Guido de Lusignan
Keywords: Guido de Lusignan, 1180, 1182, 1183, 1185, 1186, 1187, 1191, 1192
Guido de Lusignan (fallecido en 1194) fue un caballero francés que, por su matrimonio con la princesa Sibila de Jerusalén, se convirtió en rey de Jerusalén y condujo el reino al desastre tras de la batalla de Hatin en 1187.
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Arribo a Jerusalén
Guido era hermano de Hugo IX, conde de Lusignan. Junto con otro hermano, Amarlic, Guido viajó a Jerusalén en los años 1170, donde se convirtió en un vasallo de Agnes de Courtenay, madre del rey Balduino IV, enfermo de lepra. Agnes tenía la preocupación de que sus rivales políticos, liderados por el regente Raimundo III de Trípoli, quisieran ejercer un control más férreo forzando a su hija, y hermana del rey, la princesa Sibila, a que desposara a alguien de su gusto. Agnes frustró estos planes aconsejando a su hijo que desposara a Sibila con Guido. El rey accedió, y Guido se unió a la familia real en 1180. Por su matrimonio se convirtió en conde de Jafa y Ascalón y alguacil de Jerusalén.
Hombre ambicioso, Guido convenció a Balduino IV de que lo nombrara regente a comienzos de 1182, a pesar de la disconformidad de la Corte Suprema. El comportamiento de Guido como regente pronto ofendió a la Corte. Muchos colonos francos (descendientes de los primeros cruzados), pretendían hacer la paz con Saladino, sultán de Egipto, pues estaban cansados de guerras constantes y de las continuas amenazas a sus fronteras. Pero Guido y Reinaldo de Chatillon, junto a otros cruzados recién llegados, estaban allí para luchar. Las continuas provocaciones de Guido a Saladino hicieron imposible cualquier tipo de paz entre Jerusalén y Egipto.
La misma Agnes se encontraba descontenta con el proceder de Guido y rehusó defenderle. A fines de 1182 y principios de 1183, Balduino IV intentó anular el matrimonio de su hermana con Guido. Sibila se quedó en Ascalón, aunque tal vez no contra su voluntad. Al fracasar en el intento de separar a su hermana y heredera de Guido, el rey y la Corte Suprema cambiaron el orden de sucesión, situando a Balduino V, hijo de Sibila, en su primer matrimonio con Guillermo de Montferrat, por delante de Sibila, aunque ella no fue excluída de la sucesión. Guido se comportó discretamente desde 1183 hasta que su esposa se convirtió en reina en 1186.
Rey-consorte de Jerusalén
Cuando Balduino IV finalmente sucumbió a la lepra en 1185, Balduino V se convirtió en rey, pero era un niño enfermizo y murió a cabo de un año. Guido fue con Sibila a Jerusalén para el funeral de su hijastro en 1186, acompañados por una escolta armada, que puso como guarnición de la ciudad. Raimundo III, celoso de mantener su influencia, y su nueva aliada política, la reina viuda María Comnena, estaban intentando convocar la Corte Suprema, cuando Sibila fue coronada reina por el Patriarca Heraclio. Reinaldo de Chantillón ganó apoyo popular para Sibila afirmando que ella era "li plus apareissanz et plus dreis heis dou rouame". Con el claro apoyo de la iglesia, Sibila fue soberana indiscutida.
Sibila fue coronada sola, como reina exclusiva. Sin embargo, para ser coronada hubo de acceder a la anulación de su matrimono con Guido, para satisfacer a los miembros opositores de la corte, siempre y cuando ella tuviera libre albedrío para elegir su próximo esposo. Los líderes de la Corte Suprema accedieron y Sibila fue coronada. Pero, para asombro de la facción rival de la Corte, cuando tuvo que elegir nuevo esposo, eligió a Guido. La reina renunció a la corona y se la otorgó a Guido, permitiéndole coronarse a sí mismo. Hunifrido IV de Torón, esposo de la media-hermana de Sibila Isabela, era la baza de Raimundo III y los Ibelín para el trono, pero era débil de palabra y ambición, por lo que se alejó de ellos y apoyó a Guido, jurando lealtad a Sibila. Hunifrido se convertiría en uno de los aliados más próximos a Guido durante su reinado .
Caída de Jerusalén
La primera preocupación del rey fue comprobar los avances de Saladino. En 1187 Guido, contra el consejo de Raimundo III, intentó aliviar el sitio que Saladino había puesto a Tiberias; el ejército de Guido fue rodeado; cortado su suministro de agua, el 4 de julio el ejército de Jerusalén fue destruído completamente en la batalla de Hatin. Guido fue uno de los muy pocos cautivos perdonados por los Sarracenos tras la batalla, junto con su hermano Godofredo, Reinaldo y Hunifrido.
Los exhaustos cautivos fueron llevados a la tienda de Saladino, donde Guido recibió un cáliz de agua como muestra de la generosidad de Saladino. Cuando Guido ofreció el cáliz a su compañero Reinaldo, Saladino arrojó el cáliz. Luego ordenó la ejecución de Reinaldo (Saladino estaba furioso con Reinaldo, porque éste había atacado tiempo atrás una caravana en la que viajaba la hermana de Saladino).
Guido fue encarcelado en Damasco mientras Sibila permaneció defendiendo Jerusalén, pero tuvo que cedérsela a Saladino el 2 de octubre. Sibila escribió a Saladino rogándole la liberación de su esposo, y Guido fue liberado finalmente en 1188 permitiéndole retornar con su mujer. Guido y Sibila buscaron refugio en Tiro, la única ciudad aún en manos cristianas, gracias a la defensa de Conrad de Montferrat.
Conrad negó refugio a Sibila y a Guido, y éstos acamparon fuera de los muros de la ciudad durante meses. Y pronto Guido se unió a una vanguardia de la recientemente llegada tercera cruzada. La reina lo siguió, pero murió de una epidemia junto con sus hijas. Según acuerdo de los miembros sobrevivientes de la Corte Suprema, con la muerte de Sibila, Guido perdió su autoridad como rey-consorte y la corona pasó a Isabela.
Rey de Chipre
En 1191 Guido dejó Acre con una pequeña flota y llegó a Limasol. Buscaba apoyo de Ricardo I de Inglaterra, del cual había sido vasallo previamente en Francia. Juró lealtad al rey Ricardo y asistió al casamiento y ceremonia de Ricardo con Berenguela de Navarra. Participó en la campaña contra Isaac Comnenus de Chipre e impresionó a Ricardo de tal manera que Guido se convirtió en el favorito de Ricardo para ser rey de Jerusalén.
El rey Filipo II de Francia apoyaba en cambio a Conrado de Montferrat, que fue elegido rey en 1192 por derecho de su esposa Isabela; Conrado había anulado el matrimonio de Isabela con Hunifriedo y desposado a Isabela. Conrado fue asesinado e Isabela desposó a Enrique II de Champaña. Cuando éste murió, en 1197, Isabela desposó al hermano de Guido, Amalric. Mientras tanto, Guido fue compensado por la pérdida de su reino comprándole Chipre a Ricardo, que la había conquistado camino de Palestina. Guido falleció en 1194, pero los descendientes de los Lusignan continuaron gobernando el Reinado de Chipre hasta 1474. Guido fue sepultado en la iglesia de Temples en Nicosia.
