Argumentum ad hominem
Keywords: Argumentum ad hominem, Falacia, Hipocresía, Latin, Lógica, Racionalidad, Recurso a la autoridad, Retórica
Un argumento ad hominem o argumentum ad hominem (en Latin, significa "dirigido al hombre"), es una falacia lógica que implica responder a un argumento o a una afirmación refiriéndose a la persona que lo formula, en lugar de al argumento por sí mismo. Un argumento ad hominem (y por tanto, falaz) tiene esta estructura:
- A afirma B;
- Hay algo cuestionable acerca de A,
- Por tanto, B es falso.
Los argumentos positivos acerca de la persona se describen en recurso a la autoridad.
Ad hominem es una de las falacias lógicas más conocidas. Tanto la falacia en si misma como la acusación de haberse servido de ella se utilizan como recursos en discursos reales. Como una técnica retórica, es poderosa y se usa a menudo, a pesar de su falta de sutileza.
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Uso
Una falacia ad hominem consiste en afirmar que un argumento de alguien es erróneo sólo por algo acerca de la persona, no en el argumento en sí. El mero hecho de insultar a una persona dentro de un discurso - de otro modo racional - no constituye necesariamente una falacia ad hominem. Debe quedar claro que el propósito del ataque sea desacreditar a la persona que está ofreciendo el argumento y, específicamente, invitar a los demas a no tomar lo que afirma en consideración.
No todos los argumentos ad hominem son negativos. Es posible argumentar que algo es cierto por quién lo afirma.
Validez
Ad hominem es falaz cuando se aplica a la deducción, y no a la evidencia (o premisa) de un razonamiento. Puede dudarse de una prueba o rechazarla dependiendo de su origen por razones de credibilidad, pero dudar o rechazar una deducción basándose en su fuente es la falacia ad hominem.
Las premisas que desacrediten a una persona pueden existir en razonamientos válidos, cuando la persona criticada es la única fuente de una prueba usada en uno de sus argumentos.
Subtipos
Se identifican tres variedades tradicionales de la falacia ad hominem: ad hominem abusivo, ad hominem circunstancial, y ad hominem tu quoque.
Ad hominem abusivo
Ad hominem abusivo (también llamado argumentum ad personam) a menudo consiste en un simple (y normalmente inmerecido) insulto al oponente, pero también puede implicar la mención de fallos de caracter o acciones discutibles. La razón por la que es falaz es por que, normalmente, los insultos e incluso los defectos del oponente no afectan a la veracidad o al soporte lógico de las afirmaciones del oponente.
- "Usted no puede afirmar que mi acción es inmoral porque ha estado en la carcel".
El hecho de que yo haya estado en la carcel no convierte en morales las acciones de mi interlocutor ni me impide denunciarlas, y ambos hechos carecen de relación entre si
- "Juan dice que Miguel es un estafador".
- "¿Juan? Mira, ese mejor se calla, que yo le he visto detrás de las niñas del instituto".
El hecho de que a Juan le vayan las jovencitas no invalida su argumento de que Miguel sea un estafador, y ambos hechos carecen de relación alguna entre si
Ad hominem circunstancial
Ad hominem circunstancial implica mencionar que alguien se encuentra en una circunstancia en la cual está predispuesta a tomar una determinada posición. Esencialmente consiste en atacar la neutralidad del interlocutor. La razón por la que es falaz es porque las predisposiciones del oponente no afectan a la veracidad de sus argumentos desde un punto de vista lógico.
- "Las compañías de tabaco se equivocan cuando dicen que fumar no afecta seriamente a tu salud, porque sólo están defendiendo sus negocios multimillonarios."
El hecho de que estén defendiendo sus negocios no invalida automáticamente sus afirmaciones, cuya falsedad debe ser demostrada mediante pruebas científicas
- "¿Paco dice que las condiciones de trabajo son peligrosas? ¡Qué va a decir ese, si es un comunista!"
El hecho de que Paco sea comunista, y por tanto más predispuesto que la media a denunciar condiciones laborales defectuosas, no invalida su argumento de que un determinado trabajo sea, en efecto, peligroso
Es importante distinguir entre un razonamiento racional y uno correcto según la lógica. Estos razonamientos no son correctos si se mira estrictamente su lógica.
Ad hominem tu quoque
Ad hominem tu quoque (literalmente, "dirigido al hombre, tu también") puede denominarse también como el argumento de la "hipocresía". Se produce cuando una afirmación se descarta o por que es inconsistente con otras afirmaciones que ha hecho el interlocutor o porque es insconsistente con sus acciones.
- "Dices que los aviones vuelan por leyes físicas, pero no es cierto porque antes decías que lo hacían mediante la magia."
- "¿Y tú me dices que beber es malo? ¡Si son las ocho de la mañana y ya estás como una cuba!"
El hecho de que yo esté borracho o sea un alcohólico no invalida, desde un punto de vista estrictamente lógico, mi argumento de que beber alcohol en exceso es malo para la salud.
