Historia de Afganistán
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Orígenes
Los arqueólogos coinciden en que la región que actualmente ocupa Afganistán sustentó algunas de las más tempranas comunidades agrícolas del mundo. Las evidencias encontradas sugieren que hace por lo menos 50 mil años ya existían grupos humanos organizados en el área. Los primeros pobladores del territorio fueron tribus nómadas que se establecieron en las montañas afganas hacia el 1500 adC Por el año 545 adC el imperio persa de la dinastía Achemenidas controló la región por casi 200 años, hasta que en 328 adC, Alejandro Magno derrota al último gobernante persa. El año 323 adC el territorio es incorporado al reino griego de Bactriana, al que siguió un largo período en el que varios grupos controlan el país, entre ellos los kushanas de creencias budistas.
Los sasánidas reconquistan el noroeste del país -con Herat y Bactra- por allá por el siglo VI. Durante el siglo VII (634) los árabes invaden la zona y a partir del siglo VIII se inicia la islamización. A principios del siglo XI el Sultán Mahmud de Ghazni toma el control absoluto de Afganistán, pero en 1220, Gengis Khan invade el territorio y los mongoles pasan a dominar casi todo el actual territorio del país; mientras que lo que resta es controlado por los persas safawíes. En el siglo XIV y tras la disolución de los kanatos mongoles, la dinastía de los kurt (de Herat) se instala en el país.
Hacia el año 1492, el territorio de Afganistán está gobernado por abasíes, los gasnavíes y otras dinastías musulmanas; así como por los gurjanos de Timur Lenk (conocido también como Tamerlán). Prevalece una organización política feudataria y una estructura social netamente medieval, con una economía sustentada en el comercio y la agricultura. En 1522, Kandahar y Kabul quedan incorporadas al imperio mongol de Delhi. Se puede decir que la moderna nación afgana tiene su origen en el siglo XVIII, cuando Ahmad Sha Durrani logra unificar a todas las tribus en 1747 y combate a persas e indios (en 1761 invadió India y saqueó Delhi), fundando el Reino de los Afganos e instaurando una dinastía que duró hasta 1842.
Siglo XIX
Afganistán se convierte en un lugar de muchos conflictos, hasta que en 1826 Dost Muhammad Kan controla el este del país y asume el título de Emir, luego de expulsar a los Durrani de Kabul. La ayuda solicitada por Dost Muhammad a Rusia a cambio de ganancias territoriales, llevó al gobierno británico -en disputa con Rusia por el control geopolítico de la región- a invadir Afganistán en 1838, iniciándose la Primera Guerra Anglo-afgana (1838-1842). En 1839, Schulja -el último de los Durrani- reivindica el poder con la cooperación de los británicos, entrando en Kabul. La hostilidad contra los británicos y su gobierno títere, provoca una gran sublevación que en enero de 1842 causa la muerte a cerca de cinco mil británicos y les obliga a emprender una desastrosa retirada de Kabul. Reino Unido envía luego una expedición de represalia, pero renuncia a mantener la ocupación militar del territorio, dejando a Dost Mohammad Kan al frente del emirato, quien logra reafirmar su poder. En 1855 los británicos sucriben con este emir un tratado de amistad.
En 1878, nuevamente los afganos despiertan la hostilidad de los británicos, al adoptar una estrecha amistad con Rusia; lo que provoca una fuerte reacción de Reino Unido y comienza la segunda guerra anglo-afgana. La invasión comenzó en 1878, pero el 26 de mayo del mismo año, el emir Yakub Kan logra un acuerdo de paz, el cual entrega el manejo de la política exterior afgana a la potencia extranjera. Pero las tropas del emir se sublevan y matan a los miembros de la misión británica, lo que desencadena la ocupación de Kabul por las parte de las tropas británicas y la sustitución de Yakub por Abd-ar-Rahman Khan (nieto de Dost Muhammad) en el trono. En 1880, el príncipe Ayun -hermano de Yakub- proclama la guerra santa, derrotando a los británicos en ]. El general británico Roberts toma la contraofensiva, haciendo huir al emir Ayub, lo que da por terminada esta segunda guerra anglo-afgana. El Tratado de Rawalpindi (1880) entre Reino Unido y el emir Abd-ar-Rahman Khan convirtió a Afganistán en un Estado Asociado a India Británica, situación que se mantendrá hasta la Primera Guerra Mundial.
Habibollah (1901-1919)
La manifestación más clara de que Abdur Rahman había establecido su mando en el país, es la sucesión pacífica que se produce a su muerte en octubre de 1901, cuando su hijo Habibollah accede al trono. Aunque Abdur Rahman tenía muchos hjos, preparó a Habibollah para sucederle e hizo difícil al resto de sus otros hijos disputar la sucesión.
