Historia de Colombia

Keywords: Historia de Colombia, Atlántico (Departamento), Bambú, Bolívar (Colombia), Caquetá, Colombia desde 1974, Confederación Granadina, Conquista española (Colombia)

Historia de Colombia
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Tabla de contenidos

Primeras Culturas (5000 a.c.-1200)

Tribus primitivas de los Montes de María

Los primeros vestigios conocidos de cultura alguna sobre el territorio colombiano, son ubicados en la zona de influencia de los Montes de María, que surcan los departamentos de Bolívar y Sucre, además de una escición de estos montes hacia el departamento del Atlántico donde tambien hubo pequeños asentamientos relacionados a estas tribus primitivas, que se formaron sobretodo en el área denominada Puerto Hormiga, donde se han realizado excavaciones, y se han encontrado vasijas y alfarería, que se les han practicado pruebas que ubican a esta cultura en los 5000 a 4000 a.C.. Estas comunidades, se han ido dispersando, y parece que trasladaron sus concocimientos en pesca y alfarería a la Cultura Zenú, a la cual se integraron al migrar al norte.

La cultura San Agustin

La cultura agustiniana, es de las más conocidas entre las culturas primitivas que surgieron en Colombia antes de 1200. El espacio de desarrollo de la Cultura San Agustín se dio en los actuales departamentos del Huila y el Norte del Depto. del Caquetá.

Esta cultura, a pesar de lo nombrada en muchos libros de historia, e investigada, es técnicamente desconocida, pues el pueblo agustiniano desapareció alrededor de 1250 y para 1300 la selva envolvía ya las ciudades agustinianas. Esta falta de recursos para investigar ha producido una avalancha de interpretaciones acerca de los orígenes, el desarrollo y la caida de la Cultura San Agustín, hasta el punto que algunos expertos afirmaron que los Aztecas, específicamente las culturas de Teotihuacán y la Oaxaca (Monte Albán, Mitla, etc.) llegaron por agua o via Centroamérica y se asentaron en esta zona. Esa teoría ha sido ampliamente refutada.

Como la teoría "mexicana" hay muchas, por ello es bastante inútil adentrarnos en cada una de ellas; pues todas, sino la mayoría nos dejan en un callejón sin salida gracias a la falta de indicios causado por la misteriosa extinción de la Cultura Agustiniana. Por eso, lo importante de San Agustín es conocer en base a lo que tenemos: los restos arqueológicos ubicados en el Huila, exactamente en el Parque Nal. Arq. San Agustín. Dentro de este, hay básicamente tres sitios de importancia: Fuente-Templo de Lavapatas, Bosque de las Estatuas y el Museo Arqueológico, que nos permiten conocer lo que los Agustinianos quisieron que vieramos, pues hay otros sitios con esculturas monolíticas; pero estos se encuentran en pésimo estado, y son técnicamente irrecuperables gracias a la lenta pero efectiva acción de la maleza.

La Fuente de Lavapatas, es una magnífica demostración de las habilidades esultóricas y la creatividad de la Cultura Agustiniana, pues la Fuente, está ubicada sobre una quebrada natural, y ellos tomaron las piedras que estaban sobre la quebrada y fueron esculpiendo sobre ellas, creando una intrincada red de canales y caidas artificiales de agua, rodeadas de figuras zoomorfas, antropomorfas o mezclas de ambas. Teorias afirman, que los Agustinianos contaban con primitivos conocimientos físicos, ya que las curvas de estos pequeños canales, y los circulos para las pozas de esta Fuente, son de tal perfección que tuvieron que ser hechos con la ayuda del agua y sus renombradas propiedades que facilitan el erosionamiento controlado de la piedra, y otros materiales. En investigaciones posteriores a la expedición del Arqueólogo alemán Konrad Preuss, se ha afirmado, que las figuras presentes en la Fuente de Lavapatas pertenecen a las deidades Agustinianas del Agua, la fertilidad, la prosperidad o ambas y que por ello, además de las características arquitectónicas y la dediciación en su construcción, la Fuente de Lavapatas funcionó como templo. Por ello más tarde se le ha ido aceptado como Fuente-Templo de Lavapatas.

El bosque de las Estatuas, ubicado en el Parque Nacional Arqueológico de San Agustín, es una amplia explanada, llena de las mejores expresiones monolíticas y dolménicas fruto del Ingenio Agustiniano, en esta explanada se admira tanto la sencillez de ciertas estatuas, como la preocupación por la ornamentación y el detalle de otras, figuras zoomorfas, amplios tocados, figuras de piedras con alusión al "Alter ego", lo que nos plantea nuevas preguntas, ¿Los agustinianos eran simples escultores o avanzaron en otras ciencias?, ¿La Profundidad de ciertas esculturas es sinónimo de nociones Filosóficas en la Cultura Agustiniana?, ¿Si gué tan gloriosa, por qué desapareció San Agustín?...Eso es San Agustín, una pregunta detrás de otra hasta encontrarnos con estas misteriosas estaturas, los testigos inmarcesibles de los desconocidos orígenes, la gloria y la súbita desaparición de la Cultura Agustiniana.

La cultura Tierradentro

Aparentemente sin ninguna relación con la Cultura Agustiniana, Tierradentro, se desarrolló a menos de quinientos kilómetros de Sn. Agustín. Esta tambien tuvo importantes contribuciones a la estatuaria y a alfarería, pero esta entró más profundo en lo relacionado con el asunto de la vida y la muerte, pues los vestigios más tangibles de ella son los hipogeos, que estos dejaron en el Alto Cauca, exactamente en el corregimiento de San Antonio de Psimbalá, Mpio. de Inzá. estos dos, y casi el 80% de la zona de la influencia de la Cultura Tierradentro, son controladas por un resguardo a nombre de los Indios Paeces, aparentes descendientes de los habitantes de Tierradentro. En estos resguardos, los indígenas cuentan con su propio gobierno e instituciones, se habla una lengua autóctona que puede descender de la hablada por los Tierradentro.

Tierradentro. Fue el nombre que los españoles le dieron a esta zona, por lo tupida de la selva, los constantes y profundos precipicios, la impenetrable neblina e interminables cadenas de lomas; paisaje común a la zona del Macizo Colombiano. Los Tierradentro, construían varias clases de tumbas, las hay sencillas, un simple huevo con un pasadizo hasta las más complejas, que avanzan hasta ocho metros bajo tierra con amplios salones ovalados o circulares en torno a una columba central. Estos están profusamente decorados con figuras zoomorfas y geométricas. Tierradentro, al igual que San Agustín, desapareció, pero investigaciones indican que los Paeces y Guambianos, habitantes indígenas de la zona, son los supervivientes al mestizaje, la colonización y todos los procesos históricos de Colombia hasta hoy.

--Mmso89 19:54 5 feb, 2005 (CET)

Las Culturas Doradas (1200-1510)

El Periodo Preclásico, como es conocido el lapso de tiempo en Colombia comprendido entre 1200 y 1510, donde se formaron las Culturas más complejas a las cuales los indígenas colombianos llegaron antes de la intervención cultural española. Intrincadas jerarquías, eficiente estructura político-administrativa, monumentales ciudades, incontables obras de arte, tradiciones orales e inmateriales que nos revelan el nivel de desarrollo de estas verdaderas civilizaciones.

Los Tayronas

Los Tayronas, habitaron la zona más septentrional de Colombia, exactamente en la Sierra nevada de Santa Marta. Ellos alcanzaron un nivel de desarrollo envidiable por otras culturas colombianas, e inclusive de otras foráneas. Sus conocimientos de arquitectura, agricultura e hidráulica nos dan la imagen de una nación bien estructurada, avanzada, y que en comparación con algunas naciones europeas, con muchos adelantos con respecto a ellas. El ocaso de la Nación Tayrona, comenzó a la llegada de Rodrigo de Bastidas, en 1528, a la zona donde ellos habitaban, y para 1550, se podría afirmar que ya habían sido exterminados en más de un 80%, el otro 20% se dividió en aquellos que se refugiaron en las zonas más altas de la Montaña, y los que sucumbieron en el proceso de mestizaje. Aquellos que se quedaron en las partes altas de la Sierra, hoy aún sobreviven, como legado de la Cultura Tayrona, son los Kogui, los Ika y los Sanká.

Primero hablemos de las obras públicas de los Tayronas. Dentro del territorio Tayrona, todos los pueblos y ciudades estaba comunicado por una red de caminos de piedra, que recorría desde las faldas más habitadas hasta los parajes más indómitos de la Sierra Nevada. Analizando el diseño de las viviendas que ellos dejaron, de forma circular; construidas generalmente sobre terrazas de piedra; sin ventanas, pero techadas de palma de montaña, haciéndolas frescas; sin decoración alguna, solamente pintadas con cal y agua sobre los muros de barro y piedras pequeñas, los muros también eran de paja en las ciudades más cercanas al agua. Los Tayronas planificaban el crecimiento de sus ciudades, construyendo terrazas que primero servían para la tala organizada de árboles, luego la agricultura y posteriormente viviendas, y así sucesivamente, además las ciudades contaban con canalizaciones de agua de montaña para llevar organizadamente el recurso vital a las viviendas, estas canalizaciones, las ciudades en sí y las terrazas de cultivo fueron diseñadas de forma tal que evitaba la erosión y cualquier rompimiento con el normal curso de la naturaleza. Los Tayronas fueron realmente una cultura ambientalista. Respecto al tamaño de las viviendas a medida que era más grande, mayor la importancia del morador. Habían también casas especiales, o casas sagradas, donde se reunían todos los hombres y niños a la llegada de los sabios ermitaños; que frecuentemente bajaban de sus viviendas en los páramos, para llegar a las ciudades y transmitir las palabras de los dioses y enseñar a los niños las tradiciones de la nación.

Técnicamente, los Tayronas no contaban con un ejército nacional organizado, pero cada ciudad aportaba sus mejores hombres, para ser entrenados como guerreros, esto estaba a cargo de consejos conformados por representantes de los caciques de cada ciudad. Al terminar su entrenamiento, los hombres se transformaban en Manicatos, los Manicatos eran los guerreros de la nación Tayrona.

La estructura político-administrativa de los Tayrona no es muy clara, pero las investigaciones han concluido que concentraba aspectos federales con otros radicalmente centrales. Cada ciudad grande (unos 1000 habitantes) generalmente contaba con un Cacique, figura más bien administrativa, con pocas atribuciones divinas, a diferencia del resto de culturas de la América Prehispánica, que semi-deificaban a los líderes de las tribus o ciudades. El cacique, dentro de los límites de su ciudad, cumplia funciones ceremoniales, ejecutivas, y judiciales. Los caciques podían tener opiniones divergentes, pero las instituciones inermes e uniformes de la Nación Tayrona eran los sacerdotes; respetados e incluso venerados, ellos, a pesar de carecer de autoridad ejecutiva, influenciaban notablemente en las decisiones de los consejos y regían la vida de los habitantes bajo los preceptos de los dioses.

La lengua de los Tayronas, el Tayrona, pertenecía a la familia lingüística Chibcha, de la cual también eran miembros los Muiscas y las incontables variaciones dialectales de cada conurbanado de la Confederación Muisca. Por eso, entre los muiscas y los tayronas existían ciertos lazos culturales, haciendo las relaciones entre ellos más fluidas que en comparación con otras como la Quimbaya.

En el área de la Orfebrería, los Tayronas gozaban de un papel principal dentro de este oficio. Pues desarrollaron bastante técnicas como la cera perdida, que consistía en hacer moldes de barro rodeando una figura de cera, que se derretía después de calentar el empaque de barro. Luego de sacar la cera derretida, el orfebre vertía el oro líquido en el espacio dejado por la figura de cera, posteriormente esperaba a que se solidificara y rompía el molde resultando la figura deseada. El uso de la tumbaga, una aleación de cobre y oro permitieron ahorrar recursos y derretir más fácil el oro. Los tratamientos para mejorar la calidad del oro, como calentarlo hasta la oxidación del cobre y luego sumergirlo en agua helada para que permaneciera una pátina permanente de oro y evitar que la pieza se cuartee. Finalmente el proceso terminaba con lijar la pieza hasta que llegara a la perfección. Se cree que varias de estas técnicas fueron desarrolladas por los Muiscas y exportadas a la cultura Tayrona. Aunque los Tayronas, también se les considera exportadores de técnicas de orfebrería e hilados. Eso se ve en que la mayoría de las obras muiscas parecen ser toscas y mal terminadas aunque la calidad del oro era superior, y las Tayrona técnicamente perfectas, los Muiscas al aprender la técnica de la cera perdida mejoraron la estética de sus obras, prácticamente abandonaron el método del repujado directo, que además de inexacto le restaba vida útil a la pieza pues esta cogia más riesgo de cuartearse y también restringía las obras a solamente láminas, ya que repujar sobre el oro bruto es casi imposible. A su vez, los Tayronas al aprender métodos como la inmersión de la pieza en agua mejoraron sustancialmente la calidad del material y la belleza misma del ornamento.

