Institución Libre de Enseñanza
Keywords: Institución Libre de Enseñanza, Albert Einstein, Antonio Machado, Azorín, Benito Pérez Galdós, Bertrand Russell, Charles Darwin, Emilia Pardo Bazán, Francisco Giner de los Ríos
La ILE o Institución libre de Enseñanza fue un famoso intento pedagógico inspirado en la filosofía de Karl Christian Friedrich Krause o (Krausismo) que tuvo una repercusión excepcional en la vida intelectual de la nación española, en la que desempeñó una labor fundamental de renovación. Fue creada en 1876 por un grupo de catedráticos (Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate y Nicolás Salmerón, entre otros) separados de la Universidad Central por defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a cualquier dogma oficial en materia religiosa, política o moral.
En consecuencia, tuvieron que proseguir su labor educativa al margen del Estado creando un establecimiento educativo privado laico, que empezó en primer lugar por la enseñanza universitaria y después se extendió a la educación primaria y secundaria.
Apoyaron el proyecto los intelectuales más progresistas del país: Joaquín Costa, Augusto González de Linares, Hermenegildo Giner, Federico Rubio y otras personalidades comprometidas en la renovación educativa, cultural y social.
A partir de 1881 empezaron a enseñar en la ILE profesores formados en ella (Manuel Bartolomé Cossío, que sucederá a Giner al frente de la Institución, Ricardo Rubio, Pedro Blanco, Ángel do Rego, José Ontañón, Pedro Jiménez-Landi... su labor consolidó el proyecto y aseguró su futuro, de forma que desde 1876 hasta la guerra civil de 1936 se convirtió en el centro de toda una época de la cultura española y en cauce para la introducción en España de las más avanzadas teorías pedagógicas y científicas extranjeras. Así lo testifica la nómina de colaboradores del Boletín de la Institución Libre de Enseñanza: Bertrand Russell, Henri Bergson, Charles Darwin, John Dewey, Santiago Ramón y Cajal, Miguel de Unamuno, María Montessori, León Tolstoi, H. G. Wells, Rabindranath Tagore, Juan Ramón Jiménez, Gabriela Mistral, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Azorín, Eugenio D'Ors o Ramón Pérez de Ayala, algunas de ellas íntimamente vinculadas con la Institución, como Julián Sanz del Río, Antonio Machado Álvarez, Antonio Machado y su hermano Manuel Machado, Julio Rey Pastor, Luis Simarro, Nicolás Achúcarro, Francisco Barnés o Alice Pestana. Así mismo, a través de una res de institutos asociados a la ILE, se investigó sobre nuestro pasado (el llamado Centro de Estudios Históricos, dirigido por el fundador de la filología hispánica, Ramón Menéndez Pidal) o se puso en contacto a nuestras elites artísticas con las vanguardias europeas (Residencia de Estudiantes, organizada por Alberto Jiménez Fraud) y científicas (Junta para la Ampliación de Estudios, organizada por el institucionista José Castillejo). La generación del 27 es, en cierta manera, una emanación de la Institución libre de Enseñanza y obra de la ILE fue, sin duda alguna, alcanzar la sintonía cultural y científica con Europa poco antes de que todo este esfuerzo de modernización se viniera abajo con la Guerra Civil española: se confiscaron todos sus bienes de la ILE y la mayoría de los institucionistas tuvo que marchar al exilio, mientras que los que se quedaron tuvieron que enfrentarse a la censura, la persecución solapada o abierta o el ninguneo de su labor. Fuera, el exilio se dispersó por Europa y sobre todo Hispanoamérica, donde ejerció una labor fecundadora de la vida cultural de esos países.
El influjo de la ILE fue determinante para que los poderes públicos emprendieran una serie de reformas de que España estaba necesitada en los terrenos jurídico, educativo y social; así se crearon organismos como el Museo Pedagógico y la ya citada Junta para Ampliación de Estudios, cuyo cometido era enviar estudiantes becados a estudiar al extranjero. De ella dependían los ya citados Centro de Estudios Históricos, el Instituto Nacional de Ciencias Físico-Naturales o la famosa Residencia de Estudiantes establecida en la calle Pinar de Madrid, auténtico vivero de escritores y artistas y lugar donde Albert Einstein dio la única conferencia que ofreció en España. Los intentos de renovación pedagógica cristalizaron desde 1907 hasta 1936 en iniciativas pioneras como el Instituto Escuela, las colonias escolares de vacaciones, la Universidad Internacional de verano o las llamadas Misiones pedagógicas que actuaron bajo el amparo de la Segunda República con el fin de divulgar la cultura entre los pueblos de la España profunda donde jamás había llegado.
Tras la muerte de su principal inspirador, Francisco Giner de los Ríos, en 1915, se creó la fundación que lleva su nombre el 14 de junio de 1916 con el encargo de velar por el patrimonio de la ILe y proseguir su tarea educadora. Desde 1916 hasta 1936 publicó las Obras Completas de Giner.
