Formalismo ruso
Keywords: Formalismo ruso, New criticism, Shklovsky
Partiendo de que el formalismo ruso modificó sus posturas con respecto a los conceptos de arte, literatura y texto en el transcurso del siglo XX, y abrió el camino de la nueva crítica angloamericana (New criticism) y la crítica marxista, debemos dar bases para una proyección general de las intenciones del formalismo desde un principio. Según Raman Selden, los formalistas rusos se interesaban en establecer un método científico que pudiera estudiar seriamente la literatura. Para tal fin, los formalistas tenía que aislar el objeto, la obra en sí, del sujeto-creador de la obra; y limitarse en el estudio del la forma en que funciona los recursos literarios en la obra2; su suma definiría el concepto de literatura3. Sin embargo esta postura fue modificada sustancialmente en épocas posteriores cuando los formalistas ya se interesados en el desarrollo de modelos e hipótesis que “permitiera explicar cómo los mecanismo literarias producen efectos estéticos y cómo lo literario se distingue y se relaciona con lo extraliterario”4.
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El arte como recurso y la narrativa
El enfoque, para esta primera etapa, sostiene que la literatura es una estructura peculiar del lenguaje, cuya peculiaridad se basa en que su uso está fuera de cualquier utilidad pragmática. Además de esto, su cualidad de objeto elaborado, hace que se diferencie del lenguaje práctico5. Para definir las técnicas utilizadas por los escritores para producir efectos específicos, Shklovsky aportó el concepto de extrañamiento. Sostenía que la cotidianidad hacía que se “perdiera la frescura de nuestra percepción de los objetos,”6 hacía de todo automatizado. Como salvador de ese medio alienado por la automatización, hace entrada triunfal el arte. Su técnica de salvación consistiría en hacer extraño los objetos “crear formas complicadas, incrementar la dificultad y la extensión de la percepción, ya que, en estética, el proceso de percepción es un fin en sí mismo y, por lo tanto, debe prolongarse”7. Como se ve, el extrañamiento no afecta a la percepción, sino a la presentación de la percepción. Al proceso de presentación, Shklovsky lo denomina revelar una técnica8. Otro de las innovaciones en la primera etapa del formalismo ruso, es en la modificación del término trama. Para Aristóteles trama es la “disposición artística de los acontecimientos que conforman la narración”9. El formalismo extiende este concepto, al incluir los recursos10 utilizados para prolongar o interrumpir la narración cuyo efecto sería la de impedir que los acontecimientos narrados sean tomados automáticamente. A la unidad de trama más pequeña, Tomashevsky lo define motivo11. Según este formalista, el foco en potencial del arte está en aquellos motivos que no son esenciales para la narración. En un proceso mayor, en que el tema, la ideas y las referencias a la realidad se presenta como excusa del escritor para justificar los recursos formales; Estos procesos externos y no literarios Shklovsky lo llamó motivación. Posteriormente, Jonathan Culler enfoca el término de motivación: “Asimilar o interpretar algo es colocar en el interior de las formas de orden que la cultura posibilita y, por lo general, esto se lleva a cabo hablando sobre ello en un discurso que la cultura tiende por lo natural”12. Ante una página lleno de motivos, de imágenes desordenadas, preferimos naturalizarla, le insistimos borrar su textualidad para crear una realidad aparte a la cotidiana. La idea antigua de los primeros formalista de que sólo el texto puede explicarse separando la expresión del contenido, es modificado por posteriores formalistas, Como se verá más adelante.
El dominante
El problema en que los elementos de una la obra pueda permitir la automatización, y en que el recurso pudiera realizar distintas funciones estéticas en varias obras, hizo que los formalistas consideraran las obras literarias como sistemas dinámicos donde los elementos interactúan en un escenario de fondo, de acuerdo a un guión central. Ese guión central, o dominancia sobre los otros elementos, Jackobson lo define como dominante así: “ Es el componente centra de una obra de arte que rige, determina y transforma los demás”13. La noción de extrañamiento también se modifica a un plano en un que implica un cambio y desarrollo histórico. La antigua postura que el texto literario sea estudiado por medio de categorías universales, es revaluada y condicionada por un estudio historicista de la función dominante y demás grupos de elementos. Pero Bakhtín da un paso más.
La escuela de Bakhtin
En esta etapa del formalismo, Bakhtín da un enfoque marxista a la lingüística de Saussure. Dicho enfoque programaba que toda ideología no se puede separarse de si materia social, el lenguaje. Por la misma línea, Voloshinov propone que las palabras “eran signos sociales, dinámicos y activos, capaces de adquirir significados y connotaciones distintos para las diversas clases sociales, en situaciones sociales e históricas diferentes”14. Bakhtin proyectó esta dinámica visión del lenguaje al campo de crítica literaria. Uno de los aportes de la crítica, es considerar cierto tipo de obras por ejemplo, la de Dostoyevski; como una polifonía de voces contractuales: ·”no se intentará de orquestar los diversos puntos de los personajes. La conciencia de éstos no se funde con la del autor ni se subordina, a su punto de vista, sino que conserva su integridad e independiente: No son sólo objetos del universo del autor, sino sujetos a su propio mundo significante”15. Todo esto en conjunción con el hecho social que enmarca los posibles situacionales de los personajes. Bakhtin también desecha la noción de que la obra es unificada. Al contrario, la obra se resistiría a una unificación textual, pudiendo poseer diversos niveles de dominantes con sus respectivos elementos funcionales.
Finalmente, el entronque del formalismo conduce a la crítica marxistas. Tanto para los formalistas como la naciente crítica marxista considera que las estructuras, el conjunto específico de recursos, el catálogo de obras, el cuerpo de géneros, son inseparables al medio social que lo produce, y a las ideas predominantes de moda. Y es donde nace la función estética: el arte como producto de la sociedad. ◄
Notas:
1. Reseña sobre el primer capítulo del libro La teoría literaria Contemporánea de Raman Selden. 2. Selden, Raman. La teoría literaria Contemporánea. Barcelona: Editorial Ariel, 1989. p 14. 3. Selden. op. cit. p 15. 4. Selden. op. cit. p 13. 5. Selden. op. cit. p 16. 6. Selden. op. cit. p 17. 7. Selden. op. cit. ibídem. 8. Selden. op. cit. 19. 9. Selden. op. cit. p 20. 10. “Las digresiones, los juegos tipográficos, el desorden de las partes de libro y la extensas descripciones constituyen otro tanto de recursos”. Selden op. cit. ibídem. 11. Tomashevsky llama motivo a la “ unidad de trama más pequeña, que puede consistir en un simple enunciado”. Selden. op. cit. p 21. 12. Selden. op. cit. p 22. 13. Selden. op. cit. p 13. 14. Selden. op. cit. p 25. 15. Selden. op. cit. p 26.
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