Goliat
Keywords: Goliat, Antiguo Testamento, Biblia, Cristianos, David, Israel, Jehová, Judíos, Samuel
Goliat es un personaje del Antiguo Testamento de la Biblia de los judíos y cristianos. Según éste, Goliat fue un gigante de la ciudad de Gat y paladín del ejército filisteo a quien David dio muerte. Era extraordinariamente alto, pues medía seis codos y un palmo (2,9 m.). Su cota de malla de cobre pesaba 5.000 siclos (57 Kg.) y la hoja de hierro de su lanza, 600 siclos (6,8 Kg.). Era uno de los refaím, y puede que haya sido un soldado mercenario del ejército filisteo.
No mucho tiempo después que Samuel ungió a David, y una vez que el espíritu de Jehová había dejado al rey Saúl (1Sa 16:13, 14), los filisteos se reunieron para guerrear contra Israel en Socoh, y acamparon en Efes-damim. Cuando las líneas de batalla de los filisteos y el ejército de Saúl se encontraron de frente a cada lado del valle, el gigantesco guerrero Goliat salió del campamento filisteo y en voz alta desafió a Israel para que presentara a un hombre que luchase con él en un combate cuerpo a cuerpo, cuyo resultado determinaría qué ejército llegaría a ser siervo del otro. Durante cuarenta días, Goliat desafió al aterrorizado ejército de Israel cada mañana y cada atardecer. No obstante, ningún soldado israelita tuvo suficiente valor como para aceptar el reto. (1Sa 17:1-11, 16.)
Al desafiar a los ejércitos del Dios vivo, Jehová, Goliat firmó su propia sentencia. El pastorcillo David, sobre quien estaba el espíritu de Dios, hizo frente a su reto. Goliat, precedido por su escudero, avanzó, invocando por sus dioses el mal contra David. A esto, David respondió: “Tú vienes a mí con una espada y con una lanza y con una jabalina, pero yo voy a ti con el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de las líneas de batalla de Israel, a quien tú has desafiado con escarnio”. (GRABADO, vol. 1, pág. 745.) Cuando David le lanzó una piedra con su honda, esta se le hundió en la frente y Goliat cayó a tierra. Acto seguido, David se plantó sobre Goliat y con la espada del gigante le cortó la cabeza. A esto siguió una notable derrota y una gran matanza de filisteos. (1Sa 17:26, 41-53.)
