Humanismo
Keywords: Humanismo, Antonio de Nebrija, Averroes, Barroco, Bartolomé de las Casas, Biografía, Carlos I, Cicerón, Contrarreforma
Movimiento histórico
El Humanismo es una corriente filosófica, educativa y filológica europea estrechamente ligada al Renacimiento cuyo origen se sitúa en el siglo XIV en la península Itálica. Se mantuvo hegemónica allí y en buena parte de Europa hasta fines del siglo XVI, cuando se fue transformando y diversificando a merced de los cambios espirituales provocados por la evolución social e ideológica de Europa, fundamentalmente al colidir con los principios propugnados por las Reformas (luterana, calvinista, etc.), la Contrarreforma católica y la Revolución francesa del siglo XVIII. El movimiento, fundamentalmente ideológico, tuvo asimismo una estética, plasmada, por ejemplo, en un nuevo tipo de letra, la redonda conocida como letra humanística, imitada de la letra uncial latina antigua, que vino a sustituir poco a poco a los incómodos palotes de la letra gótica medieval.
El Humanismo propugnaba, frente a la teología escolástica medieval y el canon eclesiástico de prosa, que imitaba el pobre latín tardío de los Santos Padres y el simple vocabulario y sintaxis de los textos bíblicos traducidos, los studia humanitatis, una formación íntegra del hombre en todos los aspectos fundada en las fuentes clásicas grecolatinas, muchas de ellas recién descubiertas entonces, gracias por una parte al trabajo de traductores como Averroes y por otra a la infatigable búsqueda de manuscritos por eruditos humanistas en los monasterios de toda Europa. Este era un latín más puro, brillante y genuino.
En consecuencia el humanismo debía restaurar todas las disciplinas que ayudaran a un mejor conocimiento y comprensión de estos autores para recrear las escuelas de pensamiento filosófico grecolatino e imitar el estilo y lengua de los escritores clásicos y por ello se desarrolló extraordinariamente la gramática, la retórica, la literatura, la filosofía moral y la historia, ciencias ligadas estrechamente al espíritu humano, en el marco general de la filosofía: las artes liberales o todos los saberes dignos del hombre libre frente al dogmatismo cerrado de la teología, expuesto en sistemáticos y abstractos tratados que excluían la multiplicidad de perespectivas y la palabra viva y oral del diálogo y la epístola, típicos géneros literarios humanísticos, junto a la biografía de héroes y personajes célebres, que testimonia el interés por lo humano frente a la hagiografía o vida de santos medieval, y la mitología, que representa un rico repertorio de la conducta humana más sugerente para los humanistas que las castrantes leyendas piadosas de Jacopo della Voragine. Este tipo de formación se sigue considerando aún hoy como humanista.
Para ello los humanistas imitaron el estilo y el pensamiento grecolatinos de dos formas diferentes: la llamada imitatio ciceroniana, o imitación de un solo autor como modelo de toda la cultura clásica, Cicerón, impulsada por los humanistas italianos, y la imitatio eclectica, o imitacíón de lo mejor de cada autor grecolatino, propugnada por algunos humanistas encabezados por Erasmo de Rotterdam. Algunos de sus rasgos ideológicos del humanismo son, por ejemplo, el antropocentrismo o consideración de que el hombre posee valores importantes que no conviene despreciar, el pacifismo o irenismo: el odio por todo tipo de guerra, el deseo de la unidad política de Europa bajo un sólo poder político y asimismo la unidad religiosa, la imitación de la lengua y el pensamiento de la literatura clásica grecolatina, el equilibrio en la expresión, la idealización y estilización platónica de la realidad, el optimismo frente a la tristeza medieval, el retorno a las fuentes primigenias del saber, el contraste de opiniones frente al argumento de autoridad medieval, el deseo de fama, gloria y prestigio, valores usualmente proscritos por la moral escolástica y la alabanza y respeto por la mujer frente a la misoginia medieval.
En sus comienzos, el humanismo es un movimiento regenerador y en sus principios básicos se encuentra ya bosquejado en tiempos muy anteriores, por ejemplo, en las obras de Isócrates, que se impuso una labor de regeneración parecida en la Grecia del siglo IV a. C. En tiempos modernos se encuentra estrechamente ligado al Renacimiento y se benefició de la diáspora de los maestros bizantinos de griego que difundieron la enseñanza de esta lengua, muy rara hasta entonces, tras la caída de Constantinopla en poder de los turcos en 1453; la imprenta y el abaratamiento de los libros subsiguiente facilitó esta difusión; por entonces el término humanista servía exclusivamente para designar a un profesor de lenguas clásicas. Se revitalizó durante el siglo XIX dando nombre de un movimiento que no sólo fue pedagógico, literario, estético, filosófico y religioso, sino que se convirtió en un modo de pensar y de vivir vertebrado en torno a una idea principal: en el centro del Universo está el hombre, imagen de Dios, criatura privilegiada, digna sobre todas las cosas de la Tierra (antropocentrismo). Posteriormente, en especial en España durante la segunda mitad del siglo XVI, el antropocentrismo se adulteró en forma de un cristocentrismo que proponía la ascética y la mística como formas de vida que condujeron al desengaño barroco, que desvirtuó durante el siglo XVII este movimiento en un principio renovador impidiendo abrir nuevos horizontes.
