Ignacio de Loyola
Keywords: Ignacio de Loyola, 1491, 1506, 1517, 1521, 1522, 1528, 1534, 1537
Íñigo López de Recalde llamado San Ignacio de Loyola por la Iglesia Católica (nacido en Loyola, actualmente un barrio de Azpeitia, Guipúzcoa, posiblemente el 24 de diciembre de 1491 - Roma, 31 de julio de 1556) noble, militar y sacerdote español, fue el fundador de la Compañía de Jesús, y autor de textos para Ejercicios Espirituales.
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Cambió su nombre a Ignacio y el apellido a su lugar de nacimiento. Es también conocido por la versión latina de su nombre, Ignatius de Loyola.
En 1528 se inscribió en la Universidad de París, donde intentó atraer a otros estudiantes hacia sus ejercicios espirituales. Allí formuló los votos de Montmartre, junto con varios compañeros (Pedro Faber, Francisco de Javier, Alfonso Salmerón, Jacobo Laínez, Nicolás Bobedilla y Simón Rodrigues).
El 27 de septiembre de 1540 consiguió que el papa Pablo III aprobase la constitución de su orden, la Compañía de Jesús (Societas Iesu en latín, popularmente conocidos como Jesuitas) mediante la bula Regimini militantis ecclessia. Ignacio fue el primer superior general de la orden.
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Juventud
Es el más joven de 13 hijos. Ignacio sólo tenía siete años cuando murió su madre. En 1506, Ignacio fue aprendiz al servicio de un familiar, Juan Velásquez de Cuéllar, contador mayor en el reino de Castilla.
En 1517, Ignacio se enrola en el ejército. Resulta severamente herido en la Batalla de Pamplona (Mayo 20, 1521); pasó varios meses como inválido en el castillo de su padre.
Aspiraciones religiosas
Durante su período de recuperación, llegó a leer una buena cantidad de textos religiosos sobre la vida de Jesús y los santos. Obtuvo gran inspiración de la vida de San Francisco de Asís y otros líderes monásticos. Se propuso a sí mismo la tarea de la conversión de los no cristianos en Tierra Santa.
Durante este tiempo, elaboró los Ejercicios Espirituales, que describen una serie de meditaciones.
Cuando se estuvo recuperando, visitó el monasterio Dominico de Montserrat (Marzo 25, 1522), dónde colgó su vestidura militar frente a una imagen de la Virgen. Pronto entró al monasterio de Manresa, Cataluña, donde practicó el más riguroso ascetismo.
Se dice que tuvo visiones. La Virgen se convirtió en objeto de su devoción. Sus contemplaciones estuvieron influenciadas por imágenes militares.
Estudios en París
En 1528 entra en la Universidad de París, donde permaneció por más de siete años, aumentando su educación teológica y literaria y tratando de despertar el interés de los estudiantes en sus Ejercicios Espirituales.
Para 1534, tenía seis seguidores clave: Pedro Faber, Francisco de Javier, Alfonso Salmerón, Jacobo Laínez, Nicolás Bobedilla y Simón Rodrigues (portugués).
Fundación de la Sociedad de Jesús
En Agosto 15, 1534, él y otros seis, fundaron la Sociedad de Jesús, en la Iglesia de Santa María, Montmartre, para hacer "trabajo médico y misionero en Jerusalén, o para ir, sin cuestionar, donde quiera que el Papa ordene". En 1537, viajaron a Italia buscando consentimiento papal para su orden. El Papa Pablo III les dio la aprobación y les permitió ordenarse sacerdotes. Fueron ordenados en Venecia por el obispo de Arbe (24 de Junio). Se dedicaron a predicar y al trabajo caritativo en Italia. La renovada gurerra entre el emperador, el Papa y el Imperio Otomano, hicieron cualquier viaje a Jerusalén imposible.
En Octubre de 1538, Ignacio se encaminó hacia Roma, junto con Fabro y Laínez, para la aprobación de la constitución de la nueva orden. Un grupo de cardenales se mostró a favor de la constitución y Pablo III confirmó la orden mediante la bula Regimini militantis (27 de Septiembre de 1540), pero limitaba el número de sus miembros a sesenta. Esta limitación fue revocada a través de la bula Injunctum nobis (Marzo 14, 1543).
Superior General de los Jesuitas
Ignacio fue elegido Superior General de su orden religiosa. Envió a sus compañeros como misioneros por Europa para crear escuelas, universidades y seminarios.
En 1548, sus Ejercicios Espirituales fueron finalmente impresos y fue llevado incluso a la Inquisición Romana, pero fue rápidamente dejado libre.
Ignacio escribió las Constituciones Jesuitas, adoptadas en 1554, la cual creó una organización monárquica y exigía absoluta abnegación y obediencia al Papa y superiores (perinde ac cadaver, "disciplinado como un cadáver). Su principio fundamental se volvió el lema Jesuita: Ad Majorem Dei Gloriamm ("por la gloria de Dios").
Los Jesuitas jugaron un papel clave en el éxito de la Contrarreforma.
Durante el período 1553-1555, Ignacio le dictó a su secretario el Padre Gonçalves da Câmara su biografía. Esta autobiografía es una pieza importante para entender sus Ejercicios Espirituales. Pero este reporte se mantuvo en los archivos por unos 150 años, cuando Bollandisten publicó el texto en Acta Sanctorum.
Murió en Roma.
Un barrio en Bilbao y la estación de MetroSan Inazio están llamadas así en su memoria.
