Gaia

Keywords: Gaia, 1969, Afrodita, Anteo, Apolo, Arges

Este artículo trata de la diosa griega, personificación de la Tierra. Para otros usos, vea Gaia (desambiguación).
Dioses de la
mitología griega

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Dioses ctónicos:

Gaia (en griego Γαια, Γαιη o Τη, «suelo» o «tierra», también deletreado Ge, Gea, Gaea o Gaya) es una diosa griega que personifica la fertilidad de la Tierra.

Tabla de contenidos

En la mitología griega

La Teogonía de Hesíodo cuenta (116ff) cómo, tras el Caos, surgió Gaia, la de anchos pechos, la eterna fundación de los dioses del Olimpo. De su propio ser, «sin dulce unión de amor», trajo a Urano, el cielo estrellado, su igual, para cubrirla a ella y a las colinas, y también a Ponto, la infructuosa profundidad del mar. Pero tras esto, cuenta Hesíodo, yació con el Cielo y engendró a los Titanes Océano, Ceo, Crío, Hiperión y Jápeto, y a las Titánides Tea, Rea, Temis, Mnemósine, Febe la de la dorada corona y la hermosa Tetis. «Tras ellos nació Crono el astuto, el más joven y terrible de sus hijos, y éste odió a su lujurioso padre.»

Hesíodo menciona que Gaia concibió más descendencia con Urano. Primero los Cíclopes gigantes de un solo ojo, constructores de murallas, a los que posteriormente se le dieron nombres: Brontes («el que truena»), Estéropes («el que da el rayo») y Arges («el que brilla»): «Había fuerza, poder y destreza en sus obras.» Luego añade los tres terribles hijos de cien manos de la Tierra y el Cielo, los Hecatónquiros, Coto, Briareo y Giges, cada uno con cincuenta cabezas.

Urano se avergonzó de los deformes cíclopes y hecatónquiros, y decidió encerrarlos en el Tártaro, el mundo de las profundidades y la oscuridad, donde no pudieran ver la luz, y se regocijó de su maldad. Gaia sin embargo los amaba, así que incitó a los titanes a que se rebelaran contra su padre. Urano terminó por encerrarlos también en el Tártaro. Gaia acudió a ayudarles con las titánides. Pero apenas liberados, los cíclopes atacaron a los titanes y los hecatónquiros a las titánides, celosos de su belleza.

Gaia se vio entonces obligada a encerrar por su cuenta y para siempre a cíclopes y hecatónquiros. Gaia pidió ayuda a sus hijos, titanes, para vengarse de Urano, pero sólo Crono estuvo dispuesto a cumplir con su obligación. Crono encontró a Urano confiado en brazos de Nix, con la que había engendrado a Tánatos e Hipnos, y le castró con una hoz de pedernal que le había dado Gaia, arrojando los testículos tras él. Al salpicar la sangre de éstos en la Tierra, surgieron los Gigantes con armadura (más tarde destruidos por los dioses con la ayuda de Heracles), las Erinias y las Melias (ninfas de los fresnos). Crono arrojó al mar la hoz (que dio origen a la isla de Corfú) y los testículos de Urano, donde produjeron una espuma de la que nació Afrodita. Crono encerró entonces a Urano en el Tártaro junto con los cíclopes y hecatónquiros, a quienes también temía.

Tal como Urano había sido depuesto por su hijo, Crono, así él mismo estaba destinado a ser derrocado por el suyo. Para evitarlo, se tragó a sus hijos tan pronto como éstos nacían. Gaia le dio a la esposa de Crono, Rea, la idea que salvaría a su último hijo, Zeus: dar a Crono una piedra envuelta en pañales que pareciese un bebé. Entonces Gaia crió a Zeus (según algunas versiones de la historia), quien eventualmente rescataría a sus hermanos y hermanas, tragados por Crono, y también liberaría a los Cíclopes, Hecatónquiros y Gigantes del Tártaro. Juntos, Zeus y sus aliados derrocarían a Crono.

Tras la castración de Urano, Gaia parió a Equidna y (según algunos) a Tifón, engendrados por Tártaro. De Ponto, Gaia tuvo a Nereo, Taumante, Forcis y Euribia.

Cuando Apolo mató a Pitón, hijo de Gaia, ésta le castigó enviándole con el rey Admeto como pastor durante nueve años.

Zeus escondía a una amante, Elara, de Hera ocultándola bajo la tierra. El hijo que tuvo de ésta, el gigante Ticio, es por tanto considerado a veces hijo de Gaia, la diosa de la tierra, y de Elara.

Gaia también hizo inmortal a Aristeo.

Se creía que Gaia era la deidad original tras el Oráculo de Delfos. Traspasó sus poderes a, según las fuentes, Poseidón, Apolo o Temis.

