Amazona (mitología)
Keywords: Amazona (mitología), 298 adC, 322 adC, Alejandro Magno, Altai, Apolo, Aquiles, Arabia, Arco (arma)
En la mitología griega las amazonas eran una antigua nación legendaria de guerreras o un país contemporáneo poblado por mujeres en los confines del mundo. Las leyendas parecen tener una parte real basada en las mujeres guerreras de los escitios, pero los griegos antiguos nunca dejaron de asombrarse de tan inaudita inversión de roles. En un anticipado uso moderno, la palabra fue empleada a menudo para referirse a mujeres fuertes e independientes, en contraste con los estereotipos convencionales de mujeres débiles y pasivas (véase «damisela en apuros»), pero actualmente «amazona» tiene en tales contextos ciertos matices irónicos (ver Valquiria).
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Etimología
El nombre griego Ἀμαζὼν Amazon deriva probablemente de un etónimo iraní, *ha-mazan-, que originalmente significa «guerreros». Una palabra relacionada probablemente sea la glosa de Hesiquio ἁμαζακάραν· πολεμεῖν («hacer la guerra», conteniendo la raíz indo-iraní kar-, «hacer», presente también en kar-ma).
La variante griega del nombre estaba relacionada por etimología popular con el a- privativo + mafos, «sin pecho», relacionado con la tradición etiológica que decía que las amazonas se cortaban o quemaban el pecho derecho, para poder ser capaces de usar el arco con más libertad, y criaban a sus hijas con el izquierdo. Pero no hay indicios de esta práctica en obras de arte, en las que las amazonas siempre son representadas con ambos pechos, aunque con el derecho frecuentemente cubierto. Otras derivaciones que se han sugerido son: a- (intensivo) + mafos, «pecho íntegro»; a- (privativo) + masso, «sin tocar (hombres)»; maza, una palabra caucásica que se dice significa «luna», ha sugerido la conexión con la adoración a una diosa lunar, quizá la representante asiática de Artemisa.
Las amazonas de la mitología griega
Se decía que las amazonas vivían en Ponto cerca de la costa del mar Euxino, donde constituían un reino independiente bajo el gobierno de una reina, llamada con frecuencia Hipólita («la que deja sueltos sus caballos»). Según Herodoto (Historias iv. 110—117) la capital del reino de las amazonas era Temiscira, situada en la orilla del río Termodonte. Desde allí hicieron numerosas expediciones belicosas: a Escitia, Tracia, las costa de Asia Menor y las islas del mar Egeo, llegando a penetrar en Arabia, Siria y Egipto. Se suponía que habían fundado muchas ciudades, entre ellas Esmirna, Éfeso, Sinope y Pafos. Según otras fuentes, originalmente llegaron al Termodonte desde el Palus Maeotis («Lago Mareotis», el Mar de Azov).
Ningún varón tenía permiso para residir en el país de las amazonas, pero una vez el año, para evitar la extinción de su raza, éstas visitaban a los gargarios, una tribu vecina. Los niños varones que resultaban de estas visitas era sacrificados o enviados de vuelta con sus padres; las niñas se quedaban con ellas y eran criadas por sus madres, y adiestradas en las labores del campo, la caza y el arte de la guerra (Estrabón xi. p. 503).
En La Ilíada, se nombra a las amazonas como Antianiras («las que luchan como varones»). Herodoto las llamó Andróctonas («asesinas de varones»).
Las amazonas aparecen relacionadas con varias leyendas griegas. Invadieron Licia pero fueron derrotadas por Belerofonte, que había sido enviado a luchar contra ellas por Iobates, el rey de este país, con la esperanza de que encontrase la muerte a manos de las amazonas (La Ilíada, vi. 186). Según Diodoro, la reina Mirina las llevó a la victoria contra los atlantes, Libia y muchas de las Gorgonas.