La economía Tayrona, era poco dependiente del comercio, es más, es posible afirmar que era autosuficiente, pués los territorios tayronas comprendían todos los pisos termicos, desde zonas al nivel del mar, donde tenían acceso a la pesca, pasando por areas templadas hasta llegar a áreas cultivables paramunas, Todas profusamente recorridas por rios de todos los tamaños. En lo referido a su alimentación, los Tayronas fueron los inventores de los bollos, pues el maiz producido en la Sierra Nevada era demasiado duro para comer, y amasándolos eran más fáciles de cocer. La técnica del bollo fue posteriormente mejorada por la Cultura Zenú, cuyos territorios eran mejores para el cultivo del maíz, hasta que actualmente se considera que los departamentos de Córdoba y Sucre (Zona de infliencia Zenú) son los creadores de esta receta. Además de bollos, los Tayronas eran consumidores de chicha y arepas en grandes cantidades. Para endulzar las bebidas, usaban la miel, que producían en colmenas hechas por ellos. En el ámbito frutal, sobresale la producción de hortalizas, las guanábanas, piñas, aguacates y guayabas. La consumisión de carnes era escasa, usualmente consumían carnte de cabra y roedores en tiempos especiales, pero generalmente comían pescado.

Los Tayronas, desarrollaron sobremanera la habilidad de usar las plumas para decorar tocados y vestidos. Hata llegar al punto que tenían la tradición anual de pelar las guacamayas y otras aves para el festival del maiz (Solsticio de Verano). En lo referente a sus mitos y tradiciones, los Tayronas contaban con incontables dioses, aunque poco se sabe de ellos, ya que no tenían lengua escrita y los cronistas de la colonia no se adentraron en la sierra para contarnos esto como ocurrio con otras culturas como la Muisca. Pero si nos han llegado de los Kogui y la sotras tribus que hoy sobreviven en la Sierra, los mitos cosmogónicos (creación del mundo) de la Cultura Tayrona. Se dice que antes que todo existiera, el Mundo estaba cubierto por tinieblas, y todo estaba oscuro. En aquel tiempo, ya vivia una mujer, llamada la Madre del Universo, que nunca dijo como exactamente surgió, al nacer de ella el primer hombre, por fin llegó la luz, y ese fue el primer día. El recien nacido, llamado Sintana, se volvió un heroe cuando creció, y organizó el primer ejército de Manicatos. Pero el mundo aún no tenía forma, y Sintana vivía solo, entonces la Madre del Universo, que sabía hilar, hizo un gran huso, que clavó en el pico más alto de la Sierra, de el jaló y jaló, sacando mucho hilo, que dispuso com un circulo alrededor de la sierra. Mientras hacía el redondel, ella decía "Esta será la tierra de mis hijos". Y así el mundo tomó forma.

La verdad, es que los Tayronas son, sino la más avanzada, una de las más avanzadas culturas de la América Prehispánica, pues sus niveles de civilización, comparables con otras más investigadas y aparentemente más gloriosas como la Inca, la Maya y la Azteca. Francamente, son una expresión cultural digna de admirar y preservar por todos los colombianos y el Mundo.

Los Muiscas

Estos, habitantes de la zona central de Colombia, específicamente el Altiplano Cundiboyacense fueron la Cultura que más llegó a evolucionar en lo que se refiere en la administración y la estructura político-administrativa del Estado; hasta llegar a la conformación oficial de una Confederación de Cacicazgos, con un sistema uniforme de caminos, lengua, impuestos, religión y leyes. Realmente, el nombre "Muiscas", no es el propio de ellos, este fue el apelativo dado por los cronistas españoles a estos como un símil entre esta cultura y las moscas, pues salían de todas partes; emboscando a los conquistadores españoles. De todas maneras, nos referiremos a ellos como Muiscas.

También existen otros mitos, como el de Bachué, la madre de los Muiscas. Un día, salío de la laguna de Iguaque, salió una mujer esbelta y bella, con un hijo en sus brazos. Ella era Bachué, ella se asentó a la orilla de la laguna y esperó hasta que su hijo creciera. Cuando alcanzó la edad suficiente, se casó con él y tuvieron muchos hijos, esos hijos son, los Muiscas. Bachué les enseñó a cazar, cultivar, respetar las leyes y adorar a los dioses. Bachué fue tan buena, que los mismos Muiscas se referían a ella tambien como Furachoque (Mujer Buena en Chibcha). Cuando ya eran muy viejos, Bachué y su Hijo-Esposo decidieron volver a Iguaque y se convirtieron en serpientes. Esas serpientes se sumergieron en el lago. Ese día los Muiscas estuvieron muy tristes, pero sabían que Bachué, su madre, era feliz.

De los Muiscas nos han llegado muchos mitos, pues como Bogotá se instituyó como capital del Nuevo Reino de Granada, muchos cronistas y oidores viajaron a asentarse allí. Durante estas estancias, ellos escribían cronicas, "Crónicas de Indias", que nos revelaron lo que quedó de la América Prehispánica, y por supuesto, lo que los Reales Censores permitieran publicar. Según los muiscas, habñian muchos dioses, pero los más importantes eran Sué (El Sol), y su templo de Sugamuxi o Suamox (Sogamoso), era el más venerado del mundo Muisca; Chía (La Luna), y su templo en el pueblo que hoy lleva ese mismo nombre, el segundo en orden de importancia. Otros personajes como Bochica, que en sí no eran dioses, eran recordados por todos con respeto y afecto. El mito de Bochica es este: En la sabana, vivían los Muiscas, pero ellos se habían cansado de las inundaciones, que podían ser causadas o por Huitaca, la hermosa y malvada mujer o Chibchacum, el protector de los agricultores. Entonces, del cielo salió un arcoiris, y de el bajó un hombre blanco, con barbas blancas y túnica. Este dijo llamarse Bochica y les enseñó a tejer. Bochica escuchó las quejas de los Muiscas sobre las inundaciones, y con su bastón de oro partió dos piedras al borde del precipicio donde terminaba la Sabana y salió toda el agua, creándose el Salto de Tequendama. Bochica castigó a Huitaca y Chibchacum, la primera conviertiendola en Lechuza, y obligandola a cargar el cielo. A Chibchacum, lo obligó a cargar la tierra, y cada vez que el se cambia de hombro, la tierra tiembla.

La contribución de los Muiscas a la cultura nacional colombiana, es quizás la más importante, Juegos como el Tejo, son predesesores del Turmequé, que fue inventado por los Muiscas y los españoles le agregaron el detalle de la polvora. Entre los Muiscas, se celebraban torneos de lucha, y el ganador era premiado por el cacique con una manta fina de algodón y se convertía en guerrero.

En lo referente a obras públicas, los Muiscas no se destacan mucho. Al compararlos con las magníficas obras de ingeniería de la Cultura Tayrona, los Muiscas no superaron las construcciones de madera y techados de palma. Las empalizadas de sus ciudades eran prácticamente su único método de defensa, aunque sus guerreros probaron ser eficientes aniquilando a los Españoles. De todas maneras, los españoles vencieron. Aunque los Muiscas desarrollaron notablemente la ingeniería para la construcción de terrazas para impedir la erosión y regadíos. Esto nos demuestra la naturaleza pacífica de los Muiscas.

Quizás la razón por la cual ellos conservan cierta fama, es por ser la nación de "Eldorado", ese país donde todos llevaban prendas de oro, y que cada cierto tiempo, en una laguna, el Rey se montaba en una balza, cubierto en aceites y polvos de oro. Sin que sus ojos dignaran verle, los súbditos iban tirando ofrendas de oro a la laguna, y el Rey se sumergía en ella mientras los bálsamos dorados se desprendían y teñían el agua de oro. Se cree qu estos eran los Muiscas, y que esa laguna es la de Guatavita, a unos 50 Kms. de Bogotá (Bacatá).

El Sistema Político-administrativo de los Muiscas, es el más avanzado entre las Culturas asentadas en Colombia. Este es el de Confederación de Cacicazgos. Dentro de la nación Muisca, habían dos grandes Confederaciones, la del Zipa de Bacatá (Bogotá) y la del Zaque de Hunza (Tunja), siendo la de Bacatá siempre más grande y poderoza que la de Hunza. El funcionamiento de estas Confederaciones era sencillo. Cada poblado-estado miembro de la Confederación, le debía cierto respeto al Zipa o Zaque, dandole ciertos tributos y recursos de su zona; a cambio de protección y mercado para sus productos. Por su parte, el gobierno central, a cargo del Zipa o del Zaque se creaban las reglas de convivencia, que aunque no estaban escritas, se basaban mas bien en la costumbre. Tambien era trabajo del Zipa o Zaque la administración de los guerreros o Güeches, que en casode los Muiscas, si estaban organizados en forma de Ejército, pues dependian directamente del Zipa o Zaque. Sus leyes, eran incluso más avanzadas que la nación européa más vanguardista de la época: Todos los bosques y lagunas eran públicos, la caza staba organizada y usualmente hombres de todos los estratos iban a ellos a pezcar y cazar libremente. En tiempos de guerra, todos los caciques se reunían donde el Zipa y tomaban las deciciones; esto tambien pasaba cuando había hambrunas o sequías, cuando se terminaba la reunión, los caciques comunicaban su desisión a los Tiuquines, fuertes mensajeros, que corrían por todo el Altiplano llevando el mensaje del Zipa o del Zaque.

Los Muiscas, exactamente, estaban ubicados en el Altiplano Cundiboyacense, que es comprendido, desde el Norte de Boyacá, Hasta el Páramo de Sumapaz, y desde Las faldas de la Cord. Oriental, en la Cundinamarca Oriental, hasta el Río Magdalena, limitando con los Pijaos y Opitas, en el Tolima.

La economía de los Muiscas, era quizás, la más sólida y poderosa de todas las Culturas Prehispánicas Colombianas. Eran los únicos productores de esmeraldas, monopolizaron la minería del cobre, el carbón tanto vegetal como mineral, y contaban con las fuentes saladas más grandes, las de Nemocón, Zipaquirá y Tausa. Las esmeraldas, la sal y el cobre, necesarios para fabricar joyas, eran canjadas con los Pijaos y los Opitas, que habitaban el sur, en cambio, estos les daban oro, que tenían en abundancia.

Como habíamos dicho antes, los bosques eran públicos, al igual que las lagunas, los páramos y las riveras de los rios, haciendo la producción alimenticia acorde a las necesidades de cada habitante, y dependiendo de lo que el quisiera hacer. En Bacatá, Chocontá y Hunza, se establecieron los tres grandes mercados donde la gente se reunia a cambiar sus mercancías. Las fuentes saladas, estaban rodeadas de hornos, que podían ser usados por todos para evaporar el agua y obtener sal gema. En los mercados se cambiaban productos de primera necesidad, como el maíz, la sal, miel, frutas y granos, hasta los de lujo, entre los cuales se encontraban las plumas de pájaro, el oro, el cobre, algodón, coca y caracoles marinos importados desde la tierra de los Tayronas.

El calendario de los muiscas, era bastante impreciso, pero ellos sabían perfectamente que el Solsticio de Verano, el sol duraba más tiempo, y ese 21 de Junio (Calendario Gregoriano), se iban todos a Suamox o Sugamuxi, donde estaba el Templo de Sué, el Sol a ver la procesión de los más importantes miembros de la corte del Zipa. Esa era una ocasión muy festiva y especial, donde todos, hombres, mujeres y niños se pintaban con indigo y achiote mientras cantaban y saltaban, embriagados con chicha, regalada por el Zipa. Al día siguiente, todos asistían a la ceremonia de entrega de ofrendas, pidiendo por un buen año y mejores cosechas. Posteriormente, salía el Zipa y los saludaba a todos; esta era la única vez en el año en que los ojos de los súbditos podían ver al Zipa. Al terminar esta ceremonia, el Zipa abría las puertas de su cercado y hacia que todos entraran para seguir celebrando. La celebración duraba cuatro días más.

La casta sacerdotal era instruida desde la infancia, y al crecer, estos se volvían jeques, o sacerdotes, que dirigían las ceremonias religiosas y enterraban a los muertos. Sólo ellos entraban a los recintos interiores de los templos, y en sus mochilas cargaban coca que mascaban con cal, revuelta en sus poporos para celebrar sus ritos en trance. Cada familia, alguna vez, tuvo que ofrecer a uno de sus hijos en moxas, jóvenes que eran instruidos por los jeques hasta los 15 años, posteriormente los sacrificaban y le ofrecían su sangre al Sué, esto era considerado un gran honor, pero con el tiempo esa tradición fue siendo relegada por ofrendas de oro, hasta el punto que para 1300 esta tradición ya había desaparecido. Los jeques tambié sabían de las estrellas, practicaban encantamientos y curaban a la gente. Enseñaban a los campesinos acerca de los cambios de luna, diciendoles cuando era propio cultivar.

La lengua de los Muiscas, era miembro de la familia linguística chibcha, lo que les permitió mantener fluidas relaciones con los Pances, los Motilones, los Tayronas y los Opitas, miembros dialectales de ese grupo linguistico.

