Fray Antonio de Guevara

Keywords: Fray Antonio de Guevara, 1480, 1545, Cantabria, Carlos I, Conceptismo, Ensayo, Francisco I, Isabel la Católica

Fray Antonio de Guevara (Treceño, Cantabria, 1480 - 1545), escritor y eclesiástico español, uno de los más populares del Renacimiento (se ha calculado que sus obras se publicaron durante los siglos XVI y XVII más de 600 veces por toda Europa).

Biografía

Procedía de las Asturias de Santillana. Fue segundón de una casa noble y como tal se le destinó a la carrera eclesiástica. Sin embargo, gracias a los buenos oficios de un tío suyo, puede educarse en la Corte: «A do me crié, crescí y viví algunos tiempos, más acompañado de vicios que no de cuidados.» Fue paje del príncipe don Juan y, muerto este, de la reina Isabel la Católica. Cuando esta falleció a su vez, profesó en la Orden de San Francisco. Estuvo en la Corte del emperador Carlos I durante la Guerra de las Comunidades de Castilla; este le nombró predicador real en 1521. Ejerce de cronista, participa en el Consejo, y es muy posible que escribiera al Emperador los importantes discuros que hubo éste de pronunciar, primero, ante las Cortes de Monzón como respuesta al desafío de Francisco I (junio de 1528) y, después, en Roma, ante el Papa Paulo III en 1536, con motivo de su coronación como emperador. En 1529 obtuvo permiso real para marchar a Guadix, de cuya diócesis había sido nombrado Obispo, si bien acompañó al Emperador en la empresa de Túnez entre 1535 y 1536 y actuó como predicador en el funeral de la Emperatriz (Toledo, 1538). En 1537 había sido proclamado Obispo de Mondoñedo, pero la Corte le atrajo aún para vigilar la edición de sus libros. Allí escribió su Menosprecio de Corte y Alabanza de Aldea (1539), libro que influyó no sólo a autores españoles (Pedro de Navarra, Diferencia de la vida rústica a la noble, 1567) o Gallegos, Coplas en vituperio de la vida de palacio y alabanza de aldea), sino que fue traducido al momento al francés (Lyon, 1542), al inglés (Londres, 1548) al italiano (Florencia, 1601) y al alemán (1604).

Sin embargo, su vida religiosa franciscana y su activa vida cortesana disuenan altamente: persiguió constantemente la notoriedad y acusó un gran desorden intelectual que le hizo usar las citas de autores grecolatinos sin preocuparse de asegurar sus fuentes, en su mayoría erróneas, ni de someterlas a crítica; es más, llegó a falsearlas o inventarlas conscientemente. De esta equívoca o falsa erudición fue acusado por doctos humanistas como Pedro de Rúa, en unas Cartas censorias, Antonio Agustín, Melchor Cano y Pierre Bayle. En eso su espíritu fue muy medieval. Su deseo de gloria y fama y su contagioso entusiasmo por las novedades, sin embargo, hacen de él un espíritu plenamente renacentista y actualmente se le estima como un importante precursor del ensayo por sus Epístolas familiares, colección de cartas en prosa, algunas quizá ficticias, de tema variopinto y dirigidas a varios cortesanos y religiosos con el principal propósito de disertar con amenidad sobre cualquier asunto susceptible de ello. Caracteriza a Guevara una inagotable curiosidad, el talante humorístico, un absoluto desprecio por la precisión erudita y la intención de educar y moralizar deleitando lo más posible.

Uno de los libros más influyentes de Guevara ha sido el Relox de príncipes o Libro áureo del emperador Marco Aurelio, donde aparecen intercaladas una serie de epístolas escritas por el emperador romano según los supuestos de la retórica de su tiempo; en esta obra aparece el citadísimo pasaje con la leyenda del villano del Danubio, de gran trascendencia literaria. Del amanerado estilo de este libro han intentado hacer derivar el conceptismo inglés o Eufuismo. En efecto, se echa de ver en el estilo de Guevara el abuso del homoteleuton hasta acercarse en algún momento a la prosa rimada; no usa este recurso con la moderación que otros autores de entonces, como Hernando del Pulgar en sus Letras.

Obras

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