La introducción de tecnología europea moderna empezada por Abdur Rahman fue fortalecida por el Khan Habibollah; lo que provocó que los ideales y estilos occidentales penetraran la corte real afgana y las clases altas. Aunque asegura su posición como gobernante en virtud del apoyo del ejército creado por su padre, abibollah no tiene el carisma de Abdur ahman. Por consiguiente, la influencia de líderes religiosos -como Mahmoud Beg Tarzi, primo de su padre- aumenta durante su reinado. Tarzi (un poeta y periodista muy viajado y educado) había fundado el periódico nacionalista “ol-Akbar de Seraj” (“La Antorcha de las Noticias”) de gran influencia política incluso más allá de los límites de Afganistán y que encendió las primeras llamas nacionalistas modernas en el país. Este medio que hasta 1919 se utiliza como plataforma para contrarrestar los fundamentos clericales en contra de los cambios pro-occidentales del gobierno y de la sociedad afgana.Tal es la influencia del apasionado nacionalismo de Tarzi, que se dice que influye en toda una generación de reformadores centro asiáticos.
En materia internacional, el límite con Irán se delineó claramente en 1904, cuando se reemplaza la ambigua demarcación establecida por una comisión británica en 1872. Sin embargo, el acuerdo no es total debido a la divergencia en compartir las aguas del río Helmand.
Como todos los acontecimientos de política exterior que afectaban a Afganistán antes de la Primera Guerra Mundial, el desarrollo del "Gran Juego" entre Rusia y Reino Unido ocurre sin la participación del gobernante afgano. El acuerdo de 1907 entre ambas potencias no solamente divide la region de Asia Central en dos esferas de influencia, sino que también establece las bases de la neutralidad afgana durante gran parte del siglo. El acuerdo establece la aceptación por parte de Rusia de que Afganistán queda ahora fuera de su esfera de influencia y que en lo relacionado con las cuestiones ruso-afganas debe consultar a Reino Unido. Por su parte, este último se compromete a no ocupar ni anexar territorio afgano; así como tampoco interferir en los asuntos internos del país asiático.
En 1907, Habibollah visitó la colonia británica de India en calidad de invitado del virrey, Gilbert Elliot. Impresionado con el poder de los británicos, Habibollah resiste las presiones de su hijo Amanollah, del propio Tarzi (padre de la esposa de Amanollah) y otros nacionalistas para entrar en la Primera Guerra Mundial en favor de los Poderes Centrales y contra Reino Unido. De hecho, durante el conflicto Afganistán permanece neutral, a pesar de la presión interna de apoyar a Turquía cuando el sultán proclama la participación de su nación en lo que considera un "guerra santa". Sin embargo, Habibollah demuestra su habilidad al recibir y engatusar a una delegación germano-turca en Kabul durante 1915, de la que -luego de mucha dilación- logra un acuerdo de mucho dinero y provisiones a cambio de atacar la colonia británica de India. Pero el gobernante afgano ve en el conflicto una gran oportunidad de obtener ventajas a cambio de ambos bandos: ofrece a Reino Unido resistirse a un ataque de los Poderes Centrales contra India a cambio de que los británicos le reconozcan su soberanía en asuntos exteriores.
Entnces, la potencia europea promete la independencia total de Afganistán, a cambio de mantenerse neutral en el conflicto. El no cumplimiento de esta promesa y las divisiones entre pro-británicos y anti-británicos al interior de la sociedad afgana, provoca que Habibollah sea asesinado el 20 de febrero de 1919, por personas asociadas a este último movimiento.
Amanollah (1919-1929)
Amanollah asumió entonces el poder de su padre, luego de imponerse a su tío Nasrullah, a quién denunció como usurpador y cómplice en el asesinato de su padre. Amanollah era un ardiente reformador, al estilo de sus contemporáneos Mohammed Reza en Irán y Kemal Ataturk en Turquía. Exigió una revisión de los acuerdos firmados con Reino Unido en donde la potencia europea se hacía cargo de las relaciones exteriores de Afganistán a cambio de "protección" contra Rusia y la entrega de un subsidio en dinero y material para el ejército.
El rechazo británico a aceptar un cambio en statu quo llevó -en mayo de 1919- a Amanollah a proclamar unilateralmente la independencia de su país y a atacar la frontera india, dando inicio a la tercera guerra anglo-afgana. Reino Unido estaba agotado militarmente luego de la Primera Guerra Mundial y no se encontraba en condiciones de emprender una guerra en la frontera Indo-afgana, por lo que se limitó a rechazar la ofensiva junto a la frontera. Luego de intensas negociaciones se restauró la paz y Amanollah logró que Reino Unido reconociera la independencia de Afganistán. El reconocimiento formal de Afganistán como nación independiente por parte de Reino Unido, se concretó en el nuevo Tratado de Rawalpindi, firmado el 8 de agosto de 1919 y enmendado en noviembre de 1921.