Los Muiscas, son la Cultura que más lejos llegó en evolución política y social de forma autóctona en Colombia, y por eso ellos deben ser admirados. Para 1537, el último año de paz antes de la legada de los Españoles, se estima que los Muiscas eran un poco más de 1 millón, organizados en 56 tribus, adscritas o al Zipa o al Zaque, que casi siempre convivían en paz, La llegada de la expedición española sembró intrigas y rompió la concordia, debilitadas ambas Confederaciones, los españoles ocuparon Bacatá y mataron al último zipa, Zaquezazipa, era el año 1538, Gonzalo Jiménez de Quezada sobre la antigua casa del Zipa refunda Bacatá como Santafé de Bogotá, ese fue el fin de los Muiscas.

Los Quimbayas

Rodeados por eternos guaduales y yarumos, los Quimbayas son famosos por su habilidad de construcción con la guadua, su exquisita orfebrería y sus valientes guerreros. Estos habitaron la región del actual Eje Cafetero, sobretodo en el actual Depto. del Quindío. Los Quimbayas, son los creadores de quizás la más famosa pieza de oro precolombino del Mundo: el Poporo Quimbaya (Museo del Oro), y una de las más deslumbrantes colecciones de Arte Prehispánico: El Tesoro de los Quimbayas (Museo de América - Madrid).


Los Quimbayas, se calcula que eran casi 100000, vivían en chozas redondas de guadua y techos de palma. Los fogones eran públicos, y eran compartidos por tres o cuatro familias cada uno y estabn aparte en una choza cercana a las tres casas. Los poblados eran bastante compactos, y era común que cada poblado Quimbaya no superara tres familias diferentes, haciendo el trato dentro de los poblados muy cordial y familiar.

La producción agrícola de los Quimbayas, no era tan eficiente como en otras culturas, que ya conocían y practicaban la rotación de cultivos. Ellos cultivaban una tierra y se la dejaba descanasr, mientras el año siguiente se tomaba otra, y así sucesivamente. Su método era quemar la tierra, talar lo que quedaba en pie y surcarla para sembrar, lentamente matando los nutrientes de la tierra. Aunque eran expertos en terrazar las tierras en las zonas más pendientes, de esa forma evitaban la erosión. Pero esos métodos de quema eran compensados con la siembra de guaduales, que además de ser fuente de madera, conservaban mucha agua y restablecian los nutrientes de la tierra. Los cultivos más comunes, eran los de maíz, arracacha, fríjol, fique y yuca.

Los Quimbayas desarrollaron sobremanera la recolección sistematizada de frutas y bayas, especialmente las de guamas, pithayas, guayabas, aguacates y caimitos. Pero el árbol que más usaron, era la guadua. La guadua, es un arbol abundante en la región del actual eje cafetero, y fue usada por los Quimbayas desde juguetes hasta armas y casas. Los Quimbayas aún no construían las colmenas, acostumbrandose a recojer los panales que se formaban en los árboles. De estas colmenas, extraían miel, la cual consumían virgen y tambien sacaban cera, que usaban para hacer las piezas de oro bajo la técnica de la cera perdida.

La sal, fue una de las razones por la cual los Quimbayas no fueron conquistados por pueblos belicosos como los Muzos y los Panzes, las fuentes saladas de Consota, Cori, Coinza y Caramanta fueron monopolizadas por los Quimbayas, que controlaban el comercio del mineral en la zona al occidente de la cord. Central. En estas fuentes saladas, el ingenio Quimbaya dividía las aguas saladas de las dulces y la salada llevada por tubos de guadua a los hornos. donde era evaporada y extraída. Los Quimbayas guardaban toda la sal en depósitos especiales propiedad de cada familia. La sal era usada tanto para pagar tributo al cacique y tribus vecinas.

Los Quimbayas eran hábiles cazadores, era habitual que padres e hijos fueran a la selva por la noche a cazar y llegar al día siguiente con dantas, zarigueyas, osos hormigueros y las muy preciadas guartinajas y venados. La carne de estos la salaban para consumirla más tarde. En estas tambien perseguían guacamayas, a las cuales pelaban, para usar sus plumas como decoración y consumir su carne azul.

El oro Quimbaya, no provenía de minas, como ocurría con los Tayronas o los Calimas y Pances; ni del comercio, como los Muiscas, sino de los ríos. Los Quimbayas iban a los rios con frecuencia y con macanas recolectaban oro, o cuando eran demasiado caudalosos, o se crecían esperaban las sequías para recojer el oro de la arena, junto con el limo que ello traía, muy bueno para cultivar. El oro bruto era llevado a casas de orfebrería, donde era molido con grandes piedras, cuando era casi polvo, era mezclado con cobre, para hacer tumbaga, que era más facil de derretir. Con la técnica de la cera perdida, los Quimbayas obtenías figuras en tumbaga, que posteriormente les practicaban el templado: calentarlas y sumergirlas en agua helada, luego martillarlas, para sacar las impurezas y darle resistencia. Los Quimbayas fueron los que mejor practicaban el templado, pues martillaban y epetían el proceso varias veces. Por ello, las figuras Quimbayas que vemos en los museos brillan más y no han sufrido casi por el tiempo. Además de la cera perdida, que era más usual en los elementos decorativos y las piezas ceremoniales sacerdotales o civiles, se usaba también el repujado, o martilleo delicado de hojas de oro. El Repujado era más usado en las armas, cascos y pectorales de los guerreros, pues se hacía con láminas, que eran más livianas en el combate.

La Cultura Quimbaya, en lo referente a sus ritos ceremoniales, era caníbal. cuando una tribu iba a la guerra, el Cacique sacrificaba dos de sus esclavos y todos bebían de su sangre, y comían de su carne, sintiendose llenos de valor y fuerza combatían. Esta práctica solo se daba en tiempos de guerra y ceremonias religiosas.

El entierro de un cacique era un evento importante. Los sacerdotes organizaban una gran ceremonia, pintaban y adornaban el cuerpo del cacique, que era ataviado con adornos de oro y mantas lujosas. El cacique era velado por varias semanas en su residencia, luego era llevado a lo alto de una colina, donde habían ya cavado un hueco, en el que habían puesto muchas joyas y ropajes, unos esclavos vivos para servirle durante su nueva vida, y mientras llevaban el cuerpo del cacique sus esposas, estban felices de acompañarlo a la vida eterna. Finalmente enterraban.

La estructura administrativa Quimbaya era bastante dispersa, habían casi más de 80 caciques, aunque entre ellos reconocían a otros 5 como superiores. En lo referente a las relaciones con tribus cercanas, los Quimbayas y los vecinos de ellos, a diferencia de otras culturas, tenían relaciones constantes con ellos, pues las distancias entre sus poblados era escasa. Las relaciones eran mantenidas de cacique a cacique y siempre se usaban intérpretes. Entre esas tribus se encontraban: los Ansermas, los Irras, los Quindos, los Caramantas, los Pícaras, los Pozos y los Armas.

Los Ansermas, eran muy poderosos, y estuvieron incluso a punto de invadir el territorio Quimbaya. Los Pozos y los Armas eran los más caníbales, y siempre estabn peleando con sus vecinos.

En la guerra, los Quimbayas no tenían ejércitos organizados, pero en el combate los guerreros, entrenados por los caciques, liderban milicias de todos los Quimbayas, hombres y mujeres de todas las edades combatían en igualdad de condiciones: en esos momentos lo importante era conservar a la Nación Quimbaya. En tiempos de paz, los Quimbayas organizaban brigadas de centinelas y espías que cuidaban de las fronteras. En caso de invasión, ellos avisaban a los caciques, quienses decidían reunir a la gente. Se ha descubierto, que los Quimbayas eran hábiles constructores de trincheras y trampas, cavando zanjas profundas, que llenaban de filosas estacas mojadas en veneno, disimuladas con maleza y paja. Otras técnicas de defensa, eran las de esconderse en fortines de guadua en los árboles donde esperaban para emboscar al enemigo con flechas envenenadas. En las batallas, los niños cargaban las banderas de las tribus, las mujeres tiraban piedras, lanzas y agua hirviendo desde las colinas, los hombres y los jóvenes estabn en el frente con flechas y arcos. Al triunfar, todos se reunian en el poblado y celebraban bailando y haciendo combates ficticios entre ellos, entre risas.

Los Quimbayas fueron de las últimas culturas en desaparecer, pues las zonas que habitaban eran casi inaccesibles, rodeados a lado y lado por nevados y con dos tapones de selva al norte y al sur. Aún así los Españoles llegaron, al mando de Jorge Robledo, que había ya conquistado el Norte de Antioquia. Robledo primero trató bien a los Quimbayas, pero luego comenzó a mandarlos a las encomiendas a trabajar. Los Quimbayas se resintieron y comenzaron una guerra. Fue inutil, Robledo venció y los últimos Quimbayas escaparon al Chocó. Lentamente desaparecieron, y nos dejaron maravillosos tesoros, el Más famoso, es el "Tesoro de los Quimbayas", encontrado enterrado en Quimbaya, Quindío a finales del siglo XIX, este tesoro está hoy en el Museo de América de Madrid. Aunque la pieza más representativa del arte Quimbaya, el Poporo Quimbaya, reposa en las bóvedas del Museo del Oro de Bogotá, siendo el Poporo Quimbaya, la primera pieza que el Museo tuvo, en el año de 1933.

Los Zenúes

En las planicies de los actuales departamentos de Sucre y Córdoba, existió un pueblo conocido como los Zenúes. Los Zenúes fueron la única cultura que estableció un gobierno centralizado, pues los tres grandes caciques, El cacique de Panzenú, el de Zenufana y la gran Cacica de Finzenú. La estructura se le puede llamar centralizada, pues los caciques de los tres territorios eran hermanos y los de Panzenú y Zenufana le debían tributo a la Gran Cacica de Finzenú, quien era su hermana mayor. El sistema centralizado, causó la concentración de los Zenúes en grandes ciudades, y no en pequeños poblados independientes. Estas ciudades son: Yapel (Hoy Ayapel, Córdoba), Mexión (Tuchín, Córdoba), Faraquiel (Al Sur de Montería) y la gran capital de Finzenú (Montería, Córdoba).

De los Zenúes no tenemos mitos, pero si sabemos, que se contaba la historia de un gran diluvio, que inundó todo. Y que desde ese diluvio los Zenúes aprovechaban el tiempo seco, para cavar canales, que drenaran el agua. Pues además de las frecuentes lluvias, la tierra de los Zenúes era regada por caudalosos ríos: El Rio Zenú y su cuenca, el Río Cauca y sus tributarios.

Por el gran diluvio, los Zenúes se edicaron a construir canales y canales, hasta dejar una red intrincada de canales, que unía las cuatro ciudades y los pequeños pueblos. Por eso, los Zenúes no construyeron caminos. Aunce se sabe que los zenues construyeron una red secundaria de caminos que bordeaban las montañas y en las zonas altas de las planicies, para mantener conectadas las ciudades y el campo durante las sequías y las inundaciones. Estos grandes canales fueron en su mayoría enterrados por los españoles al colonizar Córdoba a mediados del S. XVII. Aún así, en la zona de la depresión momposina, poco explorada por los españoles, se puede admirar esta magnífica obra de ingeniería.

Las grandes ciudades eran interdependientes: Mexión, que rondaba los 25000 habitantes, en su mayoría tejían, canastos, sombreros, viseras, mochilas, taparrabos, mantas y hamacas y otros utensilios. Las mochilas y taparrabos eran de algodón, que ellos recojían, hilaban, tejían y teñían. Yapel, un poco más grande que Mexión, con unos 30000 habitantes, era la ciudad de la Alfarería, allí se fabricaban casi todos los artículos de barro del País Zenú. Finzenú, era la capital del país, y aunque Yapel era la capital de Panzenú, y Zenufana tenía también la suya, los caciques de estas, relegaban su posición a la de regiones de la nación Zenú. Finzenú tenía alrededor de 70000 habitantes, y era la ciudad más grande. Además de ser el centro de la vida administrativa y la residencia de la gran Cacica de los Zenúes, era el centro productor de el oro Zenú, pues el rio Zenú le daba el mineral. Por último, estaba Faraquiel, la ciudad espiritual de los Zenúes, no lejos de Finzenú. A el templo de Faraquiel, todo buen Zenú debía ir, siquiera una vez en la vida. La interdependencia de las ciudades era que entre ellas se exportaban e importaban los productos de cada una, ninguna era autosuficiente, esto, garantizó la estabilidad territorial Zenú. Aún así, cada región tenía sus espacios de agricultura, que explotaba independientemente. Aunque los alimentos también eran comerciables.

El Templo de Faraquiel era el centro de la vida religiosa, este templo quedaba en la cima de una colina que dominaba Faraquiel. Consistía en un gran Bohio (Choza Grande), rodeado de árboles, que les colgaban campanillas de oro en las ramas, y dentro del Bohio habían seis ídolos gigantes de oro puro, de los que colgaban hamacas llenas de ofrendas de oro. En la Cultura Zenú no existía la deificación de los caciques, ni de los templos, ni de los sacerdotes. Hasta la gran cacica de Finzenú concedía audiencias a ciudadanos rasos, todos podían entrar a los templos libremente, y dar sus ofrendas, a diferencia de culturas como la Quimbaya y la Muisca. Aunque podían ser vistos, salir en público, y conceder audiencias, los caciques no podían tocar el suelo desnudo, ni ser tocados por nadie.

