Homofobia
Keywords: Homofobia, 1971, Antónimo, Autoritarismo, California, Cerebro, Citología, Diversidad Sexual, EE.UU.
El término homofobia se refiere al aversión, odio, miedo, prejuicio o discriminación contra personas homosexuales, aunque también se incluye a las demás personas que integran a la Diversidad Sexual, como es el caso de los seres bisexuales, y Transgénero. A menudo es utilizado para referirse a cualquier clase de oposición en contra de las relaciones sexuales o el amor entre personas de un mismo sexo.
Si bien homofobia no es un término psiquiátrico ni existe nada parecido a la homofobia clínica, hay individuos en donde este estado adquiere extremos muy radicales patológicos encuadrables al de otros transtornos de la salud psíquica.
El fenómeno de la homofobia continúa siendo estudiado por las asociaciones de psicólogos y psiquiatras. Algunos estudios han enlazado el odio hacia la homosexualidad con sentimientos homosexuales y transgenero reprimidos. Expertos en teoría de género ligan a la homofobia con la cultura patriarcal dominante, que además también descrimina a las mujeres.
Otros han puesto su atención en la relación que tiene la homofobia con algunas determinadas estructuras mentales de la personalidad, y más específicamente con la personalidad autoritaria.
Lo anterior también se constata en las políticas de gobiernos autoritarios. Dictaduras de derecha (la España de Franco, la Alemania de Hitler, el Chile de Pinochet) y de izquierda (la Cuba de Castro) en donde se han perseguido sistemáticamente a gays y lesbianas, y en especial a los transgenero, a los que la pólicia tenía la obligación no sólo de detenerlos, si no de ajusticiarlos en el acto. El autoritarismo y el patricarcado muchas veces se relacionan de una forma simbiótica, y frecuentemente van de la mano con la religión.
Eso ocurrió por ejemplo en el franquismo, con la complicidad del fascismo y la Iglesia Católica. Francisco Franco otorga a las autoridades eclesiales el control de la moral pública y privada, que incluye una ética sexual represiva hacia el diferente al modelo imperante de lo masculino o lo femenino. Así, los hombres que eran culpados de homosexualidad -las "mujeres lesbianas" no existían para el esquema de control franquista afortunadamente - eran enviados a realizar trabajos forzados. Fernando Olmeda en "El látigo y la pluma: homosexuales en la España de Franco", narra parte de esta historia de complicidad y cuenta como "el teólogo José González Ruiz, autor de Otra Iglesia, para otra España, acuña el término "nacionalcatolicismo" para denominar el maridaje entre la espada y la sacristía". Un esquema semejante de control gubernamental-religioso sucede durante la dictadura militar en Chile, y en México - aunque menos violento - durante el gobierno de más de 70 años del PRI.
La llegada de la democracia ha ayudado a que gays y lesbianas poco a poco estén ganando el reconocimiento a muchos de sus derechos en España y América Latina.
Origen del término
En este sentido, la palabra fue utilizada por vez primera en 1971 por el psicólogo estadounidense George Weinberg.
Combina de manera irregular las palabras griegas fobia ('miedo'), con el prefijo homo ('igual'), que no debe confundirse con el prefijo homo que significa 'hombre').
La lógica del griego lleva a que su significado etimológico sea "miedo a lo que es igual", cuando la connotación que le ha aportado el uso moderno ha conducido a que, paradójicamente, venga a significar lo contrario.
Con idéntica formación neológica se construía el término homofilia, y sus derivados "homófilo", etc., antónimo del anterior, con el que solían distinguirse en la primera mitad del siglo XX, las incipientes asociaciones de defensa de los derechos de las personas gays y lesbianas.
Trabajo seudocientífico homofóbico
En julio de 1991, el neurocitólogo Simon Le Vay, del Instituto Salk de La Jolla en California, publicó en la prestigiosa revista Science su hallazgo de ciertas células de una estructura en la base del cerebro (el núcleo intersticial del hipotálamo), eran hasta dos veces mayores en los varones heterosexuales que en los homosexuales y las mujeres. Este hallazgo sugería que el cerebro tendría uno de dos géneros (masculino o femenino), lo cual sería el sustrato fisiológico de la orientación sexual.
- Mi presentimiento es que el cerebro de los homosexuales se desarrollaría de manera diferente al de los heterosexuales porque durante el embarazo estarían expuestos a altos niveles de testosterona. [...] Honestamente no puedo interpretar las diferencias encontradas en la estructura cerebral.
Críticas al trabajo de Le Vay
Luego de su publicación en 1991 se ha cuestionado el resultado de este trabajo, debido a irregularidades en el muestreo realizado, y debido principalmente a que hasta el momento esos resultados nunca pudieron ser reproducidos de forma independiente.
Por eso se considera que ese trabajo pseudocientífico se encuentra dentro de la categoría de la homofobia.
Para saber más:
"La experiencia homosexual." Marina Castañeda. Paidós. México, D.F. 2000.
"Una fe más allá del resentimiento. Fragmentos católicos en clave gay." James Alison. Herder. Madrid, 2003.
"The silence of sodom. Homosexuality in modern catholicism." Mark D. Jordan. The University of Chicago Press. Chicago, 2000.
"El látigo y la pluma. Homosexuales en la España de Franco". Fernando Olmeda. Oberon. Madrid, 2004.
"Prácticamente normal." Andrew Sullivan. Alba Editorial. Barcelona, 1999.
