Eyes Wide Shut
Keywords: Eyes Wide Shut, Harvey Keitel, Nicole Kidman, Stanley Kubrick, Sydney Pollack, Tom Cruise, Traumnovelle
"Eyes Wide Shut"
- Título original: Eyes Wide Shut
- País: EEUU / Reino Unido
- Año: 1999
- Duración: 159 min.
- Género: Drama
- Producción: Brian W. Cook, Jan Harlan, Stanley Kubrick
- Dirección: Stanley Kubrick
- Guión: Stanley Kubrick, Frederic Raphael
- Fotografía: Larry Smith
- Música: Jocelyn Pook
- Reparto: Tom Cruise, Nicole Kidman, Sydney Pollack, Todd Field, Marie Richardson, Leelee Sobieski
- Comentarios: Película póstuma de Stanley Kubrick, que murió pocos días después de acabar el montaje definitivo. Basada en la novela Traumnovelle de Arthur Schnitzler, el guión fue adaptado por Kubrick y Frederic Raphael, adaptándolo al Nueva York contemporáneo. Durante el larguísimo rodaje fueron despedidos Jennifer Jason Leigh y Harvey Keitel -con el que se rumorea que Kubrick tuvo en accidentado rodaje- y sustituidos por Marisa Berenson y Sydney Pollack (también se rumorea que este fichaje de última hora fue un intento de la productora por controlar un rodaje que se estaba escapando meteóricamente en tiempo y dinero). De hecho, los rumores y el anecdotario que rodean a la película acapararon más interés que la propia película, que salvo en algunos sectores, fue acogida con más tibieza que entusiasmo.
- Argumento: El doctor William Harford (Tom Cruise) y su esposa Alice (Nicole Kidman) acuden a una fiesta que se celebra en casa de Victor Ziegler (Sydney Pollack), en lo que parece que va a ser una noche como cualquier otra. Sin embargo, al llegar a casa, en un estado de inusitada sinceridad provocada por un porro que William y Alice fuman a medias, ésta le confiesa que hace unos años estuvo a punto de abandonarle por un desconocido. El trauma que provoca en William esta revelación hace que se involucre en una espiral onírica de deseo y venganza sexual, durante la cual se percatará de que no solo ellos mismos se ocultan secretos, sino que también la gente con la que convive a diario alberga deseos ocultos y prohibidos tras una fachada de rectitud moral y posición social. William debe responderse a la sencilla pregunta: ¿qué pasaría si nos dejáramos llevar por nuestros deseos?