Los ritos mortuarios Zenúes eran bastante simples, pero esto no les restaba belleza. Cuando alguien moría, era llevado en una chalupa por los canales hasta Finzenú, donde todos los Zenúes eran enterrados. Si era un importante dignatario, la misma cacica de Finzenú presidía en su chalupa. Todos los muertos tienen la mirada hacia oriente, para que todos los días vean la salida del sol. Realmente la muerte para los Zenúes no era triste, lo tomaban con un aire festivo, pues pensaban que ahora la vida era más feliz, ya que el espíritu no tenía un cuerpo al que le deba obligaciones y ahora es todo diversión. Los asistentes al rito, beben y comen, mientras pisan la tierra donde la persona va aser enterrada. Al final del entierro, se siembra un arbol sobre el montículo y se disuelve la reunión.

Los Zenúes, con sus falencias como nación, avanzaron notablemente, en materia administrativa y en la producción, además de domar los rios Zenú y Cauca, su exquisita orfebrería, es única entre las precolombinas, pues ellos dominaron el arte de la filigrana, cosa que ninguna otra logró. Los Zenúes fueron la última Cultura en ser encontrada y conquistada por los españoles, es más, en la actual Córdoba, existen herederos de los Zenúes.

Cultura Calima

Habitaron la zona comprendida por el actual departamento del Valle del Cauca, conocidos por su belicosidad y su habilidad para el repujado.

Cultura Nariño

Habitaron el Macizo Colombiano en su Zona Occidental, fueron exterminados por la expedición de Sebastián de Belalcázar, su orfebrería era cercana a los patrones artísticos de los Incas.

Cultura Tumaco

Vecinos de los Nariño, se especializaron en alfarería, ricamente decorada.

Otras culturas y tribus

Calamarí, Carrex, Bahaire, Cospique: Tribus Mocanaes, de la Familia Caribe, que habitaban la zona que hoy ocupa Cartagena de Indias, vivían en el actual centro histórico, en la isla de Tierra Bomba, la Isla de Barú, y la actual zona industrial de Mamonal, respectivamente. Exterminadas después de la batalla de Yurbaco (Turbaco), tambien llamada de Guazabara, por el conquistador Pedro de Heredia.

Huitotos: Imortante tribu que habita aún las selvas de Colombia.

Primeras Exploraciones Españolas (1510-1528)

Las ciudades fracasadas de Enciso y Ojeda

Aunque se afirma que en el Tercer Viaje de Cristóbal Colón, su Nao Capitana paró por unos días en el Cabo de la Vela (Guajira ), esto nunca ha sido confirmado. Las tierras que hoy conforman el territorio de la República de Colombia, fueron por primera vez pisadas por Diego de Enciso, en 1510, que después de haber transitado por los asentamientos españoles en las Antillas Mayores decidió explorar las zonas mas meridionales del Mar Caribe, hasta llegar a el Golfo de Urabá, donde fundó Santa María La Antigua del Darién, villa que nunca prosperó por su panda bahia, la impenetrable selva, la falta de agua y la ausencia de una estrutctura administrativa desde España par administrar estos territorios tan lejanos, haciendo técnicamente imposible enviar colonos para poblar las zonas. Alonso de Ojeda, decidió continuar con la obra de Enciso, y para enero de 1516 funda a orillas del Rio Atrato el segundo intento de asentamiento español en tierra firme, San Sebastián de Urabá. Al igual que La Antigua del Darién, ya abandonada, San Sebastián de Urabá tambien es dejado por sus moradores, que escapan a destinos más atractivos como Santo Domingo, o volver a la misma España, dejando injustamente sucio los nombres de Nicuesa y Ojeda.

Santa Marta: Primera ciudad española de Colombia

El sueño de adentrarse en la ahora impenetrable "Tierra Firme" como la llamaban los españoles, comenzó a ser acariciado muchos años después por Rodrigo de Bastidas, quien para 1528 comenzó a explorar la zona norte de Colombia. Para mediados de ese año, Rodrigo de Bastidas funda en la Bahia de Gaira, la Ciudad de Santa Marta, la primera ciudad fundada en territorio colombiano por españoles, que aún es habitada. Santa Marta, está ubicada en una profunda bahia, lo que la hacia perfecta como puerto, característica de la que carecían las primeras fundaciones. Además de la bahía, Santa Marta, tenñia una vegetación ´poco tupida, y muy lejana a las impenetrables selvas y pantanos de la zona de urabá, encima, la cultura Tayrona, que vivía en las zonas aledañas a Santa Marta, había ya aplanado el terreno y cultivado ciertas frutas y hortalizas, resolviendo de forma automática el problema de la Comida.

Bastidas planificó la ciudad y la comenzó a construir con lo que hubiere a la mano, hasta que se encontró con los miembros de la Tribu Gaira que habitaba las cercanías, ellos, que poco conocían del idioma y costumbres españolas, intentaron relacionarse con los conquistadores, y fue inútil, hasta llegar al punto donde algunos de los españoles agredieron a los indigenas, al considerarlos inferiores, y desde entonces comenzaron los combates. Bastidas, nadie sabe si fue por voluntad propia o fue obligado a comenzar con el exterminio de la Cultura Tayrona, una de las Culturas más desarrolladas de América, teniendo en cuenta el tiempo que tenia de existir (250 Años). Tribu a tribu, Bastidas destruyó y saqueó a casi 70 kilómetros a la redonda de Santa Marta todo lo que vió, hasta que los últimos descendientes de los tayronas, escaparon a la Sierra Nevada, conformando las tribus que hoy conocemos como los Koguis, Ikas y Sankas. Santa Marta más tarde fue erigida como el territorio de Nueva Andalucía y de allí partieron la mayoría de las exploraciones hacia el interior y zonas más meridionales de la Costa Norte Colombiana.

La Conquista (1528-1538)


La llegada de Colón a las Américas a finales de 1492, le abrió a la empobrecida corona de Castilla nuevos mundos que explorar, conquistar y explotar. desde 1492 a 1510, se dieron las primeras fundaciones de ciudades, como Santo Domingo, y las extintas Antigua del Darién y San Sebastián de Urabá. Los primeros problemas que surgen respecto a la jurisdicción de la corona sobre estas tierras era que los primeros conquistadores a pesar de reconocer la autoridad de los Reyes Católicos, establecían reglas a su acomodo e incluso en algunos casos a establecer dominios aparte. Por ello, la corona decidio una politica unificada acerca de las Indias: 1). El establecimiento de una autoridad económica con las Indias, que fue la Casa de Contratación de Sevilla, que a su vez otorgaba licencias a los que osasen cruzar el Atlántico. 2). Que los exploradores licenciados por la Casa de Contratación, se dedicaran a explorar, y nada más dando reportes de lo visto. Para fundar ciudades e integrar el territorio. Aunque esto tenía ciertas fallas. 3). Después de estas dos condiciones, la Casa de Contratación arreglaría las leyes de Indias, con la sanción del Rey. Por eso, en este caso referiremos la conquista a cada una de las campañas de los conquistadores más conocidos.

Pedro de Heredia

A pesar, que el primer explorador de la costa caribe colombiana fue Rodrigo de Bastidas, ademas de ya habernos referido a el, el trabajo de Bastidas mas bien pertenece al campo de las primeras exploraciones, ademas de que la condicion de Adelantado (la persona autorizada a explorar y conquistar un determinado territorio) le fue conferida a Bastidas posteriormente a la fundacion de Santa Marta. Entonces Pedro de Heredia continuo con el trabajo de Bastidas, explorar las zonas meridionales de la costa caribe colombiana.

Pedro de Heredia, parte de España con la mision de explorar las zonas al sur de la ya establecida provincia de Nueva Andalucia (Santa Marta). Despues de pernoctar por Santa Marta, Heredia continua su periplo al sur, y se encuentra con la desembocadura del Rio Magdalena, que ya había sido vista antes por Bastidas, primera arteria fluvial de Colombia. Se acababa el año 1532, y Heredia siguio hacia el sur, bordeando la costa, hasta encontrar un cercado de palos en un monticulo cerca de la playa. Heredia, estaba acompañado por el afamado cartógrafo Juan de la Cosa, que se había propuesto hacer un mapa general de las Indias. Entre otras cosas, De la Cosa murió en Turbaco (Bolívar, Colombia).

Juan de la Cosa, con su memoria prodigiosa, al entrar con el galeón de Heredia a las cercanías de aquel poblado, algo le recordó a Cartagena, (Murcia, España) y le comentó sus impresiones al Adelantado. Se dice, que por ahí salió el nombre de la actual ciudad colombiana.

Ese 10 de Enero de 1533, día de San Sebastián, Pedro de Heredia llegó a las costas de la hoy isla de Manga, en la bahía de Cartagena. Pero aún así el no fundó Cartagena para esa fecha de forma oficial, como unos historiadores afirman. Una india de los calamaríes, llamada Catalina, lentamente fue aprendiendo rudimentos del español, hasta defenderse con él. Con estos conocimientos ella se ofrece de interprete de Heredia, mientras se enamora de él. Ella lleva a Heredia a aquellas zonas mejor abastecidas de agua. Con la nueva intérprete, Los indios Calamaríes aprovechan, decidiendo montarle una emboscada a los invasores. A la llegada de Heredia al caserío indígena, no encontró a nadie; solamente a un anciano llamado Corinche, que le relató la trágica historia de una epidemia que afectó a este pueblo (absoluta mentira). En el sitio donde Calamarí estaba ubicada, Heredia notó la falta de agua y la aridez y escazez de la vegetación. Corinche le dijo a Heredia (a través de Catalina) que en la zona de Yurbaco (Turbaco) había agua, y climas más templados. Marchando hacia Turbaco, Heredia cruzó toda suerte de malezas. Y al llegar a Yurbaco, lo recibió una comitiva de indios preparados para atacarle, Corniche desapareció, y en esa batalla en Yurbaco, Heredia salió ileso. Habiendo casi aniquilado a los Calamaríes en esa batalla, Heredia regresó a Calamarí, y ese primero de junio de 1533, tumbó la choza del jefe, y clavó una estaca con un letrero que rezaba "San Sebastián de Calamar", en recordatorio del primer día que llegaron a la zona, y los indios Calamaríes que la habitaron. Para finales de 1533, todos estaban de acuedo con Juan De la Cosa, que la ciudad debía ser rebautizada, y en efecto su nombre fue cambiado por Cartagena de Indias.

Heredia se dedicó más bien a levantar las primeras edificaciones, enviando con el capellán que iba en su flota una petición a la Casa de Contratación para que enviaran monjes, albañiles, y otras provisiones para levantar la ciudad. El poblado que Heredia desarrolló al principio era de Madera, y siempre corrió el riesgo de los incendios, uno de esos consumió la mitad de la villa en 1535, reduciendo sus posibilidades de seguir existiendo. Pero para mediados de ese año comenzaron a llegar las primeras provisiones de España, lo que le permitió a Heredia adentrarse en los pantanales de Manga, Bocagrande, Manzanillo y la zona de Crespo, hasta descubrir la Ciénaga de Tesca (De la Virgen). Habiendo hecho un camino por el pantano de Bocagrande, los primeros pobladores tuvieron acceso a la piedra de Tierrabomba, bastante liviana pero sólida para las construcciones.

Con la ciudad en marcha, Heredia procede a explorar las Zonas aledañas a la bahía de Cartagena, primero, se preocupó por asegurar la cantera de la ciudad, Tierrabomba, e hizo un acuerdo con los indígenas Carex, que habitaban esa zona. Posteriormente, se dirigió a la costa oriental de la Bahía Exterior, donde estaba la tribu Cospique, con la cual también se entendió. Finalmente, exploró la Isla de Barú, donde se encontró con los Bahaire, con ellos no tuvo una relación tan fluida, pero pudo evitar conflictos.

Catalina le recomendó a Pedro de Heredia que no se adentrara demasiado en la selva, por los peligros que ello acarreaba, Heredia obedeció a su compañera. Aunque exploró por mar, las zonas de Labarcé, Golfo de Morrosquillo, Bahía de Cispatá, Arboletes, Golfo de Urabá y Puerto Obaldía. Terminando de dar recuento de la costa caribe colombiana. Aún así, su osado hermano, Alonso de Heredia, fue licenciado por su hermano en 1536 para explorar al Suroriente y Sur de la nueva Provincia de Cartagena, Alonso de Heredia comenzó a explorar las selvas y sabanas, aunque de su exploración no tenemos datos, pues pocos pensaban que de ella saldrían con vida. Aún así, parece que Alonso de Heredia, fundó Santa Cruz de Mompox para finales de 1537. Alonso de Heredia vuelve inmediatamente a Cartagena despues de su expedición, para 1540, está gravemente enfermo, lo que retrazó la exploración por tierra de las zonas interiores.

