Combustión espontánea
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La combustión espontánea es la incineración del cuerpo de una persona sin la aparente presencia de una fuente externa de ignición. Aunque la causa de tal combustión ha sido durante muchos años un completo misterio, en general hoy se acepta que la razón más probable de su ocurrencia es un fuego no espontáneo con efecto mecha. El efecto mecha se discute más abajo.
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Características
Hay muchas características que distinguen juntas una combustión espontánea de otros tipos de fuego:
- A pesar de su nombre, el fuego nunca empezó espontáneamente (es decir, el fuego nunca empezó por sí mismo), pues siempre hay algún medio de ignición presente.
- El fuego suele estar localizado en el cuerpo de la víctima. Los muebles y electrodomésticos cercanos a la víctima suelen quedar intactos. Los alrededores de la víctima sufren poco o ningún daño.
- El cuerpo de la víctima suele quedar mucho más quemado que en un incendio convencional. Las quemaduras, sin embargo, no se distribuyen uniformemente por todo el cuerpo. El torso suele quedar muy gravemente dañado, a veces reducido a cenizas, pero las extremidades de las víctimas suelen quedar intactas.
- La mayoría de los casos de combustión espontánea suceden bajo techo.
- Los electrodomésticos (por ejemplo, televisores) situados sobre un aparador o similar pueden sufrir daños.
- Las víctimas son con frecuencia mujeres.
- Las víctimas tienen con frecuencia sobrepeso.
- La mayoría de las víctimas también son consideradas alcohólicas.
- Nunca hay testigos oculares creíbles del proceso real de combustión.
Complicaciones
Al estar compuesto en gran parte por agua, el cuerpo humano no arde muy bien. Sin embargo, en muchos casos de combustión espontánea, los cuerpos de las víctimas fueron reducidos a cenizas. Para llegar el cuerpo a tal estado se necesitan temperaturas de más de 1.700°C. Incluso en los modernos crematorios, que alcanzan temperaturas cercanas a los 1.100°C, los huesos no se consumen completamente y tienen que ser molidos.
Muchos asesinos han intentado quemar a sus víctimas, a menudo en un intento de encubrir su crimen. Sin embargo, en cuanto el acelerante (químico, típicamente un líquido inflamable, usado para favorecer la ignición de un fuego) se consume la víctima deja de arder. Así ocurrió en el caso de Adolf Hitler, cuyo cuerpo fue quemado tras suicidarse. Sin embargo, su cuerpo era aún fácilmente identificable a pesar de haberse usado más de 20 litros de carburante. Además, las investigaciones forenses no revelaron el uso de ningún acelerante en supuestos casos de combustión espontánea.
Así que por tanto un fuego ordinario tendría que haber sido extraordinariamente intenso para provocar el efecto observado en la víctima, pero por otra parte esto entra en contradicción con el daño limitado a los alrededores.
Teorías
Por supuesto, como con todo fenómeno paranormal aparente, hay cierto número de teorías que intentan explicar cómo sucede la combustión espontánea. Una tiene una base científica, la mayoría no. La explicación científica (con pequeñas variaciones) es la siguiente:
- La víctima muere repentinamente (por ejemplo de un ataque al corazón) o pierde la consciencia o la movilidad debido a un exceso de alcohol.
- Un cigarrillo o alguna otra fuente de llamas prende las ropas de la víctima, que empiezan a arder, quizá por estar mojadas de alguna bebida alcohólica, y provocan la muerte de la víctima si ésta seguía viva.
- Se produce el efecto mecha (ver más abajo).
Hay numerosas teorías acientíficas y pseudocientíficas.
El efecto mecha
La teoría del efecto mecha afirma esencialmente que una persona resulta quemada por su propia grasa tras haber sido prendida, accidentalmente o de otra forma. Un cuerpo humano vestido es como una vela vuelta del revés: la grasa humana (la fuente de combustible) está dentro y las ropas de la víctima (la mecha) está fuera. Se produce así un suministro constante de combustible, a medida que la grasa que se derrite empapa las ropas de la víctima. La grasa contiene una gran cantidad de energía debido a la presencia en ella de largas cadenas hidrofóbicas.