Los autores más señeros de este movimiento fueron:
- Francesco Petrarca (1304-1374) y Giovanni Boccaccio (1313-1375), literatos y eruditos.
- Leonardo Bruni (1374-1444), a quien se debe un estudio en profundidad de los literatos griegos
- Pico della Mirandola (1463-1494), autor de un Diálogo sobre la dignidad del hombre.
- Lorenzo Valla (1407-1457), fundador de la filología por su estudio de los poetas latinos y su proposición de una nueva gramática. Quizá su logro más conocido fue su descubrimiento, basado en pruebas filológicas, de la falsedad del documento medieval Donación de Constantino supuestamente redactado por este emperador, y por el que se otorgaban los territorios de la Italia central al cuidado del Papa romano.
- Poggio Bracciolini, gran perseguidor de manuscritos por toda Europa; a él se debe principalmente la recuperación de numerososos escritos de Cicerón y de otros autores importantes como Lucrecio.
- Erasmo de Rotterdam (1469 - 1536), la gran figura intelectual en el debate entre católicos y protestantes y creador de una corriente personal dentro del humanismo de crítica del cristianismo medieval tradicional, el Erasmismo, a través de sus Colloquia y diversos opúsculos.
- Guillaume Budé (1467-1540), humanista francés que editó en su país numerosos autores clásicos grecolatinos junto a Robert Estienne, labor comparable a la del impresor y humanista Aldo Manuzio en Italia.
- Étienne Dolet (1509-1546)
- Thomas More (1478-1535), humanista inglés autor de un escrito satírico que sirvió de modelo a otros muchos, la Utopía, y se enfrentó en defensa de sus ideas al rey Enrique VIII.
- Juan Luis Vives, amigo de Erasmo y de Tomás Moro, el primero en tratar la psicología como disciplina científica y con contribuciones originales en todo tipo de materias.
En España el humanismo estuvo representado por importantes figuras como Antonio de Nebrija, que logró renovar los métodos de enseñanza de las lenguas clásicas en España; hubo además un importance círculo de erasmistas en la corte del rey Carlos I, principalmente los hermanos Alonso y Juan de Valdés; el ya citado Juan Luis Vives, que desarrolló casi toda su labor fuera de España, a causa de sus orígenes judeoconversos; Pedro Simón Abril, gran traductor; Juan Ginés de Sepúlveda, defensor de una de las ramas del humanismo, el maquiavelismo político, o el dominico Fray Bartolomé de las Casas, gran impulsor de los derechos humanos.
El humanismo, como una de las bases ideológicas del Renacimiento, suponía una evidente ruptura con la idea de religión única que se manejaba hasta entonces en la que Dios era el centro y la razón de todas las cosas. Con el Humanismo, Dios no perdía su papel predominante, pero se situaba en un plano diferente, y ya no era la respuesta a todos los problemas. Probablemente el autor que supo aunar mejor que ninguno la filosofía Humanística con el pensamiento cristiano fuera Erasmo de Rotterdam. Su muerte marcó el principio del fin del movimiento.
Movimiento moderno
El humanismo es un movimiento moderno que se asienta en la concepción del ser humano como el más importante componente de la realidad. Se considera humanista a toda posición o actividad práctica que se basa en ese hecho fundamental.
El humanismo enseña que la formación de un ser humano será deficiente si no incluye la adquisición funcional más completa posible de, al menos, sus primeras consideraciones:
- Cada ser humano es una criatura fabulosa.
- El ser humano es tanto naturaleza como formación.
- La humanidad es como un superorganismo del que somos parte.
- La relación y cooperación humanas plenas son requeridas para el mejor funcionamiento y mayor bienestar del ser humano.62t5ygrwyhrwh
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Enlaces externos
Relacionados con el Humanismo como movimiento histórico
Relacionados con el Humanismo como movimiento moderno
- Pagina del Movimiento Humanista – castellano
- HUMANISMO: Por qué, qué y para qué, en 856 palabras
- Humanismo en la educación
- Federación Humanista Europea