Pedro de Heredia, comenzó a tener fama en España por sus proezas: Sacar una ciudad adelante en medio de una playa semidesértica; terminar de explorar las costas de "Tierra Firme", hasta incluso llegar a las temidas costas de Urabá en base a las terribles experiencias de Nicuesa y Ojeda; su hermano comenzó a explorar el interior, en calidad de licenciado suyo, cosa que ningún adelantado había hecho, y aunque Alonso fracasó, inspiró posteriores entradas a esas desconocidas zonas. Entonces, fue acusado en el Consejo de Indias, autoridad Ejecutiva suprema en lo referente a las Américas españolas, sobre un homicidio, cosa que era mentira, y en el viaje a Sevilla, sede del Consejo, su barco se hundió. Se hicieron entierros simbólicos tanto en Cartagena como en su ciudad natal.

Gonzalo Jiménez de Quezada

A partir de la exploración fallida de Alonso de Heredia a las zonas interiores, entrar a ellas comenzó a ser la ambición de muchos de los aspirantes a adelantados. En 1538, Gonzalo Jiménez de Quezada, pide desde Santo Domingo, el permiso de la Casa de Contratación para explorar las areas interiores de "Tierra Firme", entrando por el "Rio Grande de la Magdalena", descubierto años antes por el Adelantado de Santa Marta, Don Rodrigo De Bastidas, además de continuar con la labor inconclusa del Licenciado de Mompox, Alonso de Heredia, que moría de malaria en Cartagena, además Quezada se quería llevar el crédito de encontrar esa maravillosa civilización de Eldorado, que segun las historias vivia en las alturas del interior, Jimenez de Quezada, pensaba que esta arteria fluvial llegaba al Perú, donde encontraria los tesoros perdidos que Pizarro no vió al llegar al Perú.

Jiménez de Quezada partió de España enrolado en la expedición de Pedro Fernández de Lugo y su hijo Alonso Luis de Lugo. Segun los archivos de la Casa de Contratacion (Archivos de Indias), la expedicion de Fernandez de Lugo, tenia como objetivo administrar la Gobernación de Santa Marta, porque Bastidas perdió el control, y los Tayronas contraatacaban, Jimenez de Quezada fue con Fernández en calidad de Justicia Mayor de la localidad de Sta. Marta. Para 1537, Pedro Fernández de Lugo declara a Jiménez de Quezada Capitán General de una expedición que remontará el Rio Magdalena, buscando las ciudades doradas del Perú.

Jiménez sale de Santa Marta con varios barcos, y llega a Bocas de Ceniza, el punto señalado en las cartas marítimas de Juan de la Cosa donde comenzaba el Rio Magdalena. Pasados tres o cuatro meses ya, Jiménez de Quezada decide desembarcar en alguna parte de la Rivera Oriental del Rio Magdalena, a la altura del actual departamento de Cundinamarca.

Se presume que el sitio donde Jiménez de Quezada desembarcó con sus hombres queda cerca de la actual ciudad de Girardot (Cundinamarca). Realmente, a Jiménez de Quezada no le tocó tan duro a su llegada a estos parajes, pues los Muiscas ya habían limpiado parte de la maleza, y en ciertos casos, habían talado arboles para cultivar, apurando la llegada de Jiménez de Quezada, quien juraba ir al Perú, directo a Bacatá.

Para finales de 1537, Jiménez de Quezada llega a la Sabana de Bogotá, naturalmente, asustando a los indígenas, pues su contextura, vestimentas y los caballos (absolutamente desconocidos para ellos) les eran extraños; incluso hubo algunos que afirmaron que era Bochica, quien volvía tras años de ausencia. La llegada del "extraño" provocó una reunión inmediata de los caciques con el Zipa Zaquezazipa, quienes convinieron eliminar a los invasores.

Apresurado por encontrar Eldorado, Jiménez de Quezada funda en fecha no especificada una rudimentaria Bogotá, al parecer en donde hoy queda el "Chorro de Quevedo" pero los Muiscas no toleraron esta villa dentro de sus territorios y en un pestañear de ojos el pueblo fue quemado. Fúrico, Jímenez de Quezada la arremete contra los indios comenzando la guerra.

Tras meses de batalla, donde los Muiscas salieron significativamente derrotados aunque no eliminados, Jiménez de Quezada decide encomendar a una comisión el sitio propicio para la fundación de una capital para estas nuevas tierras. para marzo de 1538, la comisión falló, el sitio sería Teusaquillo, pues era usado por los antiguos pobladores como zona de recreo, por las fuentes de agua cercanas, tenia piedra y madera a corta distancia además de la presencia imponente de los Cerros Orientales que conformarían buena retaguardia para la ciudad. Entonces Jiménez de Quezada decide edificar una iglesia, en el sitio de Teusaquillo. Eligieron el día de la Transfiguración para la fundación (6 de agosto), y esa clara mañana del 6 de Agosto de 1538, después de la misa oficiada por Fray Domingo de las Casas, el general Don Gonzalo Jiménez de Quezada planta una cruz en medio de una plaza de arena, y en la esquina norte una estaca, con un letrero que nombraba la ciudad: SANTAFÉ DE BOGOTÁ, CAPITAL DEL NUEVO REINO DE GRANADA. El nombre de la ciudad y de la región es fácilmente descompuesto: El arcaísmo "Santafé", al igual que "la Villa" o "Santa Cruz de" o "Santiago de" era amoldado al gusto del fundador, pero nos recordaba el inicio del proceso de hispanización, que en Latinoamérica jamás se completó; Bogotá, es la caztización del muisca "Bacatá", un recordatorio de la antigua ciudad con tono castellano; y el "Nuevo Reino de Granada" es una mera asociación del paraje de la ciudad con la Granada de España, una ciudad en una sabana, relativamente fría al pie de unos cerros. Otras teorías afirman que era un delirio del mismo Quezada, pues el, que era Granadino, estaba ilusionado con inventarse su propia Granada y gobernarla, se ha dicho que esto es falso, pues tiene más peso y lógica la teoria geográfica. La primera iglesia de la ciudad, la del Humilladero, fue depositaria de la cruz plantada de la plaza y una imagen traida por Jiménez de Quezada por siglos, hasta que fueron trasladadas a la catedral primada. Y así, Bogotá fue fundada.

Quezada, que no iba en plan urbanizador, se dedicó a buzcar con desespero "Eldorado", y no tuvo exito, dejando a la ciudad sin Alcalde o Juez, aunque si designó a Fray Domingo de las Casas como Prelado de la ciudad. Después de tantos fracasos, Jiménez de Quezada desistió de "Eldorado" y finalmente la Gobernación del Nuevo Reino de Granada cayó en las manos de Alonso Luis de Lugo.

Jiménez de Quezada, además de establecer la ruta fluvial que movería la vida colonial colombiana, y explorar la nación Muisca, fundó el centro neuralgico de la administración española, y aún Bogotá es la capital de la Colombia independiente. Esto es mérito suficiente para ser recordado.

Sebastián de Belalcázar

Licenciado por la Casa de Contratación para explorar la zona al norte de Tumbés, el sitio del desembarco de Pizarro en el perú en 1521; pues Pizarro siguó al sur y dejó estas zonas inexploradas. Supuestamente la misión era ver que oro había en estas regiones, pero Belalcázar buscaba más que eso, el quería fulgurar y darse a conocer no como un cazafortunas sinó como un Fundador de Ciudades, un civilizador e urbanizador de las Américas. Esta fue la labor de Belalcázar en susodicha región.

Belalcázar, llega a las costas de Ecuador a mediados de 1533 proveniente de Santo Domingo, y comienza su periplo hacia el norte, encontrandose con los pueblos del norte del Tahuantinsuyu (Imperio de las Cuatro Provincias - Imperio Inca), que despues de las peleas entre Huáscar y Atahualpa, se desintegraron del Imperio y estabn disueltos. Belalcázar se dedica inmediatamente a Buzcar sitio par una ciudad en las cordilleras, y para 1534, funda Santiago de Quito (Quito, Ecuador). Ni corto ni perezoso, vuelve y baja a las costas del pacífico y funda Santiago de Guayaquil (Guayaquil, Ecuador), desde Guayaquil va por agua hasta las costas del hoy departamento del Valle del Cauca (Colombia), y sube, hasta llegar al valle del Rio Cali, donde funda Santiago de Cali, era el año 1536. En las cercanías de cali se encuentra con los Calima, de los cuales extrae oro en unas escaramusas, el Alcalde de Cali, se dedicó a exterminarlos.

El viaje de Belalcázar sigue al sur, donde sus guías indígenas le hablan del oro de los Nariño y los Tumaco (que era poco). Llega a la zona de los Nariño, y al no encontrar nada, hace lo que le gusta: fundar ciudades, y funda La Asunción de Popayán (Popayán, Colombia) en 1537, luego sigue bajando y encuentra a los Tumaco, que estaban en decadencia, y funda La Villaviciosa de la Concepción de Pasto (Pasto, Colombia), seguía corriendo el año 1537. Desde Pasto, Belalcázar camina sobre sus pasos al norte, pasando por Popayán, Cali, y subiendo la cordillera central para llegar a las planicies del Tolima, donde se encuentra con los altivos Pijaos, con quienes tiene problemas, cruza el Rio Magdalena, y comienza a subir al altiplano, pensando que la zona estaba deshabitada. Para su sorpresa, llega a Santafé de Bogotá y se encuentra conque ya estab fundada por Jiménez de Quezada. Belalcázar insiste en que el fuie le fundador, pero el desiste. Así las cosas, Belalcázar vuelve y baja al rio Magdalena, y al otro lado funda la Villa de Neiva (Neiva, Colombia) en el año 1539, desde allí el comienza a fundar pequeñas villas intermedias que mas tarde se convertirían en enclaves de comercio terrestre. En este concepto, Belalcázar se adelantó a su tiempo. En su plan de ciudades intermedias, Belalcázar continúa en su plan de pequeñas villas, al fundar La Villa de Buenaventura (Buenaventura, Colombia) en 1541, depués de fundar en las cercanías de Cali, San Jorge de Cartago (Cartago, Colombia). Desde Cartago, Belalcázar va al norte, por el valle entre las cordilleras central e occidental; uniéndose al Mariscal Jorge Robledo, funda Santafé de Antioquia en 1541, posteriormente Santiago de Arma en 1543, la Villa de Madrigal (Madrigal, Colombia) en 1544 y La Villa de Caramanta (Caramanta, Colombia) en 1549. Creando una red de poblaciones principales e intermedias cruciales para la evolución colonial.

Belalcázar finalmente decide conocer la ciudad de Cartagena de Indias, y en ella muere para finales de 1551, Belalcázar es una de las más egregias figuras de la conquista, gracias a su mision urbanizadora y homogeneizadora del territorio Nacional.

Nicolás de Federmán y Ambrosio Alfinger

Nicolás de Federman, fue un explorador contratado por los hermanos Welser para explorar los territorios españoles en America. Las exploraciones de Federman no producen fundaciones pues su mision era meramente economica. Federman partio de Lisboa, el sitio de operaciones americanas de los Welser, hacia las costas de Venezuela ya exploradas por Juan de Ampies, el fundador de Coro (Venezuela). Llega a Santafé de Bogotá poco despues de su fundacion por Jimenez de Quezada, e incluso pretende adjudicarse su fundacion. En 1534 es sustituido por Jorge de Spira. La expedición de Federmán trajo las primeras gallinas que se conocieron en estos territorios.

Los banqueros alemanes decidieron tomar tajada de las nuevas tierras americanas reclamadas por España, y estos contrataron en 1528 a Alfinger (Talfinger), para que explorara los llanos de Venezuela, Alfinger llega a Coro, y expulsa a su gobernador, continua periplos por Venezuela, y se devuelve a España.

El Fin de la Conquista

Con las Gobernaciones de Cartagena, Santa Marta, El Nuevo Reino de Granada y la de Popayán, la Corona española autoriza a la Casa de Contratación para la emision de capitulaciones a españoles razos a poblar y colonizar las Indias, al igual que enviar los prelados y concordar con el Vaticano el envio de Obispos, prelados, párrocos y monjas a las Américas, esto se traducia en un lenta desmilitarizacion de la Administracion y la instauracion de la Burocracia Colonial, a copia de la española. La Conquista ha terminado, América es hispana.

--Mmso89 16:58 9 feb, 2005 (CET)

La Colonia (1538-1717)


La Casa de Contratación, después de cumplir con su labor primeria con las Indias: Adelantar a los primeros que la conquisten. Entra a su segunda etapa, la colonización de las tierras y su explotación plena: mediante evangelización violenta, burocratización y civilismo de la Administración, nuevas subdivisiones administrativas, rígidos controles tributarios y económicos, esclavitud, abolición del trueque y las otras formas de vida indígenas, que sobreviven en la penumbra. Este choque entre las culturas autóctonas, los españoles, los negros y sus culturas serán el punto de referencia para muchas ventajas y problemas que surgen más tarde.