Se cree por algunas fuentes (Joseph Fontenrose 1959 y otros) que Gaia fue la deidad original tras el Oráculo de Delfos. Traspasó sus poderes a, según la versión, Poseidón, Apolo o Temis. Apolo es el mejor conocido como poder tras el oráculo, muy reconocido ya en tiempos de Homero, tras haber matado al hijo de Gaia Pitón en ese lugar y usurpado su poder ctónico. Hera castigó a Apolo por esto enviándole al rey Admeto como pastor durante nueve años.

A diferencia de Zeus, un errante dios nómada del cielo abierto, Gaia se manifestaba en lugares cerrados: la casa, el patio, la matriz, la cueva. Sus animales sagrados son la serpiente, el toro lunar, el cerdo, y las abejas. En su mano la amapola adormidera se puede convertir en una granada.

Consortes y descendencia

Interpretaciones

Algunas fuentes, como los autores Marijas Gimbutas y Barbara Walker, afirman que Gaia como la Madre Tierra es una evolución de la Gran Madre del pre-Indo-Europeo, una diosa de la vida y la muerte generosa pero pavorosa, que había sido venerada ya desde el Neolítico Oriente Próximo, Anatolia y la zona de influencia de la cultura egea, pero también más allá de Malta y las tierras etruscas. Esta teoría levanta controversia en la comunidad académica. La creencia en una Madre Tierra nutricia es una característica del moderno culto neopagano a la «Diosa», que suele ser vinculado por los practicantes de esta religión con la teoría de la diosa neolítica.

La separación que Hesíodo hizo de Rea y Gaia no fue seguida rigorosamente, ni siquiera por los propios mitógrafos griegos. Mitógrafos modernos como Kerl Kerényi o Carl A. P. Ruck y Danny Staples, así como una generación anterior influenciada por La rama dorada de James Frazer, interpretan que las diosas Deméter la «madre», Perséfone la «hija» y Hécate la «vieja», como las entendían los griegos, eran tres aspectos de una Gran Diosa anterior, que podría ser identificada con Rea o con la propia Gaia. En Anatolia (la actual Turquía) Rea era conocida como Cibeles. Los griegos nunca olvidaron que el antiguo hogar de la Madre Montaña era Creta, donde una figura en parte identificada con Gaia había sido venerada como Potnia Theron (Πωτνια Θερων), la «Señora de los Animales», o simplemente Potnia, la «Señora», un apelativo que podría ser aplicado en textos griegos anteriores a Deméter, Artemisa o Atenea.

La llegada de los dioses del Olimpo con los inmigrantes al Egeo durante el II milenio adC, y la en ocasiones violenta lucha por suplantar a Gaia, imbuye a la mitología griega de su característica tensión. Ecos de la fuerza de Gaia persisten en la mitología de la Grecia clásica, donde sus papeles están divididos entre Hera, consorte de Zeus, Deméter, Artemisa, gemela y esposa de Apolo, y Atenea.

En Roma la diosa importada Cibeles fue venerada como Magna Mater, la «Gran Madre», e identificada con Ceres, la diosa romana de la agricultura que era aproximadamente equivalente a la griega Deméter, pero con diferentes aspectos y adorada con diferentes cultos.

En otras culturas

La idea de que la propia tierra fértil era femenina y nutría a la humanidad no estuvo limitada al Mediterráneo. En la mitología nórdica la Gran Madre, la misma madre de Thor, era conocida como Jord, Hlódyn o Fjörgyn. En la mitología lituana Gaia - Žemė es hija del Sol y la Luna, y también esposa de Dangus (Varuna). En las culturas del Pacífico, la Madre Tierra era conocida bajo tantos nombre y con tantos atributos como las culturas que la reverenciaban. Por ejemplo, el mito de la creación de los maoríes incluye a Papatuanuku, compañera de Ranginui, el Padre Cielo.

En la teoría ecológica moderna

Este nombre mitológico fue rescatado en 1969 por James Lovelock para su hipótesis Gaia. La hipótesis propone que los organismos vivos y las materias inorgánicas forman parte de un sistema dinámico que da forma a la biosfera de la Tierra. La propia Tierra se considera un organismo con funciones autorregulatorias.

En la cultura popular

La trama de la película Final Fantasy toma esta filosofía de Gaia, que también fue abrazada por algunas facciones del movimiento Nueva era y por algunos ecologistas.

En el videojuego Werewolf: The Apocalypse, se supone que los hombres lobo son las armas de Gaia contra el Wyrm, una representación de la destrucción ecológica.

La serie de dibujos animados Las aventuras del Capitán Planeta incluye una personificación de Gaia, cuya salud depende del estado del medioambiente mundial.

Referencias

Keywords: Gaia, 1969, Afrodita, Anteo, Apolo, Arges