Quercus ilex

Keywords: Quercus ilex, Acebo, Bellota, Clase (biología), Clasificación científica, División (biología), España, Especie (biología), Especies

Encina
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Encina milenaria

Clasificación científica
Reino:Plantae
División:Magnoliophyta
Clase:Magnoliopsida
Orden:Fagales
Familia:Fagaceae
Género:Quercus
Especie:Quercus ilex L.
Especies
Quercus ilex, Quercus rotundifolia

Español: encina, carrasca, chaparra

Francés: yeuse, chêne vert

Portugués: azinheira, azinho

Inglés: holm oak, evergreen oak

Alemán: grüneiche, steineiche

Catalán: alzina

Vasco: arte

Gallego: enciño, aciñeira

La encina es un árbol de media talla, de 20 a 25 metros de altura como máximo, de forma muy variable según el tratamiento que se les dé, aunque en estado natural es de copa ovalada al principio que después va ensanchándose y queda finalmente con forma redondeado-aplastada. Suele formar de joven matas arbustivas que se confunden con la coscoja y en ocasiones se queda en ese estado de arbusto por las condiciones climáticas o edáficas del lugar.

Tabla de contenidos

Descripción

Las hojas, que son perennes (duran de 3 a 4 años), coriáceas y de un color verde oscuro por el haz y más claro por el envés, están provistas de fuertes espinas en su contorno cuando la planta es joven y, en los adultos, en las ramas más bajas, careciéndo de ellas las hojas de las ramas altas. Esto la hace parecerse, cuando es arbusto, al acebo por lo que este, en su nombre en latín, lleva la palabra "ilex" (Ilex aquifolium L.), que es como llamaban los romanos a la encina. El envés de las hojas está cubierto de una borra grisácea que se desprende al frotarlas y por la que se puede distinguir fácilmente las encinas jóvenes de las coscojas, cuyas hojas carecen de ese vello y son de un verde vivo por el envés. Estas hojas, muy duras y coriáceas, evitan la excesiva transpiración de la planta, lo que le permite vivir en lugares secos y con gran exposición al sol como es el clima mediterráneo.

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Corteza

Tiene una corteza lisa y de color verde grisáceo en los tallos que se va oscureciéndo a medida que crecen y, alrededor de los 15 a 20 años, se agrieta en todas direcciones y se va quedando un tronco muy oscuro, casi negro.

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Amentos colgantes

Son plantas monóicas cuyas flores masculinas aparecen en amentos primero erectos y finálmente colgantes, que toman un color amarillento, luego anaranjado y al final, a la madurez, pardo. Se dan por toda la copa, aunque preferentemente en la parte inferior y en algunos ejemplares con más abundancia que las femeninas, por lo que estos piés son poco productores de frutos (1). Las flores femeninas son pequeñas, salen aisladas o en grupos de dos, sobre los brotes del año y en un pedúnculo muy corto, presentando en principio un color rojizo y a la madurez un amarillo anaranjado. Florece en los meses de abril o mayo.

Las encinas se cultivan principalmente por sus frutos, las conocidas bellotas. Son unos glandes de color marrón oscuro cuando maduran (antes, lógicamente verdes), brillantes y con una cúpula característica formada por brácteas muy apretadas y densas, que los recubren apróximadamente en un tercio de su tamaño. Se distingue también de la coscoja la caperuza de las bellotas, ya que en esta recubre el glande hasta la mitad y el exterior es punzante, no así en otras especies de quercus cuyas bellotas a veces son muy parecidas a las de la encina. Maduran de octubre a noviembre y algunos años incluso en diciembre.

Distribución

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Encina en una dehesa muy rala

Se reproducen muy bien las encinas por semilla (sembrando las bellotas), aunque también se multiplican por brotes de raíz y de cepa. Se crian bien en todo tipo de suelos y desde la costa hasta unos 1500 metros de altitud; a veces más, en forma de arbusto (carrasca o chaparra).

Su área de distribución natural es el Mediterráneo, ya que se encuentra en todos los países que lo bordean, pero solo en las zonas con clima mediterráneo, ya que cuando el clima es más lluvioso y de tipo atlántico, la sustituyen otras especies de quercus como los robles, quejigos o alcornoques. Así, en España resulta ser la especie forestal que más territorio ocupa con unos 3.000.000 Ha de encinares repartidos por toda la península excepto la franja costera cantábrica donde es rara, así como en las islas Baleares. Cultivadas las encinas se mantienen generalmente en dehesas, en las que se aprovechan sus bellotas para alimentar al ganado y su leña para hacer un excelente carbón. En estado natural, forman las encinas extensos y muy tupidos bosques junto con las demás especies típicas del bosque mediterráneo: jaras, cantuesos, madroños, brezos, durillos, cornicabras, retamas y un largo etcétera según las zonas, que lo hacen impenetrable a veces. Además, estos bosques resultan ser el mejor hábitat para la fauna mediterránea, lo que los convierte en ideales cotos de caza, casi siempre regulados o protegidos legalmente, e incluso en áreas de reserva naturales con mayor protección(3). También forma a menudo bosques mixtos, mezclándose como especie arbórea con otras, generalmente pinos (Pinus spp.).

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Encinar espeso

Usos

A parte del uso mencionado de las encinas como recurso ganadero en las dehesas (los cerdos alimentados con bellotas dan los mejores jamones) (2), esta especie ha tenido infinidad de aplicaciones desde la antigüedad hasta nuestros dias.

Su madera es muy dura e imputrescible, por lo que se emplea para fabricar piezas que tengan que soportar gran rozamiento, como en carros, arados, parquets, herramientas, etc. así como en pequeñas obras hidráulicas y en la construcción como pilares o vigas. Además resulta una excelente leña para quemar y para hacer carbón vegetal, que constituyen los principales combustibles domésticos en amplias zonas de España.

La corteza posee gran cantidad de taninos, por lo que es muy apreciada en las tenerías para curtir el cuero (especialmente en Marruecos), y junto con las hojas y bellotas machacadas se prepara un cocimiento que resulta ser astringente y útil para desinfectar heridas.

Las bellotas mas dulces, a parte de alimentar al ganado, también resultan comestibles para los humanos por lo que se comen a menudo tostadas como otros frutos secos, o en forma de harina para hacer un pan algo basto.

Variedades

Existen dos variedades de encinas, la Quercus ilex L. y la Q. rotundifolia Lam. con hojas mas redondeadas y que es la que más a menudo da bellotas dulces; aunque algunos botánicos consideran esta última como subespecie de la primera, denominándola Q. ilex subsp. rotundifolia, que también se ha llamado Quercus ballota y hasta Q. ilex subsp. ballota. No obstante, en casi todos los encinares, es posible encontrar ejemplares con características de una o de otra variedad, así como todos los valores intermedios sin solución de continuidad, lo que hace muy dificil su diferenciación. También se piensa que la Q. rotundifolia, por dar mas a menudo bellotas dulces, ha sido difundida por el hombre en lugares donde solo había Q. ilex originalmente y que en la actualidad se encuentran hibridados ambos caracteres. E incluso se considera también que ambas sean la misma especie con diferentes adaptaciones a distintos entornos, que posteriormente han sido mezcladas por el ser humano.

Notas

Parque nacional de Cabañeros. Ciudad Real
Parque natural de Monfragüe. Cáceres
Monte del Pardo. Madrid.
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