La España cultural y Orden de Llegada

España, es una nación que dentro de ella misma cuenta con otras culturas radicalmente diferentes, que fueron unificadas bajo la corona de Castilla en 1492, aunque cada una conservaba cierta independencia: Los Fueros Vascos de Guernica (País Vasco y Navarra), Las Cortes de Aragón (Aragón y Cataluña), entre otros, pues las comunicaciones viales eran bastante escasas y era imperativo que alguen administrara los ayuntamientos, lo que con el tiempo evolucionó en sentimientos regionalistas y nacionalistas, que en la actual Democracia Post-Franco sobreviven en forma de partidos: ERC, CiU, EAJ-PNV y BNG. Esto produjo diferencias significativas que se reflejarían en las Américas.

Aunque muchos lo nieguen, el orden de llegada de los españoles a Colombia influenció mucho al desarrollo cultural y económico. A pesar de que los primeros conquistadores eran de origen extremeño (Extremadura, Oeste de España), esto no tuvo tanta importancia en Colombia como en otras partes, como por ejemplo, México. Después de los extremeños, los que llegaron a las Indias fueron los Andaluces (Andalucía), destacados andaluces son Jiménez de Quezada y Sebastián de Belalcázar. Aunque en la Colonia, los primeros colonizadores eran en su mayoría de origen andaluz, estos se asentaron en la costa, sobretodo en Cartagena de Indias, aunque Santa Marta en menor medida. Esto, se refleja hoy y durante toda su historia, en el particular golpeo, la contracción de palabras, uso más amplio del tuteo, la fuerza y calidez al hablar y la omisión de letras como la "s" y la "r" en el dialecto cartagenero común; esto también se reflejó en la comida, que ya de Andalucía venía enriquecida por los árabes; los tejados cartageneros, guardan religiosamente la delicadeza de la técnica mozárabe de alfarería, al igual que la orfebrería momposina, que es la mezcla entre los conocimientos previos de la filigrana zenú con las artes decorativas orientales.

Pero, ¿Porqué los andaluces primero?. Sencillo, la Casa de Contratación estaba en Sevilla, que es Andalucía, los Andaluces decidieron esplorar las Americas por esta coyuntura política y además porque les quedaba más cerca, además que los puertos que iban a las Américas eran: Sanlúcar de Barrameda, Palos de Moguer y ocasionalmente Cádiz, todos ellos en Andalucía.

Los andaluces, que al principio administraban, fueron lentamente relegados por otras gentes a las labores de Encomienda, Mita, y Comercio.

Después de los andaluces, casi 50 años después, llega una oleada de Toledanos, Castellanos y Madrileños, quienes se asientan en zonas más acordes a las temperaturas medias de sus regiones de origen, es decir, el interior. Es por eso, que los dialectos del interior son de tono más pausado y en ciertos casos conservan raices peninsulares fuertes, como el voseo y el ustedeo, a esto se le suma, que los indígenas iban también haciendo sus aportaciones, y esto se nota sobremenera en el altiplano Cundiboyacense, con neologismos contribución de los Muiscas, como "chicha", "chusca" y "chimba", entre otras que comienzan con la "ch".

Luego de estas dos oleadas, el orden se volvió irregular, sobretodo cuando se instiuyó el virreinato y el monopolio andaluz sobre el comercio americano se rompe.

El Mestizaje

Con la llegada masiva de españoles a las nuevas tierras americanas, comenzó el proceso del mestizaje: mezcla de razas en América. Los primeros conquistadores, encontraron interesantes y exóticas a las indígenas amerindias y tuvieron hijos con ellas, estos hijos fueron los primeros productos del mestizaje.

A principios de la colonia, los españoles, los indígenas y posteriormente los negros vivían separados y no sostenían relación alguna. Con el tiempo, los primeros matrimonios interraciales se fueron dando, y para 1600 los mestizos como tal ya conformaban una parte de la sociedad. A la mezcla de españoles con indígenas, se sumó la de los negros, quienes tambien pusieron su cuota a este proceso.


ESQUEMA DE MESTIZAJE

ESPAÑOL + INDIGENA = MESTIZO

ESPAÑOL + NEGRO = MULATO

INDIGENA + NEGRO = ZAMBO


La cultura latinoamericana también pasó por este proceso, pues la comida, las costumbres, la indumentaria y hasta los ritos religiosos (México) se fusionaron, dendo a luz el crisol cultural latinoamericano.

La Evangelización

Con el establecimiento oficial de los primeros obispados, misiones eclesiásticas la política de la corona era clara: Evangelizar o Evangelizar. La Corona Española era la defensora de el catolicismo en el mundo, y para mantener ese titulo espiritual, se dedico a imponer el catolicismo a los habitantes originales de sus colonias. No importa como se lograría la meta, pero América deberá ser 100% católica.

Al principio, los españoles intentaron imponerla mediante la represión directa a cada indio, haciendo que el obedeciera, pero esto era demasiado dispendioso, y tenía la tendencia a la violencia como respuesta por parte de los indios, que fue lo que ocurrió en la Cultura Tayrona y el intento de expulsión por parte de los Manicatos a los españoles.

Entonces, con más personal eclesiastico a la mano, y la asignación de gobernadores civiles a las divisiones administrativas, los militares y la iglesia planearon una nueva estrategia: evangelizando a los caciques y líderes espirituales a la fuerza. Tomando menos tiempo, menos gente y más efectividad, pues los indios obedecian los designios de sus caciques, que después de dispendiosas visitas de los españoles, contaban a sus súbditos de el "sueño" que tuvieron donde vieron al "nuevo dios", que era "el dios de nuestros amigos españoles" y que todos, por ello debemos obedecer y ceder al "mandato divino". Muchos se negaron y continuaron con sus costumbres, y otros como los Mayas de la zona de Chiapas conbinaron sus tradiciones con lo cristiano, esto tambien se dio en Cuba, donde el catolicismo con visos animistas existe.

Finalmente, para 1650, en los territorios colombianos, toda forma de religión precolombina, había desaparecido.

La Estructura Administrativa - La Ley Indiana

Con el objeto de reglamentar organizadamente a las Américas, se reunieron en Burgos, por orden de Felipe II el Prudente, las Cortes Generales de Castilla y León, con representantes especiales de la Chunta Aragonesa para definir un marco legal estable para las Indias. Estas leyes de Burgos, prohibieron la explotacion indigena -cosa que no se cumplio-, establecieron las encomiendas, las mitas y el resguardo. Este conjunto de leyes fue conocida como la Ley Indiana.

En esta convención, se reglamentaron los dictámenes previos y la mayoria de las capitulaciones hechas por la Casa de Contratacion y el Consejo de Indias, ademas de establecer un margo general a la actuacion de los funcionarios coloniales, estructuró las divisiones administrativas en Virreinatos, Capitanias Generales y estos a su ves en gobernaciones, villas y corregimientos.

Colombia quedó dividida en las Gobernaciones de Cartagena, Santa Marta y Popayán, pero el centro del país la Gobernacion de Bogota tomo el nombre de Nuevo Reino de Granada. Tambien quedaron las Gobernaciones de Coro, Quito y Ciudad de Panama.

Sistema Tributario Colonial

La Tributación colonial, a pesar de ser asfixiantemente centralizada, era regulada por las regiones, lo que conducía a abusos de las autoridades locales.

Los impuestos se dividían en dos grupos, los impuestos sobre el comercio transatlántico, compraventa y las rentas, sobre los de bienes de consumo y los eclesiásticos.

En el plano del comercio transatlántico, el principal impuesto era el Almojarifazgo, tanto por ciento cobrado por las Aduanas de las Gobernaciones a razón de los productos que entraban o salían a territorios del imperio, o que se comerciaban entre puertos dentro de él. El Almojarifazgo era determinado por cada Director de Aduana, o Almojarife en cada zona. Cada Aduana, usualmente exigía impuestos conexos al Almojarifazgo exigida por la corona; estas exigencias, obedecían a los intereses personales de las élites hacendadas, que querían defender sus productos de la competencia española o de otras regiones. Con la llegada del virreinato, que afianzó la centralización, y las relaciones de mando con la península, estos impuestos conexos al Almojarifazgo fueron desapareciendo, pues eran castigados con la democión y posiblemente, un juicio, el cual usualmente fallaba en contra del acusado. Si la Aduana exigía a los comerciantes marítimos el Almojarifazgo, los contratos de compra y venta de mercancías, ya sean importadas desde esapaña o producidas en las colonias tenían que pagar el sello de Alcabala (Similar al IVA), esta tarifa era exclusiva de cada Gobernación y el monto recaudado era considerado ingreso de la Hacienda Pública de las Gobernaciones.

La renta fue un concepto introducido por los españoles a las américas, pues los indígenas no la contabilizaban y la mayoría de sus tierras eran comunales. Todos los súbditos del reino, pagaban el Quinto real, el equivalente a el impuesto de renta. El Quinto era pagado anualmente a los Almojarifes, quienes las contabilizaban y controlaban la evasión. Naturalmente, esta última función era omitida con frecuencia gracias a contribuciones extraordinarias de los declarantes (usualmente españoles con la suficiente influencia y dinero). El problema del Quinto Real, además de la corrupción de los Almojarifes y la ausencia de contadores asignados por Madrid para cuidar de las arcas de su majestad -aunque su efectividad fuera poca- era perfectamente claro que el Quinto Real no era un impuesto para los españoles residentes en las Indias, pues para ellos regalar un quinto de su infinita riqueza, gracias a los monopolios que sólo ellos controlaban era una erogación pírrica al año. Los indígenas y los artesanos (mulatos y zambos libertos) les tocaba hacer esfuerzos sobrehumanos, pues es Quinto significaba mucho para ellos, ya que como mucho, ellos eran propietarios de una casa, que tenían que hipotecar a los usureros -españoles- para poder pagar el Quinto, además de los vicios a los que muchos eran adictos y eran también controlados por los españoles por medio de monopolio: los Estancos.

Los Estancos, eran instituciones privadas, que se les encomendaba la labor de controlar los llamados productos "estancados" o bienes de consumo monopolizados por una sola persona en un territorio y cuyo precio era manejado a su antojo. Pareciera que estos monopolios no prosperarían, pues naturalmente los dueños elevarían los precios hasta que la gente no comprara; pero la gracia de los Estancos era que los productos que ellos comerciaban eran o vicios o productos absolutamente necesarios. Los cuatro estancos establecidos en el actual territorio nacional fueron: Aguardiente, Tabaco, Juegos y Dados y la Sal. Como establecimientos privados que eran, los libros de contabilidad y sus sistemas de administración eran privados, y poco se conoce de estos más allá de las capitulaciones hechas por las Autoridades a las personas naturales que los administraban. La palabra "estanco", hoy en hispanoamérica es referida a el sitio específico de venta de licores, tabaco y donde la gente juega; el origen de esta palabra, es que los estancos en cada region eran concentrados en una sola casa, a la cual todos los que quisiesen consumir, tenían que ir. Se sabe que el estanco de la sal, por la naturaleza básica y de primera necesidad de su monopolio tenía la obligación de tener sucursales y/o subcontratar expendedores en los mercados públicos y los pueblos.

Por último, en las colonias, la iglesia no recibía recursos directos desde la corona, y si recibía, eran mínimos, además de la limosna recojida en la misa, la Iglesia Católica tenía el derecho de exigir a sus feligreses empadronados en las parroquias un décimo de su ganancia anual para el sostenimiento del clero. Este impuesto, administrado directamente por los obispos, era el Diezmo.

Como podrán ver, los impuestos coloniales eran mas bien restrictivos y nin ninguna función de recaudo para obras públicas. Solamente eran usados para el sostenimiento de la burocracia colonial y la explotación de los indígenas y mestizos. A la larga esto fue un motivo para que los criollos se rebelaran a la corona siglos después.

Las Encomiendas

Dentro de lo establecido en las leyes de burgos, los españoles que tuviesen la suficiente capacidad económica y conocimiento del parcelamiento de tierras y la administración de haciendas, se les podría "encomendar" a un número de indios para que ellos le pagasen alrededor de 700 Ducados (Unos 1000 Dólares de hoy) de que el les diese casa y comida. Todo esto también tenía una función evangelizadora y urbanizadora conexa, pues los encomenderos eran enviados a zonas inhospitas -donde la iglesia no llegaba- y además el número de indios que se les encomendaba superaba los mil, así que las encomiendas eran pueblos después de todo.

La malicia de los españoles encomenderos fue voraz, realmente, la ley española protegía a "los naturales americanos" y los trataba como "súbditos leales de la corona" que eran "propietarios" de la tierra que cultivaban y vivían, pero los encomenderos torcieron la ley hasta que se hacían con la tierra, expropiando todos los bienes y desterrando a los indios. Por eso los encomenderos se enriquecieron a lado y lado, pues ganaban dinero de su "labor cultural y espiritual" y además concentraban tierras por esas expropiaciones.

La encomienda, se considera la base de la economía colonial, pues era el centro de producción agrícola y también minera, aunque las minas eran separadas de la encomienda misma, y a ellas se les llamaban "mitas". Las mitas, eran las minas o canteras donde los indios y esclavos más fuertes trabajaban desde el amanecer hasta la salida de la luna, y desde la mita, ellos se dividían entre indígenas (quienes se iban a su resguardo) y esclavos, que se iban a las encomiendas, donde tenían sus dormitorios. El resguardo, era una figura creada por las autoridades coloniales, para las comunidades indígenas que trabajaban en las mitas, y en los resguardos descasaban para volver a trabajar. Los resguardos eran administrados por los indígenas pero se consideraban subordinados al encomendero.