El experimento
Usando un cerdo muerto envuelto en una manta y situado en una habitación simulada, la BBC propuso demostrar la teoría del efecto mecha en su programa de televisión científico QED. Se vertió una pequeña cantidad de gasolina sobre la manta como acelerante. Tras prender la gasolina, los investigadores dejaron arder la manta por sí misma. La temperatura del fuego fue medida regularmente y era de sólo unos 800°C. A medida que el fuego quemaba la piel del cerdo, su grasa subcutánea se derretía, fluyendo hasta la manta. La médula ósea, que contiene gran cantidad de grasa, también contribuyó al fuego. El mobiliario de alrededor no sufrió daños, aunque se fundió la carcasa de plástico de una televisión situada sobre un aparador. El fuego hubo de ser apagado manualmente después de siete horas, cuando la mayor parte del cuerpo del cerdo había sido reducida a cenizas.
Con este experimento, los investigadores de la BBC explicaron las siguientes características de la combustión espontánea:
- El fuego está altamente localizado: las llamas tenían menos de 50 centímetros de alto, por lo que el fuego normalmente no se propaga a los muebles cercanos.
- El cuerpo resulta severamente quemado: el fuego, relativamente no muy caliente, puede arder durante un largo periodo de tiempo, como ocurrió en el experimento, al ser alimentado por la propia grasa corporal de la víctima, lo que explica por qué el cuerpo puede arder durante tanto tiempo.
- Los electrodomésticos situados sobre aparadores o similares se queman: el fuego calentó continuamente el aire y produjo una corriente de convección. El aire caliente subía, lo que provocó que se derritiera el plástico del televisor.
Uso en la ficción
La combustión espontánea humana se usa ocasionalmente en las obras de ficción. Charles Dickens la usó como un recurso argumental en su novela La casa desierta (1853), lo que atrajo la atención sobre el fenómeno. La serie de televisión Picket Fences incluyó un episodio en el que un personaje habitual moría de esta forma. El experimento del efecto mecha fue reconstruído en el episodio Face Lift de la serie de televisión CSI. La película This Is Spinal Tap incluye varias referencias a la combustión espontánea humana, pues dos de los baterías de la banda ficticia «explotaron sobre el escenario», en palabras de la propia banda.
La película Combustión espontánea (1990) protagonizada por Brad Dourif hace referencia a muchos hechos que han sido advertidos en casos de combustión espontánea. Por razones relevantes para la trama, la causa del fenómeno se atribuye en la película a envenenamiento por radiación.
En el 2º episodio de la 3ª temporada de South Park, titulado Combustión espontánea, algunos de los vecinos de la ciudad mueren por combustión espontánea al prolongar en exceso sus pedos.
En la novela de Madison Smartt Bell Esperando el fin del mundo el protagonista muere por combustión espontánea.
En el episodio Confianza y paranoia de la telecomedia de la BBC Enano Rojo se informa al protagonista, Dave Lister, de que un comandante anterior de Varsovia ardió espontáneamente. Dave se contagia entonces de un virus que materializa sus pensamientos inconscientes, lo que provoca que el comandante de Varsovia aparezca en la nave y luego explote.
La letra de la canción Pardon Me de la banda Incubus hace referencia a la combustión espontánea. La canción Fire of Unknown Origin de Blue Oyster Cult también se refiere a este fenómeno.
Casos conocidos
- Mrs Mary Hardy Reeser
- Beatrice Oczki
- George I. Mott
- Alan J. Hinkle
Ver también
- Fenómeno paranormal
- Combustión
Enlaces externos
- Historia de la combustión espontánea (muy completa)
- «Combustión Espontánea Humana» en el Diccionario del Escéptico (inglés)
- Artículo sobre el experimento de la BBC (inglés)
