Decretos de Nueva Planta
Keywords: Decretos de Nueva Planta, 16 de enero, 1707, 1716, 1868, Aragón, Archiduque Carlos de Austria, Casa de Austria, Casa de Borbón
Los Decretos de Nueva Planta son un conjunto de decretos que unificaron los reinos hispánicos, excepto Portugal, creando el moderno Reino de España que aún perdura en la actualidad, y tomando inicialmente como modelo el centralismo francés entre 1707 y 1716. Fueron promulgados por el primer rey borbónico de España, Felipe V tras su victoria en la Guerra de Sucesión Española sobre el Archiduque Carlos de Austria. La mayoría de las ciudades de la Corona de Aragón habían sido predominantemente partidarios de este último, (excepto Cervera, que fue legitimista) ya que representaba la continuidad de la tradición confederalista de la Casa de Austria, reinante hasta entonces, en contra del rey legítimo Felipe V. Por contra, Felipe de Anjou es un miembro de la Casa de Borbón, con una larga tradición unificadora y centralista en Francia, y tenía el apoyo de las Coronas de Castilla (Reino de Castilla, Reino de Navarra, entre otras), y de pueblos catalanes como Cervera.
Los decretos de nueva planta tuvieron el efecto de castigar a los que habían actuado en contra de la Corona. Abolienron los antiguos fueros propios de los reinos y condados de la Corona de Aragón y extendieron la organización administrativa, y el uso lingüístico a los reinos conquistados, en torno a las leyes mayoritarias (castellanas), las Cortes de Castilla, y el idioma castellano. Fueron la base del rasgo histórico dominante del reinado de Felipe V, el uniformizador en el nuevo Reino de España.
Los decretos de Valencia y Aragón se publicaron el 29 de junio de 1707, teniendo como resultado la abolición de todo el derecho civil y privado de los reinos de Valencia y de Aragón. Si bien con éste último fueron más benévolos, en Valencia se prohíbe la lengua valenciana, se reprime toda manifestación sociocultural propia, y se crean agravios comparativos con la instauración de alcabalas, alojamientos, y otros impuestos. Dicha revancha se extiende posteriormente a Cataluña y Mallorca.
El 13 de abril de 1711 se dictó un segundo decreto por el que se restablecía parte del derecho aragonés otorgándose una nueva organización planta a la Audiencia de Zaragoza. En el caso de Aragón la asimilación castellana fue más facil, puesto que el idioma propio ya había sido absorbido por aquel entonces por el castellano en la parte sur del territorio.
El tercero, el de Mallorca se publicó el 28 de noviembre de 1715, siendo más complaciente y fruto de una actitud más negociadora.
El cuarto decreto que afectaba sólo a Cataluña se dictó el 16 de enero de 1716 y como fue el territorio que mostró más resistencia fueron también los más duros. Abolían la Generalitat de Cataluña, las Cortes, el Consell de Cent. Además se sustituía al virrey por un capitán general y se dividía Cataluña en corregidurías, como Castilla y no en las tradicionales vegueries. Se estableció el catastro gravando propiedades urbanas y rurales y los beneficios del trabajo, el comercio y la industria. Igualmente, el castellano pasaba a ser la única lengua oficial aplicándose desde entonces obligatoriamente en las escuelas y juzgados. También se cerraron las universidades catalanas que apoyaron al archiduque Carlos.
La Universidad de Barcelona se trasladó (1717-1842) a la ciudad de Cervera, que estuvo fiel al legítimo rey.
Con este proceso unificador, España se configura como un solo reino. Así mismo, Felipe V se convirtió en el primer rey oficial de España, usando la numeración de los reyes de Castilla y el escudo de Castilla como propio de toda España hasta 1868, cuando tiene lugar la revolución de septiembre, que prepara el advenimiento, en 1873, de la I República.
El decreto de 1716, que suprimió las instituciones políticas de Cataluña, no afectó al régimen político-administrativo del Valle de Arán y, por eso, no fue éste incorporado a ninguno de los nuevos corregimientos en que se dividió el Principado de Cataluña.
