Gaugamela
Keywords: Gaugamela, 1 de octubre, 30 de septiembre, 331 adC, 333 adC, Alejandro Magno, Darío III, Falange, Imperio Persa
Esta batalla tuvo lugar el 1 de octubre de 331 adC, en una llanura en las cercanías de la ciudad de Gaugamela, entre el Ejército persa a órdenes de su rey Darío III y el Ejército macedonio bajo el mando de Alejandro Magno. El Ejército macedonio estaba compuesto por 40.000 infantes y 7.000 jinetes y el Ejército persa, por 100.000 infantes y 34.000 jinetes, 200 carros y 20 elefantes (si bien las cifras dadas por los distintos historiadores son muy dispares). Los antecedentes de esta batalla los encontramos en la batalla de Issos en 333 adC, donde Alejandro había derrotado a Darío, quien huyó después de la batalla. El objetivo de Alejandro era capturarlo o matarlo, para que así las distintas tribus del imperio persa lo reconociesen como su sucesor. Darío había ordenado preparar el terreno aplanando las rocas salientes para el uso de sus carros en el ataque, a los que había incorporado hojas de espadas en las ruedas para asi vencer a la falange macedónica.
Desarrollo de la acción
En la noche del 30 de septiembre los ejércitos se hallaban apostados, preparados para la confrontación. Darío tuvo en alerta a su ejército en temor a un ataque nocturno; Alejandro se dedicó a efectuar un reconocimiento, planificar la batalla y dormir. Al día siguiente el Ejército persa se colocó en una línea de Oeste a Este con dos poderosas alas de caballería. Darío se situó en el centro con 1.000 guardias a caballo delante de él, 50 carros guadañeros y 20 elefantes; situó 100 carros guadañeros en su centro izquierdo y 50 en su centro derecho. Alejandro se situó en el ala derecha, casi justo frente a Darío; para evitar el envolvimiento, situó su falange en el centro reforzado con una doble formación a retaguardiapara que, en el caso de que fueran rodeados, pudieran dar media vuelta y enfrentarse al enemigo desde la dirección contraria; y apoyada en sus flancos por formaciones profundas giradas en un ángulo de 45 en sus extremos.
Alejandro se movió oblicuamente hacia su derecha para mantener la superioridad en el flanco y saliendo del terreno preparado por Darío. Éste entonces ordenó que su ala izquierda contuviera al movimiento lateral de Alejandro realizando una salida envolvente. Alejandro a su vez inició un ataque hacia el centro de las tropas envolventes; y se inicia una serie de ataques y contraataques hasta que las formaciones persas quedan rotas.Darío envía sus carros, la infantería macedonia, que estaba delante de la caballería para protegerla de los carros, arroja sus jabalinas, flechas y demás armas arrojadizas y abre filas quedando aisladas las cuadrigas que atravesaron las líneas macedonias. Darío, en un nuevo intento para detener el avance de Alejandro, envía a la caballería persa del sector central; de esta forma abre una brecha en sus filas. Alejandro aprovecha este punto decisivo girando hacia la izquierda y convergiendo, con las tropas de la derecha de su centro, al lugar en donde se encontraba Darío; quien al igual que en Issos huyó.
En el centro izquierdo macedonio el desarrollo había sido diferente. El sector izquierdo del centro se había detenido para socorrer el ala izquierda, produciéndose una brecha por la cual la caballería persa penetra; pero en lugar de atacar por la retaguardia, continúa hasta el campamento de bagajes macedonio y acaba con las tropas no combatientes.Con esta penetración coincide un movimiento envolvente de la caballería persa del ala derecha, con lo cual el ala izquierda macedonia se ve obligada a combatir en dos frentes. La formación de retaguardia de la falange gira sobre sí misma para socorrer al campamento y amenaza a la caballería enemiga que se había vuelto contra el ala izquierda macedonia, la cual pide ayuda a Alejandro, quien detiene la persecución. El ala derecha persa, al tener conocimiento de la huida de Darío y del derrumbamiento del centro e izquierda del ejército, pierde ímpetu en su ataque y ante el riesgo del cerco huye, produciéndose una persecución de 75 millas. Las cifras de bajas en ambos ejércitos hablan de 100 soldados y 1.000 caballos en las filas de Alejandro y 40.000 muertos y más prisioneros aún entre los persas. En general en las batallas de la antigüedad, la mayoría de las bajas se producen en las persecuciones posteriores al combate.
Consecuencias
La destrucción del ejército persa en esta batalla y el posterior asesinato de Darío por parte de sus seguidores permitió la conquista del imperio Persa por parte de Alejandro.
Fuente: http://www.leavenworth.army.mil/milrev/download/Spanish/JanFeb01/pdf/scar.pdf
Categoría: Batallas
