Juan Bosco
Keywords: Juan Bosco, 16 de agosto, 1815, 1835, 1854, 1874, 1888, 1890, 1929
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A los nueve años de edad, un sueño le reveló su vocación. En aquel primer sueño, se vio rodeado de una multitud de chiquillos que se peleaban entre sí y blasfemaban; Juan Bosco trató de calmarlos y poner un poco de paz, primero con órdenes y después de manera violenta. Súbitamente apareció Jesús y le dijo: ¡No, no; tienes que ganártelos con la mansedumbre y el amor! Le indicó también que su maestra sería la Santísima Virgen, quien al instante apareció y le dijo: Toma tu cayado de pastor y guía a tus ovejas. Tras oir estas palabras los niños se convirtieron primero, en bestias y luego en ovejas.
En 1835 entra en el seminario, y seis años después era ordenado sacerdote. Marchó a Turín, donde con fervor se dedicaba a su trabajo. Realizaba muchas visitas a las cárceles de la ciudad, y viendo la situación en la que vivían muchos niños que habitaban en la zona, abandonados a malas influencias, decidió dedicar su vida al rescate de los jóvenes marginados. Don Bosco comenzó a instruir a los chicos de la calle: pronto, sus alumnos crecerían en número, atraídos por la bondad del joven Juan.
San Juan Bosco lograba impulsar al estudio inculcando a sus alumnos el sentido del deber, apreciando siempre hasta el más mínimo esfuerzo, incentivándolos, no tanto a que desarrollaran su inteligencia, sino a que fortalecieran su voluntad y templaran su carácter. También, les hacía ver en que consiste la santidad que él quería que cultivaran sus jóvenes. Nada de obras extraordinarias, sino exactitud y fidelidad en el cumplimiento de los propios deberes de piedad y estudio. Y estar siempre alegres. El alumno más destacado de Don Bosco, fue sin duda Domingo Savio, un muchacho que llegó a ser santo con la ayuda del propio Don Bosco.
Desafortunadamente, el éxito de su trabajo en el Oratorio (así se llamaba el lugar donde se reunían los niños) no duró mucho. Don Bosco se vio obligado a entregar los cuartos utilizados, y otros obstáculos se fueron superponiendo. Sin embargo, el santo se enfrentó a estos problemas sin rendirse nunca. Continuó su labor, mudando el Oratorio a distintos lugares. Su madre se le unió, vendiendo todo lo que tenía: su casa y sus muebles. Las clases fueron aumentando, y se fueron agregando dormitorios, para los que desearan vivir en el Oratorio. Así nació la primera Casa Salesiana.
En 1854, comunicó a cuatro jóvenes que la Virgen deseaba que él fundase una congregación. Decidió que sus integrantes se llamarían salesianos, en memoria de San Francisco de Sales, quien sería su "modelo de bondad en el trato con los jóvenes". Se informó sobre las reglas de distintas órdenes, pidió consejo, y finalmente sometió el proyecto al papa Pío IX, quien la aprobaría en 1874. Para llegar a esta aprobación Don Bosco tuvo otra vez que enfrentarse con numerosas complicaciones.
Pero todas las dificultades que Don Bosco debió superar se verían más que recompensadas por la rápida expansión de su orden, que se expandiría por todo el mundo. El santo fallecíó en Turín el 31 de enero de 1888. Como testimonio de su obra, existen más 250 casas salesianas en todo el mundo, con 1200 religiosos trabajando en ellas y más de 130.000 jóvenes.
Su cuerpo permanece incorrupto en la Basílica de María Auxiliadora en Turín, Italia.
En 1890 se abre el proceso de canonización de Don Bosco. El 2 de junio de 1929, Don Bosco es proclamado Beato y el 1 de abril de 1934 es declarado Santo por Pío XI.
En 1953 en España, San Juan Bosco es proclamado Patrono de los magos e ilusionistas.
