Benedicto XIII (antipapa)
Keywords: Benedicto XIII (antipapa), 1328, 1375, 1422, Antipapa, Aragón, Avignon, Castellón de la Plana
Benedicto XIII, nacido Pedro Martínez de Luna, (Illueca (Aragón), 1328 - Peñíscola (Castellón de la Plana), en 1422), más conocido por el Papa Luna, papa en la obediencia de Avignon, cardenal desde diciembre de 1375.
Nacido en Illueca, pequeño pueblo de Zaragoza dentro del reino de Aragón, pertenecía a los Luna, una de las ocho principales familias aragonesas, emparentados con arzobispos y reyes. Como segundón de la casa de Luna fue dedicado a la iglesia, como mandaba la tradición. Estudió leyes en la Universidad de Montpellier, de la que más tarde fue profesor de leyes canónicas.
Nombrado cardenal por el papa Gregorio XI en los turbulentos años de la sede de Avignon. Acompañó al pontífice cuando, a instancias de santa Catalina de Siena, éste se fue a Roma. El papa Gregorio XII falleció durante los preparativos para su vuelta a Avignon, huyendo de los conflictos y revueltas en Roma.
Obligados por el pueblo de Roma, que irrumpió en el cónclave tirando una puerta y que amenazó con cortarles la cabeza, la mayoría de los cardenales votaron al futuro Urbano VI. Tras la llegada de los restantes cardenales que no habían podido acudir a Roma a tiempo, se consultó a don Pedro sobre la legitimidad del cónclave y con los datos portados canónicamente se entendió que no había sido legal, puesto que se había votado, no por convicción, sino por miedo. Se eligió a Clemente VII, que volvió a Avignon. Don Pedro de Luna fue legado de este pontífice durante 16 años.
A la muerte de Clemente VII, don Pedro fue elegido pontífice por 20 votos de los 21 y adoptó el nombre de Benedicto XIII. Francia se opuso a este papa que no era tan influíble y que además era súbdito de la Corona de Aragón. Se le presionó para que renunciara, a lo que se negó alegando un daño irreparable a la iglesia. Curiosamente, esta actitud suya sería la que la historia recordaría, surgiendo el dicho popular castellano de Siguió en sus trece.
Finalmente, las tesis conciliaristas, que defendían que el concilio era superior al papa, triunfaron y fue depuesto en el concilio de Pisa siendo nombrado otro pontífice.
En el concilio de Constanza, años después, el conciliarismo triunfó de nuevo y se depuso a los papas de Avignon y Roma, dejando a Martín V como pontífice único en Roma. Martín V envió a España a un legado con la misión de envenenar a don Pedro Luna, pero no tuvo éxito. Don Pedro Luna murió a los 96 años en Peñíscola.
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