Batalla de Las Navas de Tolosa
Keywords: Batalla de Las Navas de Tolosa, 1212, 13 de julio, 16 de julio, Al-Andalus, Alfonso IX de León, Alfonso VIII de Castilla, Almagro (España), Almohade
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Vidriera en Roncesvalles
Esta decisiva batalla fue el resultado de la Cruzada organizada en España por el Rey Alfonso VIII de Castilla, el arzobispo de Toledo don Rodrigo Ximénez de Rada y el Papa Inocencio III contra los almohades musulmanes que dominaban Al-Andalus desde mediados del siglo XII, al tenerse noticia de la horda bereber que, organizada por ellos y llamada por los reyezuelos de taifas, había atravesando el estrecho y se dirigía a la conquista y exterminio de los reinos cristianos de la Península Ibérica.
El ejército cristiano estaba formado por:
- Las tropas castellanas al mando del rey Alfonso VIII de Castilla, el alma de la batalla y el coordinador, junto con 20 milicias de Concejos Castellanos, entre ellas las de Soria, Almazán, Medinaceli y San Esteban de Gormaz. Su abanderado Diego López II de Haro, quinto señor de Vizcaya, subió al puerto de la Losa acompañado por un pastor del lugar que conocía bien el terreno. Desde allí pudo atisbar la distribución de la milicia islámica, lo que favoreció en gran medida a las tropas cristianas. Las crónicas de la batallan hacen mención de este hecho y también cuentan que este personaje fue el encargado del reparto del botín y no se quedó nada para su propio provecho.
- Las tropas de los reyes Sancho VII de Navarra, Pedro II de Aragón y Alfonso II de Portugal.
- Las tropas de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Temple y del Hospital, incluyendo también a algunos caballeros del resto de Europa (Francia e Italia). No participó en la contienda el rey de León Alfonso IX, que en aquellos años estaba enemistado con el rey de Castilla.
Este ejército se reunió en Toledo en el verano de 1212 y avanzó hacia el sur al encuentro de las huestes almohades capitaneadas por el caudillo Mohamed al-Nasir. Durante la marcha inicial se produjo la deserción y abandono de la mayor parte de los "ultramontanos" por el calor y las incomodidades y, sobre todo, por no estar de acuerdo con la política a seguir, dictada por el jefe del contingente cristiano, Alfonso VIII. Éste, entre otras normas, había dictado la de mantener un trato humanitario para con los musulmanes en el caso de que fueran vencidos y no llevar al último grado ni el pillaje ni los malos tratos. El abandono mermó de forma significativa la importancia de las huestes cristianas.
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La batalla
El viernes 13 de julio de 1212 los ejércitos cristianos llegan a la localidad de Las Navas de Tolosa (en lo que hoy es el municipio de La Carolina, al noreste de la provincia de Jaén y se producen pequeñas escaramuzas durante el sábado y domingo siguientes. El lunes 16 de julio, cansados de esperar y temiendo las deserciones, atacan a las huestes almohades.
Los castellanos y las Ordenes Militares formaban en el centro flanqueados a la derecha por los navarros y las milicias urbanas de Ávila, Segovia y Medina del Campo; y a la izquierda por los aragoneses.
Los musulmanes, que doblaban ampliamente en número a los cristianos, simularon una retirada inicial para contraatacar luego con el grueso de sus fuerzas, lo que provocó el pánico en las huestes cristianas, al comprobar el enorme número de combatientes en el bando sarraceno, integrado por tropas de los territoros de Al-Andalus y soldados bereberes del norte de África, reunidas para formar una yihad que expulsara definitivamente a las cristianos de la Península Ibérica.
Al notar el retroceso de los cristianos, el Rey de Castilla se coloca al frente de sus caballeros e infantes e inicia una carga decisiva junto con los Reyes de Aragón y Navarra que, a su vez, cargan a una contra los flancos del ejercito musulmán. Este acto de los reyes y caballeros cristianos infunde nuevos bríos en el resto de las tropas y es decisivo para el resultado de la contienda: los musulmanes son derrotados de forma abrumadora y su caudillo tiene que escapar precipitadamente. La leyenda cuenta en este punto que el rey Sancho de Navarra atravesó su última defensa, una tropa escogida especialmente por su bravura, y rompió las cadenas que rodeaban la tienda del Miramamolín (califa o comendador de los creyentes).
La precipitada huida a Jaén de al-Nasir proporcionó a los cristianos un ingente botín de guerra. De este botín se conserva la bandera o pendón de Las Navas en el Monasterio de Las Huelgas en Burgos.
Consecuencias
right|thumb|400px|Batalla de Las Navas de Tolosa.
Como consecuencia de esta batalla, el poder musulmán en la Península Ibérica comenzó su declive definitivo y la Reconquista tomó un nuevo impulso que produjo en los siguientes cuarenta años un avance significativo de los llamados reinos cristianos, que tomaron casi todos los territorios del sur bajo poder musulmán. La victoria habría sido mucho más efectiva y definitiva si no se hubiera desencadenado en aquellos mismos años una hambruna que hizo que se demorara el proceso de reconquista. La hambruna duró hasta el año 1225.
En recuerdo de su gesta, el rey de Navarra incorpora las cadenas a su escudo de armas que asimismo aparecen en el cuartel inferior derecho del escudo de España.
La fortaleza de Calatrava la Nueva, cerca de Almagro fue construida por los Caballeros Calatravos, utilizando prisioneros musulmanes de la batalla de Las Navas de Tolosa, de 1213 a 1217.
Referencias
- Enciclopedia Británica
- Reader's Companion to Military History
- Crónicas de los Reyes de Castilla
- Batalla de las Navas de Tolosa
Enlaces externos
Navas de Tolosa Categoría:Provincia de Jaén
