura de la Iglesia se habían alejado del sentir de las poblaciones, mientras que el papel de la Iglesia como institución necesita de una nueva reformulación, más acorde con una sociedad que ha sufrido una rápida evolución. Así, Juan XXIII promueve la realización de un Concilio Ecuménico que, con el nombre de Concilio Vaticano Segundo tendría como meta una nueva fusión con la sociedad, todas las culturas, ideas politicas e incluso religiones. Alteró el rito católico haciéndolo más sencillo. Los sacerdotes deberían mostrarse humanos en los ritos, mirar de frente a los fieles y se abandonó el latin pasando el rito a celebrarse segun fuera el idioma y las costumbres propias del lugar. Luchó contra el intento de frenar las reformas, exigió la participación no solo de la curia sino de todos los que quisieran aportar sus ideas, fueran sacerdotes, seglares, políticos, gente llana e incluso invitó, con fuerte oposición, a teólogos y otros representantes de todas las religiones del planeta incluidas remotas religiones animistas o indios norteamericanos. Cualquiera podía escribir para plantear cuestiones a debatir, por lo que la elaboración del orden del día fue una tarea larga. Son muchas las cuestiones que el Concilio aborda, como la modernización de la enseñanza, la reorganización de la Iglesia, la promoción del ecumenismo, hasta las relaciones sexuales como la permisividad de la poligamia en función de la cultura y la reunificación con la iglesia Anglicana, Ortodoxa o Judía. Intentó, sin éxito, que se considerara válido todo rito cristiano. En base a ello, se ordenaron sacerdotes católicos a religiosos casados, procedentes de otras iglesias, que fueron muy útiles para ejercer en la clandestinidad en los paises del este bajo política comunista. Su pontificado, ejercido en momentos de transición y crisis, logró para la Iglesia momentos de paz y unión y la preparó para una trascendental etapa de «aggiornamento». A él se debe, por primera vez en la historia, la creación de un cardenal africano, otro filipino y, un tercero, japonés. Recibió a numerosas personalidades políticas y religiosas, escribió las dos grandes encíclicas Mater et Magistra y Pacem in Terris y convocó el Concilio Vaticano II, vigesimoprimero de los ecuménicos de la Iglesia.
En el notable pontificado de Juan XXIII hay cuatro aspectos que merecen especial mención:
1) Un espíritu de sinceridad y paternal interés hacia los pueblos de cualesquiera creencias lo que llevó a las cabezas de la cristiandad, desde los protestantes a los ortodoxos, a visitar al papa por vez primera desde que se iniciara el extrañamiento de los cristianos. En idéntica forma comenzó la comunicación con el mundo comunista a través del intercambio de acuerdos con el jefe del Gobierno de la Unión Soviética, Jruschov.
2) La convocatoria del Concilio Ecuménico Vaticano II se realizó como un gesto personal espontáneo el 25 de enero de 1959. El Concilio se dedicó a la actualización y reforma de las prácticas eclesiales. Se nombraron diecisiete comisiones para recoger opiniones de obispos, superiores religiosos y universidades católicas de todo el mundo sobre materias referidas a la promoción de la Iglesia.
3) La publicación de las dos encíclicas, Mater et Magistra (1961) y Pacem in Terris (1963), recibió una calurosa acogida de parte de los portavoces de la opinión pública en todos los continentes. Ambas pastorales son relevantes por la insistencia sobre los derechos y los deberes correspondientes que se derivan de la dignidad del hombre como criatura de Dios.
4) La paternidad de un verdadero espíritu de ecumenismo católico es quizás el mayor legado del papa Juan. Antes de su pontificado la preocupación ecuménica estaba limitada a relativamente pocas personas.
El papa Juan intentó con sus iniciativas demostrar que el amor cristiano y la unidad que se deriva del bautismo no pueden trasuntarse de la infausta historia de los tiempos pasados. En suma, puede decirse de él que, con su visión, su calor y sus sentimientos de unidad de la familia humana, dio larga vida a los cinco cortos años de su pontificado.
Juan XXIII muere en Roma el 3 de junio de 1963, quedando en la memoria de muchos como "el papa bueno". Fue beatificado por Juan Pablo II el 3 de septiembre de 2000.
Encíclicas
- Ad Petri Cathedram (29 de junio de 1959)
- Aeterna Dei Sapientia (11 de noviembre de 1961)
- Grata Recordatio (26 de septiembre de 1959)
- Mater et Magistra (15 de mayo de 1961)
- Pacem in terris (11 de abril de 1963)
- Paenitentiam Agere (1 de julio de 1962)
- Princeps Pastorum (28 de noviembre de 1959)
- Sacerdotii Nostri Primordia (1 de agosto de 1959)
Más información
Fuente
Extraído de Biografiasyvidas, respetando sus condiciones
| Predecesor: Pío XII | Papa 1958 - 1963 | Sucesor: Pablo VI |
| Atención: La versión inicial del artículo fue reproducida de «Biografías y vidas», quien ya no autoriza el uso de sus contenidos (ver los mensajes al respecto). Por favor, ayúdanos sustituyendo el texto que aún quede de esa versión por texto libre. Te sugerimos traducir los artículos de las Wikipedias en otros idiomas. |
Categoría:Wikipedia:Artículos de ByV