Atacaron a los frigios, que fueron ayudados por Príamo, por entonces un hombre joven (La Ilíada, iii. 189). A pesar de esto en su vejez, hacia el final de la Guerra de Troya, sus antiguas oponentes se pusieron de su lado contra los griegos bajo el mando de su reina Pentesilea, quien fue muerta por Aquiles (Quinto de Esmirna i.; Justino ii. 4; Virgilio, Eneida i. 490).
thumb|right|Amazona preparándose para la batalla El noveno trabajo impuesto a Heracles por Euristeo fue conseguir la posesión del cinturón de la reina amazona Hipólita (Apolodoro ii. 5). Fue acompañado por su amigo Teseo, quien raptó a la princesa Antíope, hermana de Hipólita, un incidente que llevó a la invasión de Ática en represalia, donde Antíope pereció luchando junto a Teseo. En algunas versiones, sin embargo, Teseo se casaba con Hipólita y en otras lo hacía con Antíope, quien no moría. La batalla entre los atenienses y las amazonas se conmemora con frecuencia en un género artístico expresamente dedicado, la amazonomaquia, esculturas en mármol como los del Partenón.
También se dice que las amazonas habrían emprendido una expedición militar contra la isla de Leuce, en la embocadura del Danubio, donde las cenizas de Aquiles habían sido depositadas por Tetis. El fantasma del héroe muerto se apareció aterrorizando a los caballos, que tiraron y pisotearon a las invasoras, obligándoles a retirarse.
Se oyen historias sobre ellas en la época de Alejandro Magno, cuando su reina Talestris le visitó y éste la hizo madre, y se dice que Pompeyo las encontró en el ejército de Mitridates.
Orígenes escitas
Antes de que la arqueología moderna descubriese algunos de los enterramientos escitas de doncellas guerreras sepultadas bajo kurganos en la región Altai de Siberia, dando por fin forma concreta a los relatos griegos de amazonas a caballo, el origen de la historia de las amazonas ha sido objeto de especulación entre investigadores clásicos. En la Encyclopaedia Britannica de 1911 variaba las siguientes hipótesis que se detallan a continuación.
Mientras algunos consideran a la amazonas un pueblo puramente mítico, otros les suponen un fundamento histórico. Las deidades a las que prestaban culto eran Ares (que sistemáticamente se les asigna como un dios de la guerra, y como un dios de Tracia y generalmente de origen nórdico) y Artemisa, no la diosa griega normal así llamada, sino la deidad asiática equivalente en algunos aspectos. Se conjetura que las Amazonas eran originalmente las sacerdotisas y sirvientes del templo (hierodulae) de esta diosa, y que la amputación del pecho correspondía con la automutilación del dios Atis y los galos, los sacerdotes romanos de Cibeles. Otra teoría es que, a medida que se extendía el conocimiento de la geografía, los viajeros volvían contando historias de tribus gobernadas únicamente por mujeres que asumían las obligaciones que en los demás lugares se consideraban exclusivas del hombre, a quien se aseguraba los derechos de nobleza y herencia, y que tenía el control supremo de todos los asuntos. De ahí surgió la creencia en las amazonas como una nación de mujeres guerreras, organizada y gobernada totalmente por mujeres. Según J. Vurtheim (De Ajacis origine, 1907), las amazonas eran de origen griego: «todas las amazonas son arqueras, y la propia Diana era una amazona». Se ha sugerido que el hecho de que la conquista de las amazonas se atribuya a dos famosos héroes de la mitología griega, Heracles y Teseo (a quienes se asignaban generalmente la tarea de enfrentarse a monstruos y seres de por sí imposibles, pero usados como ejemplos del peligro y el daño permanentes) demuestra que eran una ilustración mítica de los peligros que acechaban a los griegos en las costas de Asia Menor. Quizás más bien puede pensarse que las amazonas representaban el conflicto entre la cultura griega de las colonias del Mar Negro y el barbarismo de los habitantes nativos.
Herodoto contaba que los samartianos era descendientes de las amazonas y los escitas. Sus orígenes escitas/sakas/cimerios/gomerios/celtas se ven reforzados más aún por su procedencia de los escitas del Termodonte que invadieron aquella región procedentes de los alrededores del Mar de Azos y su uso del arco y las flechas como arma principal, así como su costumbre de luchar a caballo.