Además de las encomiendas, que se consideraban la base de la producción, también existían pocas ciudades, que centralizaban los mercados y la administración.

Cartagena - La Llave de las Indias

La Ciudad de Cartagena de Indias, fundada en 1533 por Don Pedro de Heredia, como se comentó en el anterior capítulo, lentamente fue creciendo durante las décadas subsiguientes del S. XVI. Al principio como un villorio de palos, que se incendió varias veces, razon por la cual, para 1550, los alcaldes comenzaron a edificar en piedra coralina. La desastrosa visita de Robert O'Baal, en 1543 a Cartagena alarmó a la corona acerca de los paseos de los piratas por el caribe, con todos los gastos pagos por las enemigas coronas de Francia e Inglaterra.

Los títulos "Llave y Antemural del Reino" y "Llave de las Indias" no eran en vano para Cartagena, estos solamente son explicables en su estratégica posición en el caribe; su relación directa con la feria de Portobelo y el virreinato del Perú y su profunda y segura bahía. Lentamente esto la convirtió en punto obligado de parada, para abastecer a la tropa y comerciar con la península y otras colonias.

Pero, ¿Porqué los ataques de los piratas afectaban tanto la economía española? Sencillo, la corona había establecido el monopolio del comercio con las Américas, y esto hacía fácil de interceptar e incomunicar la península con el continente. Parece que esa movida española fuera tonta, pero no, los españoles conservaban ese monopolio para enriquecerse y no querían que otros lo explotaran. Básicamente, las dos grandes flotas que existieron entre las colonias y España fueron dos: "La Flota de los Galeones" y "La Armada de Galeones". Este sistema de flotas, era la única forma de salvaguardar el comercio, pues los barcos en grupos se protegían de los ataques piratas.

El primer convoy que salía de los puertos de España -Palos de Moguer, Sanlúcar de Barrameda o Cádiz- era la "Flota", esta partía con rumbo final Veracruz (México), y antes de llegar allí pasaba por Santo Domingo (Rep. Dom), Stgo. de Cuba y La Habana (Cuba) y San Agustín (Florida , U.S.A) antes de volver a puertos de la madre patria. Este convoy, además de enviar bienes manufacturados y personas a los destinos mencionados, también lo hacía a Cd. de México (México), y además a Acapulco de Juárez (México), donde se embarcaba el Galeón de Manila, con destino a las Filipinas. El Galeon de Manila viajaba una sola vez al año, usualmente entre Junio y Julio, pues "La Flota" salía de españa en Marzo o Abril, y llegaba a Veracruz a finales de Mayo.

El segundo convoy, que naturalmente salía de España, tomaba a partir de las islas de Sotavento (St. Marteen, Vírgenes, Kitts y Nevis) rumbo sur, hasta llegar a Cartagena, donde se abastecía a las naves y se recibían productos, posteriormente, las naves se iban a Portobelo, donde se celebraba una feria comercial. Por un camino que salía de Portobelo (Panamá) , y pasaba por lo que hoy es el Canal de Panamá, las mercancías y personas pasaban al Pacífico y se embarcaban a El Callao (Perú), puerta del Virreinato del Perú. Este viaje se hacía en reversa hasta Cartagena, donde nuevamente se abastecía a las naves, se recibían mercancías desde el Perú y se enviaban mercancías de la Nueva Granada en el Galeón, que se dirigía finalmente a la Habana y de allí a España. Como verán ustedes, Cartagena, era la llave a la joya de la Corona Española: el Virreinato del Perú, además su céntrica ubicación la hacía perfecta para abastecimiento y centro de operaciones para una supuesta guerra con Inglaterra o Francia. Además de su posición estratégica, el territorio alrededor de la ciudad ofrecía buenas condiciones para ser puerto: segurísima bahía, ventajosa topografía defensiva, y costas sanas; en comparación con las costas de las antillas y el itsmo donde la selva llegaba -y aún llega- a la playa y las bahías son pandas en su mayoría.

Para finales del S. XVI, Cartagena contaba con una defensa mediocre, pues la burocracia colonial sobreestimaba las condiciones geográficas. La totalidad de las defensas de la villa eran el obsoleto "Boquerón": un simple torreón medieval ubicado en el actual fuerte "Pastelillo", rodeado de almenas bajas; unas culebrinas montadas sobre un terraplén en el actual fuerte "Del Reducto" en la desembocadura de la Calle de la Media Luna y la Av. del Arsenal. Con el desastre de Baal y otros oprobiosos visitantes, Sevilla finalmente decidió enviar ingenieros y dinero para defender apropiadamente la guardiana del reino.

El diseño general de la estrategia defensiva cartagenera pertenece a los siglos XVII y XVIII aunque el inicio de su construcción fue a finales del siglo XVI. Este sistema de defensa, revolucionario en su época, es la contraparte a la muralla medieval clásica, alta y recta, diseñada para impedir que el enemigo la escale. El nuevo concepto, es que la fortificación pierda altura y gane en espesor, resistiendo el embate de los cañones. Se diseña para ofrecer el menor blanco posible, dificultar la apertura de brechas en las cortinas y disponer sobre ellas de explanadas para las piezas que habrian de responder al sitiador.

En esta época aparece un elemento radicalmente nuevo: el baluarte, la evolución del torreón medieval. El baluarte, es una angulosa saliente de las cortinas que protege las cortinas contiguas al mismo, en colaboración con los baluartes que le siguen y que son cerrados por las mismas cortinas. Por su espesor, es estúpido dispararles, pues no se logra nada, pero el sitiador solamente le queda la opción de disparar a las cortinas, que a pesar de ser espesas, lo son menos que los baluartes; al abrirse la brecha, que es menor, si el sitiador intenta profundizarla enviando tropas, estas serían mascradas por los cañones de los baluartes contiguos, que protegen la brecha en su totalidad.

Los ingenieros, al llegar a las Indias rodeados de libros y modelos hechos en europa se estrellaron con la cruda realidad: las planicies del viejo continente no existen aquí, y se encontraron con playas irregulares y coralinas, dominadas por islotes rodeados por mangles impenetrables. Todo esto, con la lluvia y el calor del trópico. Estos hábiles ingenieros, tuvieron el doble de dificultad, pues e enfrentaban al hundimiento de los fuertes por el peso, o el salitre, el moho, el mar tragandose las cortinas.... en fin, las amenazas eran permanentes, elevando los costos de construcción y mantenimiento.

Después de casi sacarse los sesos, los ingenieros decidieron que la mejor opción era ceñirse al agua, no importaba el costo y los peligros, pues esto era compensado por su amplia protección. Con esto, las únicas formas de acercarse a tierra firme era por el Cabrero y Bocagrande. La obsesión por aprovechar la defensa marina y la inclemencia de las playas, fue tal, que a finales del siglo XIX, el lote donde hoy quedan los Colegios Salesianos y media cuadra del barrio San Diego, eran solares desperdiciados, demostrando que el plano defensivo excedió el perímetro urbano previo. Este sistema abaluartado, que rodeaba el agua, deja solamente una forma de sitiar a la ciudad: la tierra, y la única conexión con tierra desde Cartagena era la Media Luna, un fuerte, al final de getsemaní del que sobresalía un paso sobre el agua, flanqueado por varios fosos y revellín, impidiendo la entrada de algún indeseable.

Para el S. XVII, después de fortificar sólidamente la ciudad, llegó el campanazo de alerta: la invasión del Barón de Pointis a Cartagena. Pointis se paseó como perro por su casa, destrozando las exiguas fortificaciones en la bahía y llevando a los cimientos al Boquerón. Nuevamente, Sevilla encarga el diseño de fortificaciones, ya no en la ciudad misma, pero sinó en la bahía, para recibir con propiedad la visita de los piratas. El primitivo fuerte de San Matías, ubicado en el actual "Laguito", fue desmantelado para construir el fuerte de Santa Cruz, en la Punta de Castillo Grande, del que se conserva una parte donde funciona "La Iguana" en el Club Naval de Oficiales. Posteriormente el Fuerte de Manzanillo, los Fuertes de Bocachica (varias veces reformados desde la llegada de Vernon), las Baterías de Tierrabomba, la escollera submarina y diversas adecuaciones a los fuertes mismos, defendiendo a Cartagena hasta finales del S. XVIII.

En lo referente al desarrollo urbanistico, el diseño de cartagena es completamente irregular, a la mozárabe, con desembocadura a diversas plazas. Las viviendas eran construidas con todo lo que hubiere a la mano, desde buen ladrillo, hasta piedra coralina común, cubiendolo con eternas capas de cal, que refrigeraban la vivienda. Los techos altos, y los balcones salidos, tenían su objetivo: sombrear las calles y bajar la temperatura.

El concepto de mercado en Cartagena, fue acuñado solo para principios del S. XX, con la creacion del mercado público de Barahona, pues en la colonia la ciudad en sí misma era el mercado. Las carnicerías, estaban ubicadas en la zona del actual teatro Heredia, mientras que las frutas y verduras en la calle de las carretas y badillo, los esclavos frente a la torre del reloj y las aduanas frente a la alcaldía.

Santa Marta - La Perla De América

Desde la fundación de Cartagena, en 1533, Santa Marta perdió gran parte de su importancia. Aún así ella era la capital de una Gobernación, la Gobernación de Santa Marta, la cual era muy productiva.

La colonización hacia el interior desde Santa Marta se prolongó por mucho tiempo, y Santa Marta prefería enfocarse en si misma y producir para subsistir.

Aún así, Santa Marta conservó y conserva la belleza de su paisaje desde el primer día, y siempre fue conocida por su honda y bella bahía, buen refugio (posiblemente mejor que la de Cartagena) para naves.

Esta Gobernación se enfocó en las haciendas esclavistas al sur de la actual Ciénaga (Magdalena), pues eran tierras de considerable fertilidad y prácticamente sin ondulaciones, los cultivos más comunes en estas haciendas eran el Banano, el Maíz y la Guayaba.

De otro lado, el comercio minorista dentro de la Gobernación de Santa Marta era el segundo negocio más rentable.

Bogotá - La Vida Del Altiplano

Desde su fundación en 1538, los primeros años de la ciudad fueron duros, por no decir que estuvo a punto de desaparecer. La odisea de Jiménez de Quezada por encontrar Eldorado dejó a la joven villa sin el fuerte liderazgo necesario para crecer.

Finalmente, después de la muerte de Jiménez de Quezada, Bogotá comenzó a despegar, con la planificación de la Ciudad. El Trazo primitivo de la urbe alrededor de la Iglesia del Humilladero fue dejado atrás y decidieron hacer una ciudad cuadriculada al otro lado del río Sn. Francisco (Av. Jiménez). Amplia plaza de mercado, nomenclatura organizada, viviendas de lujo y edificaciones públicas amplias. Todo lo necesario para un centro administrativo de prestigio.

La vocación administrativa de Bogotá se notó pasados unos lustros desde fundada, su céntrica posición, la disponibilidad de recursos y su cercanía relativa a otras villas la hacía idónea para funcionar como centro neurálgico del gobierno Colonial. Atendiendo los reclamos de Gonzalo Jiménez de Quezada, Carlos V concedió a Bogotá el título de ciudad el 27 de Julio de 1540. A pesar de no ser un virreinato en sí, la Nueva Granada fue organizada bajo la autoridad de la Real Audiencia de Santafé. La Real Audiencia fue creada por la Cédula Real del 17 de Julio de 1549; la autoridad de ella comprendía los territorios comprendidos por las provincias de Santa Marta, Rio de San Juan, Popayán, Guayana, Cartagena y la Capitanía de Venezuela. La Real Audiencia era organo supremo de poder, administraba la justicia, organizaba la administración pública y se le encargó "pacificar" el territorio.

La primera sesión de la Real Audiencia de Santafé se hizo el 7 de Abril de 1550 en una casona que daba a la plaza de Bolívar, donde hoy queda el Palacio de Justicia. Los Magistrados de la Real Audiencia, eran conocidos como Oidores. Lejos de gobernar con justicia y buscar el bienestar general los Oidores demostraron ser la más pura y efectiva corruptela, que al final fue uno de los motivos por los cuales se dio la independencia. Molesto con la gestión de los Oidores, Madrid enviaba a los Visitadores, incógnitos de la corte que viajaban por las colonias y hacían un reporte de la situación para que su majestad decidiera. Esto probó ser bastante ineficaz, por eso sólo duró entre 1545 y 1558. El primer visitador fue Don Pedro de Ursúa. La lentitud de los visitadores para hacer reportes y el creciente poder y corrupción en la Real Audiencia fueron la gota que colmó la copa, Madrid decide enviar a Santafé de Bogotá un hombre fuerte para controlar la situación. Por eso, desde 1564 hasta 1717 en la Nueva Granada existió un presidente, quien controlaba a la Real Audiencia. El primer presidente, fue Don Antonio Díaz Vénero de Leyva. Las intrigas políticas siempre fueron tema de conversación en la Bogotá colonial, hasta tal punto que durante esta época se fraguó un golpe de estado -el primero en américa- en 1715. Los Oidores se rebelaron contra Don Francisco Meneses Bravo de Sarabia, originando una crisis en el sistema presidencial, el golpe contra Meneses la nueva situación política en España para la época, acabaron con la presidencia y dio origen al virreinato. Esta secuencia de situacione durante toda la colonia demuestran la preponderacia en asuntos político-administrativos de Bogotá frente a otras ciudades.