Apenas firmado el mencionado tratado, Amanollah envió una delegación al exterior con el objetivo de establecer relaciones diplomáticas con diferentes países de Asia, Europa y América. La primera etapa de la delegación fue Moscú, donde fue recibido en octubre de 1919 con los brazos abiertos por parte de los líderes del nuevo régimen soviético. Esto se tradujo en un tratado de amistad con URSS y en el reconocimiento mutuo de ambas naciones. De esta manera, Afganistán fue el primer país en el mundo en reconocer al gobierno soviético. Con ello, Afganistán no solamente consiguió el reconocimiento de su independencia por parte de URSS, sino también el ofrecimiento de ayuda “moral y material en su heroica lucha contra el imperialismo británico”. Esto se traducirá en la evolución de una “relación especial” entre los dos gobiernos en los próximos 50 años.
Entre 1919 y 1929, la relación con URSS fue amistosa y fructífera, especialmente para Afganistán. De hecho, numerosos técnicos e instructores soviéticos llegaron al país para colocar el teléfono y el telégrafo; preparar a los jóvenes técnicos afganos y entrenar a los primeros pilotos de la naciente fuerza aérea afgana. Como consecuencia, el mercado afganí se vio inundado de productos soviéticos, en reemplazo de los británicos.
En 1923, Amanollah cambió su título de emir al de Rey e inmediatamente comenzó a desarrollar una serie de reformas políticas, sociales y religiosas; entre los que destacan cambios constitucionales y administrativos (como la designación de su hijo mayor como heredero del trono, en lugar de su hermano, tal como lo establecía la legislación islámica), quite del velo de las mujeres y la creación de las escuelas coeducacionales. Estas reformas fueron demasiado aceleradas y osadas, sin tomar en consideración las condiciones peculiares de Afganistán, la negativa actitud de las facciones religiosas a quienes afectaban estas innovaciones o su influencia en las tribus afganas.
Los grupos religiosos conservadores y los líderes tribales se sintieron agredidos por estas políticas. La rebelión de Khost, una revuelta tribal en 1924, fue sofocada totalmente, pero fue el primer indicio de que las cosas no estaban bien para el Rey. En diciembre de 1927, Amanollah se sintió tan seguro como para viajar a Europa, pero a su regreso debió hacer frente a una creciente oposición encubierta. En noviembre de 1928, un levantamiento de miembros de una tribu de Shinwari, seguido de ataques armados de las fuerzas Kodamani y Kuhistani del líder popular Baccheh Saqow (“el hijo del portador de agua”), derivaron en una guerra civil que forzó la caída del Rey Amanollah. Luego de un infructuoso esfuerzo por recuperar el trono el 14 de enero de 1929 Amanollah abdicó en favor de su hermano mayor, Inayatollah, pero Baccheh Saqow se proclamó “Habibollah Ghazi” o Habibollah II, emir de Afganistán, estableciendo un régimen conservador y favorable a la política británica. Amanollah cruzó la frontera india el 23 de mayo de 1929 y vivió su destierro en Italia y Suiza. Falleció en Zurich (Suiza) el 26 de abril de 1960 y posteriormente sus restos fueron sepultados en la ciudada de Jalalabad, al lado de la tumba de Amir Habibollah.
Mohammad Nadir Shah (1929-33)
Habibollah II fue manejado desde el trono por Mohammad Nadir Kan y sus hermanos, primos distantes de Amanollah. El 10 de octubre de 1929, Habibollah II fue ejecutado junto a 17 de sus colaboradores e inmediatamente una asamblea tribal “eligió” a Nadir Khan como “Sha”. Éste comenzó una sangrienta persecución de la oposición a su régimen y partidarios de Habibollah II. En 1931, se elaboró una nueva Constitución basada en la promulgada por Amanollah en 1923, aunque orientada a aplacar a los líderes religiosos y tribales conservadores. Nadir Sha fue asesinado el 8 de noviembre de 1933, siendo sucedido en el trono por su hijo de 19 años, el Príncipe Zahir.
Invasión soviética
A finales de los años 1970 la URSS invadió el país y lo mantuvo bajo ocupación durante la siguiente década, liberándolo cuando se derrumbó el bloque soviético. Véase Invasión soviética de Afganistán.
Guerra civil y los talibán
El país entró entonces en un período de guerra civil, hasta que una de las partes del conflicto, el movimiento integrista talibán, tomó control parcial país e instauró un régimen basado en la Sharia o "ley islámica". Una parte del extremo norte del país quedó bajo el control de la Alianza del Norte, mientras que parte de las montañas de la región fueron utilizadas como bases de Al Qaeda.
Desde la invasión estadounidense hasta la actualidad
Tras los Atentados del 11 de septiembre de 2001, los Estados Unidos invadieron el territorio afgano, derrocando a los talibán, e instaurando un gobierno provisonal.
En las primeras elecciones democráticas de la historia del país, celebradas en 2004, Hamid Karzai fue elegido presidente de Afganistán, dentro de un gobierno de coalición. Actualmente, la situación en el país es caótica, en parte debido a que las ya paupérrimas infraestructuras del pais fueron arrasadas durante la invasión.
Para más información, véase Ocupación de Afganistán 2003-2004