Los autores de la Edad Media y el Renacimiento acreditaban a las amazonas la invención del hacha de guerra. Esto está probablemente relacionado con el sagaris, un arma parecida a un hacha asociada tanto con las amazonas como con las tribus escitas por los autores griegos (ver también kurgan de Aleksandrovo). Paulus Hector Mair expresa su sorpresa acerca de que tales «armas hombrunas» hubieran sido inventadas por una «tribu de mujeres», pero acepta la atribución por respeto a la autoridad de Johannes Aventinus.
Las amazonas en el arte griego
En las obras de arte, los combates entre amazonas y griegos se sitúan al mismo nivel y suelen ser asociados con los combates de éstos con los centauros. La creencia en su existencia, sin embargo, habiendo sido alguna vez aceptada e introducida en la poesía y el arte nacionales, hizo necesario rodearlas tanto como fuera posible con la apariencia de seres no sobrenaturales. Sus ocupaciones eran la caza y la guerra, sus armas el arco, la lanza, el hacha, un escudo partido con la forma aproximada de una medialuna llamado pelta, y en el arte más antiguo un casco, habiendo sido la diosa Atenea el modelo tomado por los griegos. En el arte posterior se acercaron al modelo de Artemisa, que llevaba un vestido fino, sujeto no muy bajo para mayor libertad, mientras que en vasijas decoradas posteriores su vestido es con frecuencia perculiarmente persa, es decir, pantalones ajustados y un sombrero alto llamado kidaris. Normalmente montaban a caballo aunque a veces iban a pie. La batalla entre Teseo y las Amazonas es un tema favorito en los frisos de los templos (por ejemplo, los relieves del friso del templo de Apolo en Bassae, actualmente en el Museo Británico) y en relieves de vasijas y sarcófagos. En Atenas se representaba en el escudo de la estatuda de Atenea Partenos y en murales en el templo de Hefesto y en el Stoa Poikile. Muchos de los escultores de la antigüedad, incluyendo a Fidias, Policleto, Cresilas y Fradmón, ejecutaron estatuas de las amazonas, y se conservan muchas reproducciones de éstas.
Amazonas legendarias de la mitología griega
- Ainia
- Antianira
- Antibrote
- Antíope
- Asteria
- Cleta
- Hipólita
- Helena
- Mirina
- Otrera
- Pentesilea
- Talestris
- Tebe
Culturas similares a las amazonas en la historia
Las mujeres armadas han actuado a menudo como guardaespaldas a lo largo de la historia. Chandragupta Maurya (322-298 adC), el primer emperador que desarrolló un estado centralizado en la India, tenía una guardia personal formada por mujeres griegas gigantes. Las guardias reales femeninas reaparecen 2.000 años más tarde en la historia de la India como guardias del Nizams de Deccan e Hyderabad. Y en la isla de Sri Lanka, la familia real de Kandy tenía una guardia de mujeres arqueras. En Europa, las tribus celtas y germánicas tenían a menudo mujeres luchando con sus maridos. Tácito cuenta que Boadicea tenía más mujeres que hombres en su ejército.
En Escandinavia, las mujeres que no tenían aún la responsabilidad de criar una familia podían tomar las armas y vivir como guerreros. Eran llamadas doncellas escudadas (Skjaldmö) y muchas de ellas aparecen en la mitología nórdica. Una de las más famosas fue Hervor, que toma parte en el ciclo de la espada mágica Tyrfing. El cronista danés Saxo Grammaticus relata que cuando el rey sueco Sigurd Ring y el rey danés Harald Wartooth se encontraron en la batalla de Bråvalla, 300 doncellas escudadas lucharon en el bando danés al mando de Visna. Saxo cuenta que las doncellas lucharon con escudos pequeños y espadas largas.
Una leyenda que puede estar basada en las amazonas griegas aparece en la historia de Bohemia. Se cuenta que una gran banda de mujeres, lideradas por una tal Vlasta, mantuvo una guerra contra el duque de Bohemia, y que esclavizaban o mataban a todos los hombres que caían en sus manos; finalmente, fueron despiadadamente derrotadas por el duque.