En el plano económico, Bogotá nunca fue tan activa y rica como las ciudades de la Costa, que se llevaban el trofeo de la riqueza, pero de igual forma la producción de sal en Zipaquirá, el cultivo de arracacha, papa y otros tuberculos fueron el fuerte de Bogotá.

La minería en el Nvo. Reino de Granada siempre fue importante, sobretodo la de cobre y esmeraldas. Los indígenas muiscas desarrollaron estos trabajos.

La encomienda se desarrolló con fuerza en esta región como en ninguna otra, quizás por la disponibilidad de muchos terrenos limpios y aptos para explotar, además de millones de mano de obra indígena "encomendable" a el puñado de españoles que poblaron la zona. Para 1591, sólo en Cundinamarca y Boyacá existieron ocho pueblos de encomienda donde se censó a 61,385 indígenas. La crueldad de muchos españoles contra la población indígena llegó a tal punto que el mismo Jiménez de Quezada, gran jurista y hombre de humanidades rogó a Carlos V leyes que protegieran a los indios. La ley Indiana y otros intentos fueron vanos, el maltrato continuó e incluso los defensores de los indígenas eran arrestados y condenados a muerte.

Muchos Españoles que provenían de las zonas más frías de la peninsula se asentaban en Bogotá, prefiriendola por su clima. Esto influyó notablemente en la cultura de la sabana.

La Economía Colonial

El periodo económico colonial, se caracterizó por su falta de dinamismo y el excesivo control de la metrópoli sobre la producción, los impuestos y las exportaciones. La minería, que era monopolio de los españoles estaba al servicio de las arcas de la península, donde se iba todo.

La producción agrícola era bastante rudimentaria y se concentraba en satisfacer el mercado interno, solo los productos exóticos que soportaran el viaje trasatlántico eran exportados a España. A su vez la península tenía el monopolio del comercio de productos manufacturados hacia las colonias.

Aunque no se notara en la sociedad colonial, una economía de este tipo se considera en depresión permanente, pues la balanza comercial siempre se mantuvo negativa.

La Encomienda, como se ha dicho antes fue la base económica, pues a la larga las encomiendas eran haciendas. de todas maneras, algunas zonas como las de la costa y el occidente las encomiendas no fueron tantas como en el altiplano cundiboyacense y concentrandose la produccion en haciendas comunes de propiedad española directa.

Muy pocos productos manufacturados eran hechos en las colonias, como mucho vasijas de barro para la faena diaria, armamento y mueblería rústica. El resto era traido de España. El elevado costo de muchos de estos productos obligaba a que las mismas personas fabricaran sus propios enseres, formando pequeñas ebanisterías y alfarerías en cada pueblo.

La moneda en la época colonial al principio vivió un profundo desorden, pues se manejaban los ducados que los mismos españoles traían con ellos, el aumento vertiginoso del comercio en la Nueva Granada obligo que la Real Audiencia autorizara la paridad de la escasa moneda con cualquier equivalente en oro o plata, descoordinando el comercio entre las personas.

Para 1620, Felipe II ordena la creacion de una Casa Real de Moneda en Santafé de Bogotá, para calmar la suplica por la estabilizacion del orden monetario. Específicamente el encargo era este:

"Casa de Moneda en Santafé donde se han de labrar escudos de oro sencillos y de dos; reales de plata de a ocho y de a cuatro y de a dos, sencillos y medios, cuartillos de vellón rico, ligados a cuatro marcos de cobre [y] uno de plata".

El primer tesorero de la Casa de Moneda de Bogota fue el Ingeniero Alfonso Turrillo de Yebra, quien tambien construyo la casa donde funcionó. La cédula de apertura de la Casa de Moneda concebia este negocio no como regulado directamente por el estado, sino como una concesion donde el Tesorero administraba la produccion de moneda bajo su cuenta y riesgo. La concesion a Turrillo de Yebra duro 15 años, pero la muerte de el, paso este negocio a parientes, impidiendo una regulacion directa hasta 1753.

Antes de llegar a Bogotá, Turrillo de Yebra pasó por Cartagena de Indias y abrio una oficina filial de la Principal de Bogotá, para consumir la plata y el oro de la provincia y proveer de sustento monetario a las islas del caribe. De todas formas, por conflictos con las autoridades cartageneras la casa de moneda de Turrillo en la ciudad duro poco y fue clausurada. Turrillo de Yebra llego a Bogotá, donde alquilo una oficina en una casa en la esquina entre la calle 11 con 5ta.

El proceso de fabricación de moneda en el Nuevo Reino de Granada era lento y lleno de formalidades burocraticas. Aunque la elaboracion de la pieza misma era sencillo: despues de fundirse el metal, se solidificaba y se adelgazaba la lamina resultante a martillazos, posteriormente, cortaban con tijeras (cizallas) los discos o troqueles para acuñarlas.

Los Estamentos Sociales

La sociedad colonial establecía un sistema rígido de castas sociales, en las cuales los españoles estaban en la cabeza, ocupando la totalidad de puestos del gobierno. Posteriormente, se encontraban los criollos, quienes eran hijos de españoles con mestizos o indígenas americanos; o sencillamente españoles racialmente puros pero nacidos en América. Luego estaban los meztizos e indígenas que no tenian relacion alguna con los españoles pero eran libres y finalmente los pocos indigenas que sobrevivieron trabajos forzados y los negros quienes conformaban la casta esclava.

Para hacer más entendible la estructura se puede ver de esta forma:


ESPAÑOLES (Terratenientes, Comerciantes por concesión de la Corona, gobernantes y administradores)

CRIOLLOS (Hijos de Españoles nacidos en América)

MESTIZOS (Comerciantes, artesanos, sirvientes libres)

ESCLAVOS (Indígenas encomendados, Negros)


La estructura colonial española, realmente era bastante similar a la de otras colonizaciones hechas por colonias europeas, pero tenía una pequeña particularidad, que la linea divisoria entre los colonizadores y colonizados, que era bastante clara en casos como Francia e Inglaterra se volvía difusa en el caso español pues el asunto pendiente eran los criollos, quienes eran españoles en regla, pero eran excluidos en el sistema social para las posiciones importantes y el gobierno por el circunstancial hecho de nacer más allá de Fisterre. Además, muchos criollos eran hijos de español con indígena o negro y en ese caso específico ese remanente recial era un agravante que impedía aún más la participacion activa de estos criollos en el gobierno y la economia coloniales. Estas dos situaciones sociales fueron parte de la pólvora que encendió el proceso de independencia.

Los indígenas libres, que pudieron salirse del sistema de encomiendas no tuvieron más alternativa que dedicarse a la servidumbre y los trabajos -pésimamente- pagos en trapiches y otros trabajos que los esclavos no hacían -por lo fáciles- y los criollos tampoco -por lo indignos-. Los indígenas que se liberaron y conservaron algunas tradiciones volvieron a las selvas y las rescataron, en parte, hasta el siglo XIX.

Los esclavos, naturalmente hacían lo que les fuera ordenado, y permanecieron en la ignorancia. Los esclavos vivían en condiciones infrahumanas pero la misma ignorancia les impedía exigir vivienda y tratos mas justos.

Arte Y Literatura De La Colonia

El arte y la literatura coloniales eran estrictamente controlados por el gobierno y por ello en la mayoria de los caso se referian a asuntos gubernamentales y religiosos. En el concierto artístico internacional, el arte colonial colombiano parece no ser tan apreciado pues otras escuelas artísticas como la Limeña y la Quiteña eran más acordes al gusto barroco que imperaba en la epoca. Aun asi el arec olombiano colonial dejo mucho para el acervo cultural de nuestro pais. La literatura colonial fue bastante escasa, y al igual que el arte plástico, era estrictamente controlado por el gobierno. Felipe II autroizó la Real Cédula de 1578 que restringia la produccion literaria en las colonias, prohibiendo las novelas de caballería y los periódicos que por esa epoca eran las formas más sencillas que podian incitar a la gente a cualquier sentimiento emancipador. Por ello florecieron la Poesía y las crónicas de Indias.

Literatura

Claribalte: La Primera Novela en América

Mientras habitaba la desaparecida Ciudad de Santa Maria la Antigua del Darién, el cronista y escritor Gonzalo Fernández de Oviedo, quen hacía las veces de Gobernador de la Provincia se dedicó a escribir una novela, que llamó "Claribalte". La importancia real de "Claribalte" es el hecho que fue la primera novela escrita en tierras americanas y único ejemplo de las novelas de caballería en América, ya que estas fueron prohibidas posteriormente.

La historia de "Claribalte" es el clásico estereotipo del caballero y la doncella, y se desarrolla en Europa. Claribalte, humilde sirviente se enamora de la hija de su señor, impidiendo su matrimonio. El rey se entera de los amores entre su hija y el sirviente y lo destierra; Claribalte se las ingenia para ser caballero, y combate por toda Europa, hasta que derrota a los bizantinos, eternos enemigos de su rey. Después de todas estas proezas Claribalte vuelve a la gracia de su señor quien le permite casarse con su hija, quien ya esperaba un hijo de Claribalte.

Además de "Claribalte", Gonzalo Fernández de Oviedo escribió crónicas de indias, específicamente sobre la región que él habitó.

Crónicas de Indias

Cuando no había todavia un control directo por el Gobierno Español de la producción literaria americana, los primeros españoles que llegaron a la zona se dedicaron a escribir acerca de lo que observaban en estas nuevas tierras, convirtiéndose en los ojos de España en sus dominios. Existen cuatro clases de crónicas de indias, las descriptivas, las seudocrónicas, las evangelistas y las indigenistas, en su orden de edición.

La primera crónica de indias de la historia, es el "Diario de Viaje" de Cristóbal Colon, escrito durante sus cuatro viajes a las Américas entre 1492 y 1504. En esta se nos habla de la flora de las zonas exploradas, la fisionomía de los indígenas, algunas tradiciones y la formación de las primeras dos ciudades: "Navidad" e "Isabela".

A el "Diario de Viaje" siguieron los trabajos más técnicos de expertos y dirigentes que viajaron años más tarde, como Juan De la Cosa, Américo Vespucio y el mismo Gonzalo Fernández de Oviedo, describiendo con detalle la exuberante flora, la intrigante fauna y los paisajes en general. Además de crónicas Juan de la Cosa y Vespucio pretendieron la edición de un mapa de las Américas.

Con el poblamiento de las zonas costeras y el establecimiento de las primeras colonias, como en cualquier cosa, comenzaron a llegar los oportunistas. Embaucadores, literatos racistas y desocupados ignorantes decidieron comenzar una fase literaria conocida como las "seudocrónicas" pues describían a los indígenas americanos como simples caníbales, atrasados e incultos por medio de relatos exagerados o alterados total o parcialmente. Todo esto con el objeto de vender más dinero, la mayoría de los seudocronistas jamás pisaron América aunque algunos como Nuñez Cabeza de Vaca lo hicieron por poco tiempo, que consideraron suficiente para escribir exageraciones en sus obras. La avalancha de seudocrónicas fue suprimida por la Real Cédula de 1578, que como ya sabemos, prohibió la producción literaria sobre los temas directa o indirectamente relacionados a las américas que no estuvieran permitidos por la corona.

Como la Real Cédula de 1578 eximía a la Iglesia de los controles del estado, muchos frailes que viajaron a las Américas comenzaron a escribir crónicas acerca del proceso de evangelización y el impacto que esta tuvo en la población indígena. Se destaca en este género Fray Bartolomé de las Casas, quien contrario a sus otros hermanos franciscanos no se limitó a documentar su experiencia "educativa y culturizadora" pero tambien a criticar el maltrato a los indígenas y la cara negativa de la evangelización.

Finalmente, con el pasar del tiempo el género de la crónica comenzó a decaer, pero a mediados del siglo XVII e inclusive en el XVIII surgen los cronistas indigenistas, quienes eran criollos y mestizos cultos, que rescataron el género de la crónica a manera de ensayo para exponer el maltrato y el genocidio cometido por las autoridades españolas. Muchos de estos cronistas fueron figuras ilustres en el proceso independentista.

Como vemos, la crónica fue, en compañía con la poesía la forma de expresión literaria de la colonia.

Escritores Camuflados

Además de los cronistas evangelistas e indigenistas, hubo otra tendencia de resistencia contra la Real Cédula de 1578, los llamados "escritores camuflados", quienes escribían poesía y ensayos incendiarios por medio se seudónimos, direcciones falsas e identidades robadas para escapar a la persecución de la policía y las "Brigadas de la Moral", quienes eran ciudadanos piadosos instigados por las autoridades eclesiásticas y civiles a perseguir a estos escritores.

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