En el siglo XVI el explorador español Francisco de Orellana afirmó que había luchado en el río Marañón en Sudamérica con mujeres guerreras que desde la orilla le disparaba dardos de cerbatanas y flechas. La tradición dice que a partir de entonces el río fue llamado Amazonas o río de las Amazonas, aunque también se afirma que este nombre procede del término indio amassona («destructor de barcos»), que se aplica la ola gigante que recorre el río, conocida como «pororoca».
Las amazonas de Dahomey eran una fuerza militar de 6.000 unidades de Dahomey (actual Benin) en África Occidental que estuvo activa desde el siglo XVI hasta finales del XIX. Tuvieron mucho éxito en sus batallas contra los reinos vecinos, siendo finalmente derrotadas por Francia. Libia tiene una larga historia de mujeres guerreras, probablemente anterior a las amazonas griegas. Todavía hoy Gadafi es protegido por soldados femeninos. Otros grupos étnicos africanos que tuvieron amazonas fueron los igbo y los fulani, que integraron a las mujeres en sus ejércitos.
En el reino de Siam en el siglo XIX, el rey tenía un batallón personal de 400 mujeres lanceras. Éstas eran elegidas entre las más bellas del país, y se decían que eran excelentes alanceadoras, aunque se les consideraba demasiado valiosas como para ser enviadas a la guerra. Otros pueblos que tenían mujeres guerreras eran los árabes, los aborígenes australianos, los bereberes, los chinos, los kurdos, los filipinos, los maoríes, los micronesios, los papuanos y los rajput.
Cerca de 400 mujeres tomaron parte como soldados en la Guerra Civil de Estados Unidos. Para casos relevantes de mujeres que se han convertido en soldados, puede hacerse referencia a Mary Anne Talbot y Hannah Snell.
Representación moderna de las amazonas
Se ha advertido que hasta el siglo XX, las amazonas han sido representadas típicamente en la literatura como un adversario extranjero que amenazaba la masculinidad de los héroes. Como tales, una meta clásica de los héroes ha sido derrotarlas y humillarlas como forma de reafirmar la superioridad masculina.
En el siglo XX, las amazonas fueron representadas con creciente simpatía. Actualmente, la representación típica de estos personajes es como una comunidad aislada de poderosas y bellas guerreras, teniendo los héroes masculinos el reto de ganarse su respeto para convertirlas en valiosos aliados. El ejemplo moderno más famoso de una amazona es la superheroína Wonder Woman. Las amazonas también aparecen con frecuencia en la serie de televisión Xena. Algunos ejemplos paródicos de estas mujeres aparecen en series de animación tales como Ranma 1/2 o Futurama.
Ver también
Enlaces externos
- Secretos de los Muertos: Mujeres Guerreras Amazonas (PBS) - incluye información sobre el estudio genético y arqueológico de los recientes hallazgos de esqueletos en sus tumbas (inglés)
- Herodoto sobre las amazonas (inglés)
- W. Europe Giants - Las amazonas existieron: eran originalmente mujeres guerreras escitas, que los griegos añadieron después a su mitología hasta el punto de deificar a alguna de ellas (inglés)
- The Amazon Connection - Guía de recursos en línea sobre amazonas, pretendiendo cubrir todo el espectro de significados que se han atribuido a este término (inglés)
Referencias
- A. D. Mordtmann, Die Amazonen (1862)
- W. Stricker, Die A. in Sage und Geschichte (1868)
- A. Klugmann, Die A. in der attischen Literatur und Kunst (1875)
- H. L. Krause, Die Amazonensage (1893)
- F. G. Bergmann, Les Amazones dans l'histoire et dans la fable (1853)
- P. Lacour, Les Amazones (1901)
- Artículos en Realencyclopadie de Pauly-Wissowa y en Lexikon der Mythologie de Roscher
- Grote, Hist. of Greece, pt. i. ch. 11.
- J. A. Salmonson, The Encyclopedia of Amazons (1991), ISBN 0385423667
